viernes, 31 de julio de 2015

AGRADECIMIENTO E INFORMACIÓN A LA COMUNIDAD INTELECTUAL Y UNIVERSITARIA



Amigos/amigas, en nombre de nuestra comunidad intelectual de la UCV, queremos agradecer todos y cada uno de los apoyos, nacionales e internacionales, de profesores, autoridades, investigadores, artistas e intelectuales a la propuesta de creación de un Centro de Investigación que continúe el trabajo que realizábamos, institucionalmente en el CIPOST, y que seguimos realizando como comunidad intelectual, articulados desde las distintas universidades a las que pertenecemos.
Queremos informar a los amigos internacionales que nuestras universidades desde hoy, entran en período vacacional hasta septiembre. En los inicios del próximo semestre, nuestra comunidad iniciará un proceso de exploración, de conversaciones, con las distintas Facultades, con nuestras Autoridades Rectorales, con la finalidad de impulsar, académica y administrativamente, la idea que nos amalgama en estos tiempos: la creación del Centro de Investigación Rigoberto Lanz.
Queremos informar que nuestra red, nuestra comunidad intelectual en todo el país, seguirá produciendo; tenemos algunos textos preparados para imprenta que quizás se bauticen a finales del año o, en su defecto, a comienzos del próximo. Igualmente, le informamos que estamos haciendo todos los esfuerzos necesarios para realizar un seminario, de ser posible, con algunos invitados internacionales, titulado: “Posmodernidad Crítica Radical: Una aproximación a la obra de Rigoberto Lanz” que será realizado en la ciudad de Mérida, en el mes de noviembre del presente año.
Nuestra práctica académica como comunidad plural, diversa, heterógenea, múltiple seguirá impulsando espacios para el diálogo donde se celebre la diferencia y el debate riguroso de las ideas. Allí está nuestro empeño, allí está nuestro horizonte, allí está nuestra pasión. Lo seguiremos haciendo desde cualquier lugar, en cualquier ambiente que sea posible, porque como dijo Rigoberto Lanz:
¿Qué hace una persona para la cual la investigación es vital? Pues tratará de refugiarse donde lo dejen investigar. ¿Dónde? Bueno, no es muy obvio (pues los Centros de Investigación, porque así se llamen, no garantizan mucho). Nuestro imaginario investigador-profesor tendrá que imaginársela –trampas incluidas- para sortear el marasmo (Lanz, 1991:29)
Agradecemos una vez más sus apoyos y sabemos de algunos amigos internacionales que desean enviarnos sus misivas, las almacenaremos y las utilizaremos como soportes, cuando el panorama académico se nos vuelva traslúcido.
Sin otra consideración, su amigo.
Jonatan Alzuru Aponte.

