jueves, 7 de enero de 2016

EL JUEGO DESDE LAS GRADAS



EL JUEGO DESDE LAS GRADAS
Jonatan Alzuru Aponte
Empieza un nuevo período para el país. Apenas se perciben las primeras reacciones de los actores políticos. Hay acciones simbólicas muchísimo más importante que las palabras. Los detalles performativos, construyen caminos…
La forma, estilo y manera de acomodar el espacio para el diálogo, por parte de quien preside la Asamblea Nacional, fue un ejemplo pésimo para iniciar una confrontación democrática. No se corresponde, tal actitud, con las palabras pronunciadas en el hemiciclo donde se prometía una actitud distinta. Se está iniciando la contienda y es el momento de invitar a la sindéresis, a rectificar, a repensar las tácticas, las puestas en escena.
El joven diputado Pizarro dio un ejemplo de pericia política para manejar al periodista de Venezolana de Televisión, el día de la instalación de la Asamblea, cuando pretendía, de forma torpe, manipular la información: sostener que existía una exclusión de los medios de comunicación que maneja el gobierno por parte de la directiva de la Asamblea Nacional. Pizarro desnudó su patraña, sin caer en provocación y con una sonrisa amable en su rostro; por el contrario, el manejo del Presidente de la Asamblea con la joven que se adjudicaba la representación de los medios alternativos, fue con muy poca habilidad al no responder de forma taxativa la pregunta, si se le autorizaba o no entrar al hemiciclo, y caer en el círculo vicioso a propósito si deseaba sabotear o no su rueda de prensa. Escenas como esas se repetirán mil y una vez. La táctica de los afectos del gobierno será ir llevando a los diputados al terreno de la descalificación, la rabia y los gritos. Ése es su mejor escenario.
Maduro quien había reaccionado de forma pésima, estrepitosa y profundamente desencajado de todo manejo  político y mediático al perder las parlamentarias en sus primeros días; desde el día 5 enero viene variando su lógica discursiva, construyendo un mensaje de reconstrucción de sus fuerzas en medio de la más grave crisis que ha sufrido el gobierno, su coalición, sus alianzas y su dirigencia en términos, estrictamente, políticos.
He colocado dos ejemplos triviales, el decorado del hemiciclo y una declaración de prensa, no sustanciales, si se piensa en los grandes cambios que millones de venezolanos, de todos los sectores políticos, deseamos para Venezuela, a saber: mejorar, en lo posible, las condiciones de existencia, o como mínimo, vislumbrar un camino en medio de la penumbra a la que nos ha conducido el gobierno de Maduro.
Efectivamente, no estamos en un escenario jurídico sino político y la confrontación será en ese terreno. La armazón jurídica tarde o temprano, legalizará lo que suceda. De allí que la manera y forma de conducir la confrontación política se transforma en un asunto de primer orden. Justamente, los detalles en el arte del ejercicio político, a veces, se transforman en lo más relevante para trazar una ruta.
El peor escenario para el gobierno, como el actual, puede transformarse en su mejor escenario para mantener, consolidar y acrecentar su poder. La radicalidad de la oposición es el mejor escenario para lograr dicho objetivo. Parlamentarios que utilicen el escenario solo para descalificar de forma genérica, son disparos sin  precisión. Lo que logran es exaltar ánimos y nada más. Intervenciones como esas son una perla para el gobierno; el gobierno tiene un doctorado en manejos de la emoción colectiva, aunque no tengan líderes.
La emoción es importante en el ejercicio parlamentario, pero hay que saber usarla, porque se agota rápidamente. La emoción sin organización, en medio de una confrontación política es un desastre; porque conduce, provoca,  reacciones espontáneas donde la contingencia marca el rumbo de la política. Eso es posible que suceda, en cualquier circunstancia, pero un dirigente lo es, porque intenta minimizar esas situaciones.