miércoles, 29 de julio de 2015

CARTA ABIERTA A LOS INTELECTUALES Y UNIVERSITARIOS



CARTA ABIERTA A LOS INTELECTUALES Y UNIVERSITARIOS
Amigas, amigos de la Universidad de los Andes, Universidad del Zulia, Universidad Simón Bolívar, Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Universidad de Oriente, Universidad Bolivariana, Universidad de Carabobo, Universidad de los Llanos Ezequiel Zamora, Universidad Católica Andrés Bello, Universidad Simón Rodríguez, Universidad Metropolitana, Universidad Nacional Abierta, Universidad Austral de Chile, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Barcelona, Universidad de Cuyo, Universidad del Atlántico, Universidad de Buenos Aires, Universidad de la Sorbona, Universidad Nacional de Educación del Ecuador, Universidad de Antioquia, Universidad Autónoma de México y Universidad de Boston, entre otras.
Queremos informarles que los profesores e investigadores de la Universidad Central de Venezuela que hicimos vida en el Centro de Investigación Postdoctoral (CIPOST) fundado por Rigoberto Lanz en 1989 (junto a prestigiosos investigadores como Enzo Del Bufalo, Miguel Ron Pedrique, Julia Barragán, Magaldy Téllez, Agustín Martínez, Alex Fergusson, Alfredo Coronil Hartman y Daniel Mato), donde entendíamos el espacio tal como lo definió su fundador:
“(…)el talante más decisivo de este experimento intelectual, es la apuesta por la teoría en tiempos en que la vida universitaria languidece en el tremedal de las medianías. Nunca nos interesó la forma porque los contenidos sobraban. Nadie estaba preocupado por togas y birretes porque la pulsión ético-intelectual no se detiene en tonterías... Pero allí no para el asunto: para congregar a un grupo de colegas del más alto nivel, asistidos de una pulsión singular que los arrancara de los ambientes normales de la vida académica; hacía falta una empática que se comunicase con vigor: ¡Viva la diferencia! Sin este clima de convivencia democrática no es posible entender el itinerario CIPOST..
El Cipost es una estación experimental (como la de Agronomía o Veterinaria, pero sin vacas ni semillas). Allí experimentamos modos de hacer preguntas, buscamos otras claves para comprender el presente, interrogamos lo dado para no quedarse allí…
Los debates no han hecho sino aumentar en todo este trayecto, los combates también. La agenda se complica, los problemas teóricos se expanden, la complejidad de la reflexión aumentan, nada indica que habrá “vacaciones”. Pero en el clima CIPOST, nadie se amarga… (Lanz, 2009, A Tres Manos, El Nacional, Nación: 12)
Nosotros miembro de vuestra comunidad intelectual, hemos decidido retomar el espíritu del fundador. Actualmente, nuestra universidad decidió que el CIPOST se transformara en la coordinación de estudios postdoctorales, donde cada doctorado impulsa sus propias pasantías postdoctoral. Avalamos tal política académica.
Sin embargo, consideramos que es vital para nuestra universidad, para nuestro país, para nuestra red de investigadores nacionales e internacionales (que gentilmente en estos dos años han colaborado con nosotros en la reactivación de nuestra columna “A Tres Manos” que coordina Alex Fergusson, en la participación del Seminario Internacional a propósito de Michel Foucault y en sus aportes en los nueve libros que hemos publicado en los dos últimos años) reactivar un Centro de Investigación con el mismo espíritu.
Además, nos parece acorde y recogiendo los sentimientos de nuestra red nacional e internacional, le estamos proponiendo a las autoridades de la UCV que el Centro de Investigación -que seguirá las huellas de los Talleres de Investigación Militante inaugurado a finales de los setenta y que fue la raíz que germinó en el CIPOST- tenga como epónimo Rigoberto Lanz; profesor, investigador que impulsó tantas iniciativas en la Universidad Central de Venezuela y en distintas universidades del país y quien fue el armador de la red de trabajo que nos congrega como comunidad intelectual.
Le estamos proponiendo a la UCV que trabajaremos en red con todos ustedes para realizar conversatorios, seminarios, congresos nacionales e internacionales, publicaciones periódicas en físico y en digital; así como los resultados de nuestros trabajos en libros. Aunados a un grupo de artistas en diversas manifestaciones y corrientes con quienes ya hemos realizado trabajo como Felipe Herrera, Pájaro, Carlos Zerpa, Armando Rojas Guardia, Gonzalo Ramírez, Alejandro Sebastiani Verlezza, Miguel Márquez, Teresa Mulet, Erika Ordosgoitti, Gonzalo Fragui, Diego Risquez, entre otros o articulados con instituciones como la ONG fundada por Nelson Garrido, donde se realicen todo tipo de manifestaciones culturales.
Le estamos proponiendo retomar la sede del CIPOST que actualmente está sin uso y en franco deterioro o estudiar otras posibilidades; y que nosotros nos comprometemos en mantenerla, dotarla e impulsar el trabajo que de suyo estamos realizando en distintas partes del país, fundamentalmente, en la ciudad de Mérida, gracias al trabajo cooperativo con el Presidente de Fundecem quien se educó y formó parte de la red nacional de investigadores que tenía CIPOST, Pausides Reyes.
Hemos tenido muy buena receptividad con quienes hemos iniciado las conversaciones. Esperamos concretar este deseo colectivo en un futuro inmediato; estamos poniendo todo de nuestra parte. Esperemos que pronto les pueda comunicar noticias favorables.
Un abrazo fraternal queridos amigos y amigas…
Jonatan Alzuru Aponte.

PENSAR EL ASUNTO. LO QUE HACEMOS Y PROPONEMOS

PENSAR EL ASUNTO: Hacemos y proponemos.
Queridos amigos, en nuestro espacio, en El Nacional digital, “A Tres Manos por Alex Fergusson” el poeta Miguel Márquez, realiza un registro, un análisis, una mirada certera del trabajo que nuestra comunidad intelectual viene desarrollando en Mérida, a propósito del reciente encuentro que realizamos. Desde cualquier posición política te invitamos a leerlo para que evalúes la práctica académica que estamos desarrollando y que estamos empeñados en maximizar. Es lo que le estamos ofreciendo a la academia y al país.


Nuestra comunidad intelectual está haciendo sendos esfuerzos para impulsar,rearticular, motivar a toda nuestra red en el país y a los amigos internacionales … Ya estamos organizando la agenda para el segundo semestre del año.
Queremos revitalizar la atmófera de lo que en algunos momentos se llamó  la Investigación Militante y que fue el espiritu, el impulso académico que generó tantas iniciativas en el pasado … Se trata de investigar, producir, debatir en comunidad sin ocultar las diferencias, por el contrario, tomándola como el asunto sustancial de la convivencia democrática; procesando las diferencias en sendas publicaciones, encontrando puentes, horizontes, sentidos comunes en el hacer diario, cotidiano; entendiendo que la actividad intelectual tiene consecuencias prácticas para aumentar el espesor de una cultura democrática y es urgente hacerlo en la Venezuela actual.
La educación democrática desde la diferencia es urgente, es el Gen de una sociedad otra...
Estamos ofreciendo y haciendo el esfuerzo para que se concrete en nuestra Universidad Central de Venezuela (UCV) la activación de un Centro de Investigación de producción académica, donde nos encontremos los distintos y opuestos actores sociales, donde el orgasmo, la adrenalina, sea la publicación de libros, revistas, promoción y articulación de actividades culturales… En dos años nuestra comunidad ha publicado en Bid & Co, 9 libros, a saber: Los Tejidos de Armando Rojas Guardia; Foucault, Literatura y conocimiento; Ejercicios para cuidarse. Foucault, Nietzsche y Maquiavelo como herramientas; Pensamiento Crítico. Rogoberto Lanz; Trazas de Michel Foucault; Gubernamentalidad y Realpolitik. Una aproximación a Foucault desde el realismo político; Michel Foucault y el cuidado de sí; Miradas Múltiples. Homenaje a Rigoberto Lanz y Oscura Lucidez. Hemos realizado un seminario internacional y diversos seminarios nacionales… 
Nuestra voluntad es institucionalizarnos dentro de nuestra comunidad universitaria. A los amigos de nuestra comunidad intelectual de toda Venezuela, de América Latina y de Europa queremos decirles que estamos realizando proposiciones muy concretas a las autoridades universitarias de la Universidad Central de Venezuela para reactivar institucionalmente nuestra red nacional e internacional, para tener un espacio de encuentro donde se celebre la diferencia y el debate riguroso de las ideas. Estamos seguros que nuestras autoridades realizarán el esfuerzo necesario, porque el planteamiento incluye la autogestión, académica y financiera, como fómula, en medio de la brutal crisis económica que sufren nuestras universidades; consideramos que podemos dar un aporte académico muy concreto al mundo universitario.
Saludos

jueves, 9 de julio de 2015

EN LOS BORDES DEL PAÍS CON FOUCAULT



Amigos/amigas, en los “Bordes” del país, en San Cristóbal, arropados por la lluvía, se realizó una bella conversación con estudiantes de maestría, pregrado y profesores en el Museo del Táchira. Los amigos Otto Rosales, Pausides Reyes,  la amiga Fania Castillo, y yo, decidimos que se hicera una sola ponencia y a partir de allí, los ponentes invitados comentarían la propuesta y de esa forma abrir el diálogo con la juventud.  Los amigos de nuestra comunidad intelectual decidieron que presentara mi trabajo, porque lo entendíamos no solo como una interpretación de Foucault, sino como uno de los soportes de las prácticas intersubjetivas de nuestra comunidad intelectual. Pueden leerlo en:
Fue una experiencia lúdica, Otto Rosales no solo hizo precisiones a propósito de su propia experiencia, sino que le inyectó la fuerza, el humor y la pericia teórica a partir de lo que viene desarrollando, de forma autónoma, en el Grupo Bordes, invitando con énfasis a otra manera de pensar y actuar. Fania Castillo abordó su intervención desde su acervo en el ámbito terapéutico cruzado por las prácticas estéticas a partir del arte contemporáneo que promueve y desarrolla el Grupo Bordes en San Cristóbal. Pausides Reyes hizo el tejido teórico entre el pensamiento de Foucault y el de Rigoberto Lanz para darle un horizonte de sentido a la actividad práctica que nuestra comunidad intelectual desarrolla en Venezuela. De esa forma queríamos explicitar, todos nosotros, cuál era el sentido de la apropiación de Foucault como herramienta, para pensar nuestra Venezuela contemporánea.
Los asistentes, informados de la temática, realizaron intervenciones en clave de preguntas,  refutaciones, aclaraciones, quedando en el aire un abanico de asuntos, problemas, inquietudes como motor que impulsará nuevos encuentros, nuevas discusiones, actividades, coordinadas por los amigos de nuestra comunidad Otto Rosales y Fania Castillo que hacen vida, de forma fructífera, en su comunidad que le han llamado Bordes. Finalizamos con la alegría de presentar nuestros libros e hicimos una rifa entre los asistentes de la producción intelectual de nuestra comunidad.
Una evidencia práctica del trabajo de Bordes que nos dignifica a todos y cada uno de sus amigos en el borde del país, será la realización del Quinto Encuentro de Cinéfagos y el Primer Festival de Cine-Arte en la Frontera, será el 7 y 8 de agosto de 2015. La recepción de videos (de una duración máxima de 29 minutos) para realizadores aficionados y profesionales de cualquier procedencia es hasta el 12 de julio y  aceptan videos en cualquier género cinematográfico, con preferencia por trabajos experimentales. Para mayor información les invitamos a visitar la página web y/o llamar: www.bordes.com.ve correo: paracinefagos@gmail.com
tel. 58-424.7128632/414.7089905/424.7604385