La contundencia argumentativa, denuncias con evidencias, con nombres y apellidos, precisas, nunca genérica, es el talón de Aquiles del gobierno, pero el asunto no se queda allí, se tiene que mostrar cuál es el beneficio social, para los más pobres, de un cambio en la correlación de fuerzas dentro de la asamblea. Lo principal del discurso social por parte de la Unidad se desdibujó el primer día, a saber: la ley para darle títulos de propiedad a los habitantes beneficiados por la Misión Vivienda.
Una buena conducción política por parte del gobierno en el ámbito de la confrontación, en todos sus terrenos, liquidaría por un largo tiempo cualquier opción de cambio. Su horizonte será siempre, amalgamar  a la dirigencia opositora como una sola y mostrar que son más torpes e inútiles que su propio desastre, apostando a que el pueblo elija lo menos malo. Y en términos de constancia discursiva, de reiteración de ideas, de manejo mediático, el gobierno tiene una larga experiencia. Eso tampoco se puede despreciar.
El gobierno tiene como fortaleza no solo el resto de los poderes que no es cualquier cosa, sino, además, cuenta con una organización social más sólida, más compacta y más efectiva, aunque sean minoría en este momento. Incluso, por su propia naturaleza militarista. Ésta es una fortaleza social que jamás se puede obviar.
Para nosotros, los venezolanos de a pie, nos interesa que cada sector maximice sus estrategias para la confrontación política, porque en la medida que cada sector utilice sus mejores armas políticas dentro de la confrontación, con la conciencia que se están jugando el destino de sí mismo como líderes para dirigir la patria, implicará que se minimiza el terreno de la violencia y se maximiza las lógicas políticas y a la larga se traduce en beneficios concretos para el pueblo. 
¿Por qué le interesa al pueblo una confrontación de altura? Piensen este dato, Maduro que al principio respondió como niño mal criado, con un chantaje de cuarta categoría y con la lógica populista más burda de la historia, tengo el dinero pero no voy a construir vivienda, porque no votaron por nosotros, ahora, con este nuevo giro, “vamos a reactivarlo todo… Haremos las viviendas… “ Es una forma de construir nuevas esperanzas y de ejecutarla beneficiará a un sector importante de la población. Y si la oposición no funciona bien en sus tácticas, dirá en dos meses, (sin asumir su ineficiencia e ineficacia) no he podido porque la oposición hizo A, B o C…  Trasladará la responsabilidad ejecutiva al poder legislativo, como lo predijo antes de iniciar el juego.
La inteligencia de la oposición residirá en no torpedear jamás las políticas sociales, por el contrario, maximizarlas, publicitar esa acción y, simultáneamente confrontar, realizar investigaciones a los boliburgueses, presionar por todos los medios a los Tribunales para que aplique la ley a quienes han despilfarrado o robado el tesoro nacional. Una confrontación en esos términos beneficia a todos. Una muestra práctica es la intervención de la diputada Delsa Solórzano: fustigó a los diputados con caravanas de escolta y Maduro, a las pocas horas, por lo menos discursivamente, solicitó que no se usaran caravanas de escolta… Esa lógica de toma y dame, beneficia al pueblo…
En definitiva. Mi mensaje es claro. Han pasado dos días. La oposición debe estudiar sus formas y maneras. El Chavismo está moviéndose bien. Avanza y retrocede. Supo paralizar el discurso de Borges, movió la atención del contenido de las propuestas del primer día de Asamblea, en términos estrictamente mediático, al asunto bufo de un borracho o alguien con problemas de dicción, se perdió el contenido social de las propuestas de la Unidad en las primeras de cambio… 
La oposición comenzó en términos prácticos con una confrontación dura contra el TSJ… Es una batalla compleja y de alta pericia que debe librar, si se quiere realizar los cambios minimizando la violencia… Pero las grandes batallas se pierden en detalles… El chavismo se está empezando a mover en detalles…
Nada es predecible…. Cualquiera de los dos que subestime al contrario, tiene su derrota asegurada… Si ambos funcionan mal, la derrota será para todos los venezolanos, porque estaremos en los linderos de una violencia física sin precedentes.