Otra actividad que planifican los amigos de Bordes y que también celebra nuestra comunidad intelectual es el Sexto Seminario Bordes, titulado: Identidades Mínimas. Imaginarios, Mitos y Narrativas de lo Local que se realizará en San Cristóbal el 15, 16 y 17 de octubre de 2015.

Nuestra comunidad intelectual festeja, apoya y promueve el desarrollo de los trabajos colectivos, autónomos, en distintas partes del país, cuyo norte este dado por la celebración de las diferencias y el debate riguroso de las ideas.

Saludos a todos.





FOUCAULT: EL PSICÓLOGO, EL FILÓSOFO- ARTISTA CONTEMPORÁNEO



FOUCAULT: EL PSICÓLOGO, EL FILÓSOFO- ARTISTA CONTEMPORÁNEO
Jonatan Alzuru Aponte
(San Cristóbal, 7 de julio de 2015
Museo de Arte de San Cristóbal)


El reto de hoy no es “tener razón” sino ser capaces de SEDUCIR. Yo no aspiro, amigo lector, a demostrarle nada científicamente, yo sólo procuro seducirlo con una energía vital que UD. Siente o no siente, no hay más opciones. Yo me la juego, totalmente, en esta apuesta de “tocar” vuestra fibra más íntima. Es allí donde yo fundo el chance de construcción de una nueva esperanza. Convocando vuestra fuerza vital, estimulando la vocación creadora, pulsando esa sensibilidad que nos revela, tensando el cuerpo y las palabras hasta que estallen… atreviéndonos, he allí lo que entiendo por compromiso intelectual (Lanz, Cuando todo se derrumba, 1991:115)
Nadie vendrá a darle consejos metodológicos. Ud. está condenado a pensar. Sus problemas son sus problemas. Los "ismos" ya no podrán socorrerlo. Si Ud. no encuentra alternativas en su propia investigación (¡Malas Noticias!) ellas están en otra parte. Los criterios bailan una danza loca. La deriva semiótica afecta no sólo a la teoría, sino al sentido mismo. Hasta nuevo aviso, aténgase a esta regla de oro: el criterio soy yo. (Lanz R, Cuando Todo se derrumba, 1991: 128)



 Mi intervención tiene por objeto mostrar, grosso modo,  el soporte nietzscheano de los trabajos de Foucault  a propósito del gobierno de sí y de los otros. Para ello utilizaremos “El Crepúsculo de los ídolos o cómo filosofar con el martillo”, publicado en 1888.

El libro mencionado de Nietzsche tenía por título inicial: “La ociosidad de un psicólogo”. Fue el corrector, amigo del autor, Peter Gast, quien le sugirió cambiarlo, tal como lo relata Andrés Sánchez Pascual en su prólogo, porque consideraba que, quizás, el título no reflejaba la cantidad de asuntos que se abordaban en él; Nietzsche lo modificó por el título que conocemos actualmente. Sin embargo, su título inicial nos da un horizonte de interpretación, se trata de asuntos prácticos del hombre.

Define al psicólogo como un conocedor de hombres; unos son como los políticos, los estudian para maximizar su poder y otros son impersonales,  no muestran sus deseos. Ese “impersonal” es un despreciador de hombres; y aquel primero es la species mas humana, diga lo que diga la apariencia. Al menos se equipara a ellos, se sitúa dentro de ellos.  (Nietzsche, Crepúsculo de los Ídolos, 1888/2009, frag. 15: 102 ) Según el título incial esto es uno de los asuntos centrales del texto.

 Ahora bien, otro de los temas centrales de la obra es el del arte, de la creación, del juicio estético y del artista. Pero lo analiza desde lo que ha entendido por psicología. Lo podemos ubicar entre otros parágrafos en el fragmento 8, del capítulo Incursiones de un Intempestivo, titulado Para la psicología del artista, allí expresa el autor lo siguiente:
Para la psicología del artista. - Para que haya arte, para que haya algún hacer y contemplar estéticos, resulta indispensable una condición fisiológica previa: la embriaguez. La embriaguez tiene que haber intensificado primero la excitabilidad de la maquina entera: antes de esto no se da arte ninguno. Todas las especies de embriaguez, por muy distintos que sean sus condicionamientos, tienen la fuerza de lograr esto: sobre todo la embriaguez de la excitación sexual, que es la forma más antigua y originaria de embriaguez. (Nietzsche, Crepúsculo de los Ídolos, 1888/2009, págs. 96-97)

Según el pensador alemán para que exista un hacer algo que aún no es, esto es crear y para juzgar estéticamente lo creado, es indispensable una condición del cuerpo, la embriaguez. La metáfora que utiliza para explicar esa condición fisiológica, es una práctica del cuerpo en el encuentro con el otro,  la excitación sexual. Dos cuerpos que se desean; que desean penetrarse mutuamente, gozan a plenitud orgásmicamente, cuando se dejan llevar por sus instintos, esto es, maximizando la fantasía, la imaginación y la locura en el encuentro orgiástico de pieles. La pericia en el desborde sexual maximiza la satisfacción de ambos cuerpos. En el momento del acto sexual, para disfrutarlo mágicamente, ninguno se ve a sí mismo, ni al otro, son uno con la experiencia. Afirma Nietzsche: Durante la experiencia (…) en la vivencia no es lícito mirar hacia sí, toda mirada se convierte en un “mal de ojo”.  (Nietzsche, Crepúsculo de los Ídolos, frag. 7, 1888/2009: 95) Mirarse a sí mismo implica una separación con la experiencia, la interrupción del goce sexual.

En cambio, después del orgasmo, en el momento del reposo, ambos pueden evaluar, mirarse y contemplar la vivencia dada, tanto de sí mismo como de la interrelación con el otro. Se elabora el juicio estético  del acto sexual, se juzga a partir de evaluarse a sí mismo en el acto. El sentido del juicio estético, a posteriori, del ars amatorio, tiene por objeto maximizar su fuerza en el próximo encuentro, para ello debe corregir algunas prácticas corpóreas, refinar otras.

La belleza de la experiencia reside en toda la vivencia de la práctica sexual;  será más bella la experiencia en la medida que los cuerpos compenetrados maximicen su grado de excitabilidad, donde violencia y placer, comulgan en tensión gozosa, trágica, como el instante orgásmico que simula la muerte, mientras resucita en los brazos de lo dado. Precisamente la rigurosidad en el entrenamiento previo, el desate en la vivencia y el juicio estético posterior configuran el mapa de la belleza.  (…) en lo bello, el hombre se pone a sí mismo como medida de perfección… “(Nietzsche, Crepúsculo de los Ídolos, 1888/2009,  frag, 19: 105); perfección que se maximiza y nunca se alcanza porque culmina  con la muerte. Siempre es una práctica de acrecentarse; para ello ha de ejercitarse. Como dice Nietzsche:

La belleza no es un azar.
También la belleza de una raza o de una familia, su gracia y su bondad en los ademanes todos son cosas que se adquieren con trabajo: son, lo mismo que el
genio, el resultado final del trabajo acumulado de generaciones. Es preciso haber hecho grandes sacrificios al buen gusto, es preciso haber hecho y haber dejado de hacer muchas cosas por amor a él…  es preciso haber tenido en el buen gusto un principio de selección para elegir las compañías, el lugar, el vestido, la satisfacción sexual, es preciso haber preferido la belleza a la ventaja, al habito, a la opinión, a la pereza. Regla suprema: ser  rigurosos consigo mismo. (p.131)

La rigurosidad consigo mismo es una embriaguez apolínea, (…) excita ante todo el ojo, de modo que éste adquiere la fuerza de ver visiones (Nietzsche, Crepúsculo de los Ídolos, 1888/2009, frag. 10: 98), para juzgarse responsablemente, sin avergonzarse, más bien responsabilizándose por aquello que se hizo y de esa forma, gobernarse con la finalidad, de maximizar, en una nueva experiencia, la embriaguez dionisíaca; aquella donde (…) queda excitado e intensificado es el sistema entero de los afectos: de modo que ese sistema descarga de una vez todos sus medios de expresión y al mismo tiempo hace que se manifieste la fuerza de representar, reproducir, transfigurar, transformar, toda especie de mímica y de histrionismo. (Nietzsche, Crepúsculo de los Ídolos, 1888/2009, frag. 10: 98)