lunes, 7 de diciembre de 2015

MENSAJE A MI COMUNIDAD INTELECTUAL

Amigas, amigos. Escribo este mensaje público a la comunidad intelectual a la que pertenezco, fundada por Rigoberto Lanz, y conformada por intelectuales, profesores, artistas, afectos al gobierno y a la oposición, nacionales e internacionales.
Nosotros nos hemos mantenidos firmes en el diálogo desde la diferencia. En estos años, aún con el sufrimiento que sentimos, por haber perdido nuestra casa matriz, hemos seguido trabajando y produciendo -de forma nómada-; los resultados están a la vista, más de una decena de libros, congresos, seminarios nacionales con invitados internacionales (y recientemente, con nuestra palabra, ideas, pensamientos y libros, en España) durante los últimos tres años; dando ejemplo de cómo la academia puede agenciarse de otra manera,  cómo construir una sociedad a otro estilo y en la apuesta permanente por pensar distinto desde -y con- otras claves…
Hoy, 7 de diciembre de 2015, día después de las elecciones parlamentarias, me alegro con aquellos que se sienten ganadores y me hago solidario con la tristeza de los que se sienten que perdieron en este juego democrático; a ustedes me dirijo queridos amigos y amigas.
No sabría ni siquiera imaginar cómo los líderes políticos, de uno y otro lado, se comportarán, tomarán decisiones, evaluarán lo sucedido. Los cursos de los ríos, maremotos o lagos de paz  apenas se visualizan, como una silueta borrosa y confusa, mirada desde lejos, del período blanco de nuestro extraordinario pintor Armando Reverón…  Pero sí sé con seguridad lo que nosotros como comunidad intelectual tenemos que hacer, en nuestro ámbito, en nuestros espacios. Nosotros no somos decisores de la política nacional; pero si somos parte de los constructores del espíritu de nuestro pueblo, como obreros del pensamiento institucionalizado en nuestras universidades.
Es parte de nuestra responsabilidad como educadores, como intelectuales, como artistas, actuar con mesura, prudencia, templanza, fortaleza, valentía y aguda perspicacia, maximizando nuestras potencialidades desde nuestro ethos, para evaluar lo que acontece en medio (insertos, sin pretensiones de estar más allá, sin renunciar a nuestra sensibilidades, pensamientos ni emociones) del devenir; pero sobre todo, debemos hacernos cargo como comunidad de un obrar consciente y decidido siguiendo el horizonte planteado por nuestro fundador, y que dejó estampado en su último artículo titulado Paradigma de la política y hoy les quiero recordar como motivación fundamental de nuestro trabajo para clausurar el año e inaugurar el siguiente, como horizonte de nuestro quehacer:
Desde el ángulo de la reflexión teórica, es importante fortalecer los espacios de diálogo donde se cruzan las diversas sensibilidades intelectuales. Del encuentro de la diferencia bien procesada se nutren los pensamientos que pueden hacerse cargo de la complejidad del presente. Del diálogo matizado y abierto fecundan las opciones teóricas que pueden recolocarse en el horizonte de las grandes orientaciones que construyen una sociedad de todos. Este espíritu plural es una condición insoslayable del tono con el cual podemos jugar a la interpelación teórica del otro, a la comprensión de los límites de la cultura política heredada, en fin, a la jugada mayor por un mundo que nos concierne a todos, no porque se hayan borrado repentinamente los antagonismos, sino porque ese es el único modo de construir una lógica comunitaria que suponga al otro de manera constitutiva, “así en la tierra como en el cielo”, así en el acuerdo como en la diferencia. (Lanz, Rigoberto, 2012: 204-205)
Ahora, con más bríos que nunca, es nuestra hora; mostremos el sentido radicalmente pertinente de nuestra comunidad, para la transformación de nuestras prácticas como sociedad, empezando por la reconstrucción de nuestras decadentes, amorfas y deterioradas universidades. Reconstruyamos sus fundamentos, muros, paredes y techos… Ahora con más decisión, con voluntad política, debemos unirnos, desde nuestras diferencias, para que en términos estrictamente prácticos, consolidemos nuestros proyectos, nuestros trabajos intelectuales, nuestras prácticas dialógicas en los espacios microfísicos, conquistando territorios perdidos, por el bien común de nuestras universidades, de nuestro país y de América Latina. La tarea: el Centro de Investigaciones Rigoberto Lanz en la UCV.
Reciban un afectuoso y solidario abrazo, siempre.

Jonatan Alzuru Aponte. 

martes, 1 de diciembre de 2015

RECUERDOS Y CELEBRACIÓN ACADÉMICA



Ayer celebramos el septuagésimo primer aniversario del natalicio de Rigoberto Lanz, fundador de nuestra comunidad intelectual. Lo celebramos con producción académica, dos libros.
El año pasado un comité conformado por Pausides Reyes, Oscar Pérez, Jorge Dávila, José Colmenares y Jonatan Alzuru organizó el Seminario Internacional Foucault 30 años después. En esta semana se bautizará en la Universidad Complutense de Madrid en el marco del seminario internacional sobre Foucault, donde estarán presentes Jorge Dávila y Luis Alberto Bracho, el libro La actualidad ética de la política en Foucault, que contiene las ponencias del seminario realizado en Mérida, compilado por Pausides Reyes y Jorge Dávila; escriben, entre otros, Fréderic Gros, Alain Gigandet, Jean Paul Margot, Marco Díaz Marsá, Freddy Alvarez, Jorge Dávila, Rafael Hurtado, Francisco Rodríguez, Mauricio Navia, Jesús Puerta, Otto Rosales y Miguel Albujas; publicado por Bid & Co con el patrocinio de Fundecem. Además, realizarán una presentación de la producción académica de estos tres años.
Queremos agradecer a Bernardo Infante Daboín, por asumir el esfuerzo editorial y haber publicado en esta semana el libro Rizomas del cuerpo. Rafael Castillo Zapata de Jonatan Alzuru; también a Faitha Nahmens, por su extraordinaria colaboración en la corrección del libro. Pronto se le informará fecha y hora de su presentación.
Como escribió Rigoberto Lanz:
(…) quisiera subrayar una vez más nuestro optimismo en que actividades como ésta son el síntoma que algo está ocurriendo. Son un reflejo de las otras cosas que pueden hacerse, aún cuando no nos identifiquemos todos de la misma manera ni tengamos que reconocernos todos en el mismo lugar, en el mismo registro y de la misma forma. Si somos capaces de soportar la diversidad como criterio normal de relación, la diferencia como condición de nuestra relación, no hace falta entonces que cada quien haga juramento de lealtad y de fidelidad a lo que el otro dijo, para que nos aboquemos a algunos hechos.” (Rigoberto Lanz, 1991, Cuando todo se derrumba, Edt. Tropikos, Caracas, p. 160)