Precisamente la rigurosidad consigo mismo en las prácticas intersubjetivas, van configurando el estilo de la belleza del hombre en su vida. Afirma Nietzsche, en los fragmentos póstumos:

Este estilo tiene en común con la gran pasión que desdeña agradar; que olvida persuadir, que ordena; que quiere… Hacerse dueño del caos que uno es; forzar el propio caos a tomar forma; convertir en forma la necesidad: volverse lógico, simple, inequívoco, matemático; volverse ley: es aquí la gran ambición. (Nietzsche, 1888/2009: 53)

Ser responsable con ese estilo de vivir es lo que llamará Nietzsche libertad: ¿Qué es la libertad? Tener la voluntad de la responsabilidad personal. (frag 38); donde el estilo, dígase, rigurosidad y responsabilidad consigo mismo, se ejercita enfrentándose al mundo, a los otros, a las instituciones, como una guerra donde el exterior siempre intenta oprimir la máquina deseante que somos; por eso la guerra en la vida cotidiana, afirmará Nietzsche educa para libertad. Donde cada batalla es la experiencia de la maximización de lo que se desea hacer, como se quiere hacer, en el momento que se decide para ello; siendo el horizonte de todo hacer la acción la práctica sexual, orgásmicamente bella. Se trata de una erotización de la existencia, responsablemente, soberanamente, libremente. Práctica libertaria es práctica autorresponsable en la maximización de los deseos.

La libertad es  por tanto, -dice Foucault- en sí misma política. Y además conlleva también un modelo político, en la medida en que ser libre significa no ser esclavo de sí mismo y de sus apetitos, lo que significa que establece consigo mismo una cierta relación de dominio, de señorío… (Foucault M. , 1999: 399)

Ese dominio de sí riguroso y responsable, ese entrenamiento se inicia en la educación del gusto, en los asuntos pequeños de la vida corriente, afirma Nietzsche en Ecce Homo: (…) estas cosas pequeñas –alimentación, lugar, clima, recreación, toda la casuística del egoísmo– son inconcebiblemente más importantes que todo lo que hasta ahora se ha considerado importante. Justo aquí es preciso comenzar a cambiar lo aprendido. Sigue diciendo Nietzsche, Todas las cuestiones de la política,  el orden social, de la educación han sido hasta ahora falseadas íntegra y radicalmente por el hecho de haber considerado hombres grandes a los hombres más nocivos, por el hecho de haber aprendido a despreciar las cosas «pequeñas», quiero decir los asuntos fundamentales de la vida misma. (Nietzsche F. Ecce Homo,  por qué soy tan inteligente, frag. 10)

La transvaloración de los valores de la cultura de occidente, es una práctica del cuerpo (ética, estética y política); se inicia con la inquietud, el conocimiento y el cuidado de sí; y  utiliza a la tradición teórica como herramientas para enfrentar microfísicamente los asuntos de la vida cotidiana, con el objeto de hacerse a sí mismo una obra de arte en permanente gestación que termina con la muerte
La óptica de Goethe y Maquiavelo se transforman en herramientas útiles para esta finalidad. "Por lo demás, yo detesto todo lo que no hace más que instruirme, sin aumentar mi actividad o vivificarla inmediatamente." Con estas palabras de Goethe… -comenta Nietzsche- podría empezar nuestra consideración sobre el valor y el no valor de los estudios históricos…
Esto significa que tenemos necesidad de la historia para vivir y obrar, y no para desviarnos negligentemente de la vida y de la acción, o acaso para adornar una vida egoísta y una conducta cobarde y perversa. Queremos servir a la historia solamente en cuanto ella sirve a la vida. Pero hay una manera de considerar la historia, en virtud de la cual la vida se depaupera y degenera. (Nietzsche, 1873-1875/1932, pág. 71)
La mirada de Goethe tiene el mismo sentido de utilidad que el expresado por Maquiavelo en El Príncipe, a propósito de la historia, a saber; (…) se debe leer las obras de los historiadores, y en ellas examinar las acciones de los hombres eminentes, viendo cómo se han conducido en la guerra, estudiando las razones de sus victorias y de sus derrotas a fin de que esté en condiciones de evitar las últimas e imitar las primeras. Y, sobre todo, debe hacer lo que, por otra parte, siempre hicieron los hombres eminentes: tomar como modelo a alguien con anterioridad haya sido alabado y celebrado, conservando siempre antes los ojos sus actitudes y sus acciones. (Maquiavelo, 1532/2010, pág. 94)
Justamente, la óptica maquiavélica de la historia que tiene por finalidad que el Príncipe consolide y acreciente su poder, la considera el pensador alemán, Nietzsche, como su cura, así lo afirma: Mi recreación mi predilección, mi cura de todo platonismo ha sido en todo tiempo Tucídides. Tucidides y, acaso, el Príncipe de Maquiavelo son los más afines a mi por su voluntad incondicional de no dejarse embaucar en nada y de ver la razón en la realidad, - no en la “razón”, y aun menos en la “moral”. (Nietzsche, Crepúsculo de los ídolos,, Lo que le debo a los antiguos, frag. 2)