viernes, 6 de noviembre de 2015

ARTISTA-DOCENTE, UNA PROTESTA VIVIENTE



Amigas/amigos, les copiaré un texto escrito por una joven profesora contratada (Dianayra Valero, los amigos le llamamos Diana) que tiene, entre otros sueños, la de ser profesora de planta de la Universidad de los Andes. Tuve la gracia de encontrarla, hace tres años, en el seminario doctoral que dictaba sobre un autor que ella desconocía, Nietzsche. Como lo he hecho desde que me inicié como docente –(siguiendo a  mi maestro en el arte de educar, Arnaldo Esté Salas, a quien le debo, por cierto, el despertarme la pasión por investigar a propósito de nuevas prácticas de interacción en el aula de clase; no desde las bibliotecas sino ensayando allí, en esa pequeña agora)- pedí que realizaran como trabajo final un escrito, a partir de un problema pertinente, de un asunto que le interpelara la piel, que no se trataba para mí, en volverse exégeta de nadie, ése es un oficio entre otros del quehacer intelectual, pero no el único ni el más importante. Les dije, lo que siempre digo, bien sea en pregrado o en postgrado, que si tiene sentido una experiencia educativa es para parir ideas que nazcan de las entrañas y ese parto, no es solo de buena intención sino del esfuerzo de dialogar con las tradiciones a partir de los asuntos que mueven nuestro cuerpo.
Ella, que solía escribir, emulando, la disciplinada lógica de la tradición medieval que como una huella persiste en nuestros templos académicos; se atrevió a danzar con sus metáforas. Fue un maravilloso descubrimiento. Durante los tres años que estuve dictando el seminario, ella fue una alumna permanente. Es una escritora, aún cuando no ha publicado ningún libro, que marcará historia en nuestro país y si no marca la historia literaria del país, la mía fue marcada por su palabra y ya por ello es suficiente, diría un maestro como Jorge Luis Borges, porque conmovió por lo menos a un alma. Hay toda una experiencia educativa que narré en mi libro Ejercicios para cuidarse. Foucault, Nietzsche y Maquiavelo como herramientas, a propósito de su hijo Sergio; porque ella informó al grupo que dejaría de asistir a una clase porque no tenía quien lo cuidase y el grupo decidió que participara en la clase doctoral. ¿Cómo hablar del cuerpo, en el pensamiento de Nietzsche y castrar a alguien que desea participar, dialogar, por el simple hecho que su cuerpo dio a luz a otro cuerpo? Solo aquellos que asumen las ideas sin vida serían capaces… ¿Pero cómo hacerlo sin dejar de dialogar con el autor, respetando el tiempo de los otros y transformando, esa contingencia, en un asunto relevante para discutir entre los participantes, la sección quinta de Más allá del bien y del mal, titulada: “Para la Historia Natural de la Moral”, el fragmento 194, sobre la relación corpórea entre padres e hijos? Allí está ese arte que aprendí, leyendo, investigando y experimentando, desde muy joven de la mano de mi maestro Arnaldo Esté a quien, en este escrito, como en otros, le rindo un homenaje; porque me tomó siendo yo un jovenzuelo con deseos de hacer filosofía y comprendí que educar (atado de sus manos) no es otra cosa que renovar cada día el ejercicio socrático, en pugna permanente contra la punición, la culpa y la sumisión, características, como lo señala Foucault, de la Escuela, el psiquiátrico y el sistema carcelario. Por cierto, mi tesis de licenciatura -dirigida por él que versó sobre los soportes filosóficos de las leyes educativas venezolanas que regían a la educación primaria (del 40 a los 80)- concluía con una conjunción disyuntiva que la Ley de los años ochenta de la Escuela Básica que venía con la misma impronta de la de Pérez Jiménez, era una ley democrática que educaba para la dictadura o era que la Ley de la dictadura educaba para la democracia; el jurado fueron dos queridos profes que se hicieron grandes  amigos, Omar Astorga y Ruperto Arrocha.
Pues bien… de esas experiencias conozco a Diana. Hoy, Diana nos entrega un escrito. Puede leerse con los lentes exclusivos de la colonización de la política estatal en nuestro cuerpo: “esto es antichavismo o esto es chavismo” o, sin dejar de ubicar su posición política, tratar de explorar las múltiples esferas que como mujer e intelectual marca el escrito. Ejercicio difícil en estos tiempos… ¿Cierto? Pero… Tal vez, solo tal vez, una de las primeras esclavitudes reposa en nuestros propios espíritus, en nuestros lentes para mirar y dialogar… Quizás hablo de mí…  Tal vez, solo tal vez…  Con esta introducción les invito a leer…

Si..
Dianayra Valero

"Un artista si es -honesto- apasionado y altruista,
será siempre una protesta viviente"
Pier Paolo Pasolini

I.
 Más allá del orden de las cosas, valga la honestidad, la pasión y el amor por nuestro país y por nuestras universidades AUTÓNOMAS. A veces las personas apasionadas cometemos errores en tiempos de crisis y de noches oscuras… nos desorganizamos porque tomamos el tiempo para escribir el alma, porque las emociones se nos agolpan y no sabemos dónde conservarlas mejor sino en el papel y no dejamos que salgan en su debido momento, ya maduras y convertidas en grandes ideas. Admiro estos dos discursos (de los links que les adjunto) por el orden de sus ideas, porque han sabido administrar con cordura sus emociones para dejarlas salir con argumento y criterio, por la honestidad y por el altruismo, por perseverar en esta marea de declaraciones de guerras camufladas y porque han arriesgado su bienestar físico a favor de su bienestar moral y de su autonomía institucional y nacional. 

II.
Desde que era una niña y apenas comenzaba a hablar, mi Padre me ha leído el “Sí…” de Kipling (ambos desconocíamos el destino y las conductas posteriores de este escritor y poeta nacido en Bombay muerto en Londres, solo sabíamos del Libro de la Selva y del Sí del Hombre) Mi Padre muchas veces cambió las bofetadas por horas de análisis de cada línea de este poema, este siempre, (nunca se lo he dicho) fue el mejor de los castigos. Mi poema del Sí… se convirtió en un confesionario ubicado en el alma mater de mis palabras más íntimas, en cada conducta y decisión importante de mi vida fue una oración infalible, antes de cada prueba, cuando competí por primera vez en natación a pesar de mi asma a los 18 años; cuando recité mi primer poema en un acto cultural del día de las madres a los cinco; cuando partí por primera vez de casa hacia otra ciudad a vivir sola (rompiendo el esquema familiar de salir de casa casada) a los 23, cuando por primera y última vez me monté acompañada de mí misma en un avión rumbo a Turquía y luego a Francia a los 31; cuando me equivoqué en los amores y padecí rupturas inesperadas; cuando tuve que decirle adiós con un beso en su frente helada y pedirle perdón a mi hermano casi gemelo, muerto… desnudo, hinchado y sin madre en la morgue del HULA a los 39, o cuando vi morado y triste a mi primo Yeremie Vanllie en la tumba después de haberse ahorcado de pié a los 15. Ambos, por el causante-azar de la vida, están enterrados uno frente al otro, en el cementerio La Inmaculada, Luding, mi hermano con unos cuantos años de vida más que Yeremie, dos de mis más grandes amigos, dos de mis más grandes amores.

Siempre el poema plasmado en un afiche viejo, con la cara de un ángel pálido en un costado y pegado sobre un cartón piedra ya enmohecido... me ha acompañado. Se lo leí muy lentamente a mi esposo… pero muy lentamente, el mismo día que me confesó sus dolores más íntimos, se lo he leído a mi bebé de 4 años en noches de insomnio, ahora mismo con miedo por mi hijo, por mi familia, por mi País, por mi Universidad, lo he leído un par de veces…

III.
Llevo varios años preparándome académica e intelectualmente, primero por amor al conocimiento, porque con él me siento libre aunque haya vivido vidas extrañas y entre cuatro paredes angostas, aunque no me haya sentido bien en mi cuerpo tantas veces, el conocimiento me ayuda a liberarme, escribir para mí ha sido la gloria de mis días más tristes, la mejor compañía, el mejor aliento, la mejor manta con leche tibia antes de dormir. La palabra, siempre resonante, ocupando espacio y muertes, dadora de vida… en fin, me he preparado por amor a conocer, por pasión y con honestidad, no he buscado títulos para figurar, he encontrado títulos al terminar de hacer las cosas que he amado. Hace unos días, sin embargo, he terminado de armar con mucho esfuerzo mi currículum vitae y lo he abrazado con amor, por ser testimonio de una vida en la más que sellos y firmas prevalece mi libertad, el lunes lo llevaré a un destino, envuelto en semipieles y bendecido por las oraciones de mi Madre. Antes de dejarlo, haré el ritual de recitar la frase de Nietzsche de los malos comprendidos: “Cuando se es mal comprendido (…) es imposible suprimir por completo una mala inteligencia (…). Hay que darse cuenta de esto para no emplear inútilmente las fuerzas en defenderse” (Nietzsche, Humano demasiado humano, 1878)