El Príncipe es un libro de reglas prácticas para que el príncipe se haga sabio en el ejercicio del poder, se cuide, se gobierne a sí mismo y gobierne a los otros. (…) un príncipe sabio –afirma Maquivelo- debe observar reglas semejantes: jamás permanecerá ocioso en tiempos de paz, sino haciendo de ellas capital, se preparará para poderse valer por sí mismo en la adversidad, de forma que cuando cambie la fortuna lo encuentre en condiciones de hacerle frente. (Maquiavelo, 1532/2010, pág. 95)
Lo que en Maquiavelo está circunscrito al ámbito del ejercicio del gobierno de una región, en Nietzsche está generalizado para todo ámbito de la vida, justamente fue la definición que dio de psicólogo, usando el símil del político en el fragmento 15 del Crepúsculo y, justamente, el título inicial del Crepúsculo era Ociosidad de un psicólogo.; ése es el asunto central del texto.
Foucault asumirá la estética fisológica, corpórea, de Nietzsche, como el asunto fundamental de su interrogación. En una entrevista que le realizaron, publicada en el mismo mes que muere en Le Nouvel Observateur, configura la pregunta de manera transparente:
Lo que me sorprende es el hecho de que en nuestra sociedad el arte se haya convertido en algo que no concierne más que a la materia, no a los individuos ni a la vida, que el arte sea una especialidad hecha sólo para expertos, por los artistas. ¿Por qué no podría cada uno hacer de su vida una obra de arte? ¿Por qué esta lámpara o esta casa pueden ser un objeto de arte, pero mi vida no?
(…)
(…) Si el yo nos viene dado, llegamos a una consecuencia práctica: debemos constituirnos a nosotros mismos, fabricarnos, crearnos, como si fuéramos una obra de arte. (Foucault, Nietzsche, Freud, Marx, 2003, págs. 76-77)
Y, Foucault, siguiendo a Nietzsche -(quien afirmaba, A los griegos no les debo en modo alguno impresiones tan intensas como esas; y, para decirlo derechamente, ellos no pueden ser para nosotros lo que son los romanos. (Nietzsche, Crepúsculo de los Ídolos,  frag. 2, 1888/2009: 138)… En mi estilo se puede reconocer, aún el Zarathustra, una ambición muy seria de estilo romano (Nietzsche, Crepúsculo de los ídolos, Lo que le debo a los antiguos, Frag 1, 1888/2009: 137-138)-, se dedica al estudio de cómo se configura ese estilo en el período romano alejandrino que para Nietzsche, precisamente, es un período donde la filosofía no estaba en lecho de procusto de los conceptos sino era una manera de vivir. Así lo expresa:

Cualquiera que sea el momento, deberemos alguna vez tener el derecho de colocar gradualmente nuestro objetivo más lejos y más arriba; en cualquier tiempo deberíamos poder reconocernos el mérito de haber recreado en nosotros mismos el espíritu de la cultura romano-alejandrina—también en nuestra historia universal— de una manera tan fecunda y tan grandiosa, que nuestra más noble recompensa sería imponernos la tarea ,más gigantesca aún de aspirar más allá de este mundo alejandrino y de buscar nuestros modelos, con valerosa mirada, en el mundo primitivo, sublime, natural y humano, de la Grecia antigua. Allí encontraremos igualmente "la realidad de una cultura esencialmente anti-histórica, de una cultura, a pesar de esto, o, mejor dicho, a causa de esto, inusitadamente rica y fecunda". (Nietzsche, 1873-1875/1932, pág. 128)
Foucault, en este aspecto sostiene: Creo que, en efecto, la cuestión del estilo es central en la experiencia antigua… La unidad de una moral de estilo no comenzó a ser pensada sino bajo el Imperio Romano, en los siglos siglos II y III. (Foucault, El retorno de la Moral (entrevista) en : Ética, estética y política, 1994: 381)  
 La dedicación de Foucault a tal período histórico, no está escindido de su obra precedente, más bien es la desembocadura de su propio trabajo de investigación circunscrito a la caracterización de los lenguajes existentes en las mallas del poder, visto en las prácticas clínicas, jurídicas, escolares, disciplinares donde muestra, cómo y por qué en los espacios microfísicos (la escuela, la cárcel, el hospital, el psiquiátrico) el hombre, su cuerpo, está sometido a diversos poderes despóticos, no sólo porque están vigilados y castigados; quizás, peor aún, están domesticados de tal forma que valoran esos poderes despóticos como el deber ser, lo bueno, lo verdadero y lo justo. Los deseos y el gustos domesticados, por el ascetismo, lo impersonal, el deber, transforman al cuerpo en su propia cárcel. El trabajo genealógico y arqueológico, hace traslúcido, transparente, de forma muy gráfica, aquella denuncia realizada por Nietzsche:
Toda filosofía moderna es política o policíaca, está reducida a una apariencia sabia por los gobiernos, las iglesias, las costumbres y las cobardías de los hombres. Nos contentamos con un suspiro de pesar y con el conocimiento del pasado…: A decir verdad, se piensa, se escribe, se imprime, se habla, se enseña filosóficamente: hasta aquí todo está permitido o poco menos que permitido. Pero otra cosa sucede en la acción, en eso que se llama la vida real. En ese terreno no hay más que una cosa permitida, todo lo demás es simplemente imposible: así lo quiere la cultura histórica. ¿Son ésos hombres todavía, se preguntará entonces, o simplemente máquinas de pensar, de escribir, de hablar? (Nietzsche, 1873-1875/1932, pág. 104-105).
Foucault describe las tecnologías del poder de los ideales ascéticos que producen un sujeto encadenado en la modernidad; y culmina su vida, desarrollando, las tecnologías del poder del arte, rigurosidad y responsabilidad consigo mismo, como alternativa ética, estética y política en el mundo contemporáneo, para que el hombre se haga soberano en las prácticas intersubetivas con estilo, esto es, asumir la vida creativamente, como decía Nietzsche, nosotros queremos ser los poetas de nuestra vida y, en primer lugar, de lo más pequeño y de lo más cotidiano. (Nietzsche, La Ciencia Jovial. La gaya ciencia, 1999, pág. 174)
Para hacerse poeta de su vida, esto es hacerse bello, riguroso consigo mismo, libre, responsable consigo mismo, en las prácticas intersubjetiva, la lectura se trasnforma en un instrumento fundamental para revitalizarse, rehacerse, usando como estrategia la óptica de Goethe y Maquivaelo, esto es lo que Nietzsche llamó una lectura rumiante que se expresa en un tipo de escritura.
David Macey en su libro, Las Vidas de Michel Foucault, cita una entrevista donde el pensador  francés afirmaba:
Escribir sólo me interesa en el grado en que se incorpora a la realidad de un combate como un instrumento, una táctica, un medio de iluminar… Ciertamente, no veo lo que hago como el cuerpo de una obra y me choca que alguien me pueda llamar escritor… Yo vendo herramientas. (Macey, 1993/1995, pág. 33)
Y el autor en la Introducción del tomo Uso de los placeres de la historia de la sexualidad, afirma.
El ensayo –que hay que entender como prueba modificadora de sí mismo en el juego de la verdad y no como apropiación simplificadora del otro con fines de la comunicación- es el cuerpo vivo de la filosofía, si por lo menos ésta es todavía hoy lo que fue, es decir una ascesis, un ejercicio de sí, en el pensamiento. (Foucault, 1984: 12)
Foucault nos explica las estrategias, las armas que utilizaron en la antigüedad para hacerse soberanos, con la finalidad que podamos utilizarlas en el mundo contemporáneo,  para hacernos cada uno de nosotros bellos y libres, con estilo, esculpiendo permanentemente el cuerpo que somos a partir de las batallas en la vida ordinaria, de esa forma nos configuramos en poetas, artistas de nuestra existencia.
Una comuniidad intelectual conformada por sujetos soberanos es un invernadero inhabitual, como decía Nietzsche, donde florece la diferencia como el rasgo central de la convivencia, su procesamiento, su voluntad de trabajar y actuar colectivamente, se transforman en un reto, en una batalla diaria para mantenerse y acrecentarse;  y,los encuentros o desencuentros con los otros (bien sea personas, otros colectivos, instituciones…) no surgen de la negación a la otredad; sino de la afirmación de sí, de la comunidad intelectual, como un cuerpo, un colectivo múltiple, heterogéneo, bello y libre, que se rehace cada día en la vida ordinaria. Allí reside la importancia de apropiarnos de ésta óptica para nuestra Venezuela, nuestra América Latina, contemporánea.
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