IV.
En estos días, he visto a mi hermana vender todas sus cosas, sus plantas, sus sillas, sus libros, sus cuadros y objetos predilectos, hasta el colador de la pasta… la he visto vaciar lentamente la casa que con su esfuerzo y con tantas carencias ha construido, he advertido su corazón quebrado con la partida anticipada de mi cuñado a Chile, he mirado y abrazado los ojitos tristes de mis sobrinos ya hombres (pero siempre niños para mí) porque pronto agarrarán camino por tierra detrás de su papá rumbo al Sur, y he seguido despidiéndome en estos fríos y desesperantes días, de amigos, profesores y profesionales  llenos de recuerdos, arrancados de la tierra que los vio crecer con una maleta de 20 kilos en una mano y con el alma arrastrando de la otra… Mientras…  yo me amarro a tierra andina con las armas de lo sublime en Kant y me tatúo en la frente la transgresión de Nietzsche y me convierto en obra abierta con Eco y me sumerjo en los estanques verdes de Monet,…mientras… me derrumbo en mis sueños fantásticos con el psicoanálisis y Freud… todos se van, hacen sus maletas y se van… de testigos tienen a mis viejos, que se mimetizan de canas con la pared que soporta sus poltronas rotas y frente al televisor ruidoso, yo los consuelo, les digo: yo no me voy, yo caliento el lecho de sus dolores más viejos, me siembro en sus amores, yo me arriesgo, me arraigo, me acurruco en sus rodillas, veo volar desde sus ojos los pájaros más lentos de sus últimos años, yo… papá y mamá, yo me quedo.

Después de esta confesión, mustia, raída pero honesta, he vuelto a recordar de memoria el poema de Kipling que es más mío que de él… y acá me lo apropio, lo disuelvo en mí, lo rompo, lo reconstruyo, lo recubro con mi vida, lo hago mío:

V.
Si… si puedo soportar que a la verdad por mí expuesta la vea retorcida por los pícaros para convertirla en lazo de los tontos, la verdad de mi país, de mi cultura, de mi preparación, que es igual o similar a la de mis seres queridos y amigos que parten, que es casi idéntica en méritos y honores a la de mi padre, quien me enseñó a navegar sin brazos entre océanos de libros…
Si… puedo seguir creyendo en mi misma aunque duden de mí algunos hombres, y puedo ser indulgente a su duda mientras vuelan comentarios por los aires, de que somos rebeldes, desordenados, de que no queremos trabajar y de que seremos sancionados por la ley, solo por tomarnos el derecho a la palabra…
Si.. puedo responder con la verdad a la gente que me ha engañado con palmadas en la espalda, con cafés y cenas compartidas en mi propia mesa, no siempre tan austera… no tan llena.
Si… puedo encararme con el triunfo y el desastre de ver a un ex amigo en mi fila del carril de competencia y puedo tratar de la misma manera, al triunfo, al desastre y al amigo… ¡todos impostores!
Si.. puedo forzar a mi corazón, a mis fibras y a mis nervios, a mantener la mirada, y la mente en los libros, a pesar de las amenazas de tormenta, a pesar del 6 de diciembre, a pesar del sueño de Apolo, a pesar del miedo, a pesar de la escasez, a pesar del fuego rojo y maloliente que finge dirigir mi país de costas bravas, de nieves eternas, de arte y de-mentes.
Si.. puedo cumplir con mi deber de llegar a mi meta, por amor a la meta y obligar a mi corazón, a mis fibras y a mis nervios a aguantar, hasta que en mi no haya otra cosa que la voluntad gritando: Resistid es la Orden!!!
Sí… puedo hacer que mis pensamientos sean mi objeto único, mis pensamientos de triunfo, de seguridad, de que si puedo, de que no se trata de que alguien sea mejor que alguien, sino de que tú misma seas mejor que tú misma, siempre y para siempre, como un ave fénix.
Si… ahora apilo todas mis ganancias, dos años de vida apostados en un concurso, a la cara o cruz de mis propios conocimientos, porque a pesar del pensamiento… la vida a veces se empeña en el azar…
Si… porque todos, amigos y amantes amigos pueden contar conmigo pero  ninguno demasiado…
Si… porque debo llenar el implacable mes con el valor de los 30 días de diligente labor, para esperar a que un jurado me diga, tuya es la tierra y cuanto ella contiene, pero lo que más vale, ya eres de esta casa amiga mía.

VI.
El agua ha corrido por el techo hoy más de la cuenta, en la tarde he pisado una alfombra roja, ahora piso mi suelo inundado por el techo roto, recuerdo La Medalla, el Muro y el Vidrio Roto de Alfonso Cuesta y Cuesta, pero no sé por qué. Las tortugas duermen sin mi cobijo diario, he olvidado guardarlas, Sergio se durmió sin mi beso, Apolo me trajo chocolate caliente y no lo he notado, ya está frío… la lámpara de Betty se tambalea, mis piernas no dejan de moverse… hace frío. Notas resaltadas, hojas llenas y vacías de examen, los presocráticos y los posmodernos me esperan acá mismo a mi lado… pero yo necesitaba vaciarme, porque hoy el Rector de la Universidad nos habló con voz asustada y me ha contagiado el susto, porque he visto a mi enemigo danzar al lado de un amigo sobre la alfombra roja, porque el tiempo cada día es más húmedo y porque mientras yo concurso concursan también los hijos de mi país, porque ambos dependemos de la  justicia y de la concentración y porque todo sucede por algo.

VII.
Yo convoco, en letras grandes y pequeñas a los ojos cansados (porque todos estamos cansados) que ahora leen estas páginas, a leer el Sí… a no claudicar, a confiar en los que somos honestos y a apuntar con el dedo y disparar a los que fingen ser honestos. Yo convoco, a los que pueden, a los que desde una posición de mérito y de altruismos, ahora en condición de extremo sacrificio, nos abracen con su estola maternal, nos den un voto de confianza, nos crean mentes y no dementes, nos acurruquen con una palabra de estímulo, nos consuelen diciéndonos que en este barco que parte en mi 30 de noviembre y en nuestro 6 de diciembre no nos hundimos, no naufragamos hacia otro concurso en aguas raras o hacia otras elecciones violadas, desterradas, confundidas con el fuego y con la muerte sin viento y sin cruz. Yo llamo al estrado, a mi mesa vacía pero con café caliente, a mi estancia de palabras, a mi hora de luz, a los decanos, a los rectores, a los maestros, a los jurados, a los que quieren llegar allí honestamente, los convoco a no creer en la derrota, a mantener la cabeza en alto aún cuando a astillazos otros la quieran hacer caer… los convoco a apostar por la perseverancia y a creer en los que creemos en su perseverancia, a asumir el cuenco roto como la mejor arma de condena, a tirar del gatillo con reflexiones, a escudar la escuela y el ágora con sentimiento de identidad y regocijo, porque… que más siente uno, en medio de un aula magna, cuando un silencio nos suspende en la nada y de repente del mármol gris salen los fantasmas de aquellos hombres que nunca barrieron por amenazas sus obras.

Todos concursamos, todos tenemos esperanzas que a veces se tambalean llenas de miedo y de expectativa, todos pedimos a Dios, todos tenemos jurados, unos honestos, otros extraños, otros se han ido… Todos tenemos miedos y vivimos Sobre la misma tierra y todos menguamos como las Tías solteronas de mi querido Gallegos… todos somos humanos demasiado humanos, pero también todos hemos sonreído con aquella sonrisa intelectual de la que habla Nietzsche… y con él termino esta hora de palabras en la que me he dirigido a ustedes con el peso de mi alma pero con la libertad de mi futuro:

Risa y sonrisa.- Cuanto más contento y seguro de sí mismo está el espíritu, menos inclinado se siente el hombre a la carcajada; por el contrario, se apodera de él una sonrisa cada vez más intelectual, signo de su asombro  y causa de las innumerables semejanzas ocultas que hay en la buena existencia. (Nietzsche, 1878, p.945) En: Humano demasiado humano. Menschliches, Allzumenschliches. Ein Buch für freie Geister)

Dianayra Valero
06 de noviembre de 2015
Día del PED y días después del PAD.

Otra traducción: “Risa y sonrisa. Cuanto más alegre y seguro se vuelve el espíritu, tanto más desaprende la carcajada estruendosa; en cambio, continuamente le brota una sonrisa espiritual, un signo de su maravilla ante los innumerables placeres ocultos de la buena existencia” (Nietzsche, 2007, p.173)