martes, 2 de abril de 2019

DESOBEDIENCIA CIVIL MASIVA Y POPULAR


DESOBEDIENCIA CIVIL MASIVA Y POPULAR
 Jonatan Alzuru Aponte
El enemigo del pueblo venezolano es el déspota quien utiliza los servicios públicos como una forma de lucha contra el pueblo. Su objetivo es transformar la vida ordinaria, la vida cotidiana, de todos los venezolanos, en un ambiente donde la mayor inversión de tiempo psíquico, físico es cómo sobrevivir.  Simultáneamente, utilizan su estructura jurídica para aplastar, aterrorizar e intimidar; articulados a sus grupos violentos que los usan en los momentos claves, para reprimir, el clamor del pueblo.  Aunado a un aparato de propaganda nacional e internacional donde definen el conflicto entre izquierdas y derechas.  Ese ha sido el esquema de trabajo.  Es su disco rayado que ha sido efectivo durante tantos años. Es hora de quebrarle el disco. El pueblo espontáneamente lo está haciendo.  
Le han servido como aliento, como aliados, a la lógica despótica, en estos meses, todos aquellos políticos e intelectuales diciéndose demócratas que, en vez de sumarse a la lucha contra el despotismo, quien es el enemigo principal, se han dedicado a una política sistemática de críticas a la Asamblea Nacional.  Minando y desgastando la fuerza política que se necesita para enfrentar a un poder despótico con apoyo internacional en el suelo venezolano; tanto del imperio ruso como de los cubanos, entre otros.  Ha sido corrosiva esa postura idiota criticando asuntos futuros, mientras el despotismo en el presente, usa su fuerza para torcer la voluntad de nuestras comunidades y esclavizarnos. Es hora que dejen el papel de tontos útiles y se sumen a la lucha de nuestro pueblo que cada día está saliendo a protestar, porque no soporta el holocausto.
En este momento nuestra Asamblea Nacional, jerarquizó el sufrimiento del pueblo por encima de la forma de lucha con relación a la ayuda humanitaria. ¿Cómo criticar esa decisión? Quién puede cuantificar el dolor de una madre que en sus manos muere su hijo sin medicinas o alimentos; en qué estadística se refleja la tristeza de unos ancianos que no tienen qué comer, ni qué beber. Considerando tales asuntos, la ayuda se logrará, aparentemente, sin poner en jaque al despotismo.  
Desde la perspectiva estrictamente política, esa acción le da un respiro al despotismo. Pero entendemos la decisión humanitaria de la Asamblea Nacional. Ahora bien, es una necesidad perentoria que se generen nuevas formas de luchas que se coloque en jaque al poder despótico, las comunidades de nuestros barrios están saliendo, resistiendo.  Pero se necesita una dirección de la protesta con horizonte de desobediencia masiva.
Sabemos que tenemos fuerza, sabemos que el pueblo responderá como ha respondido (para eso han sido las marchas y las asambleas) y está respondiendo, enfrentando a los aparatos represivos del estado. Pero para lograr el cese a la usurpación es necesario poner contra las cuerdas al régimen. Hay que maximizar la presión. Hay que desobedecer masivamente.
La desobediencia masiva es una acción urgente, porque el despotismo está utilizando todo su instrumental para atacar a la Asamblea Nacional y, simultáneamente al pueblo. Articula restricciones de servicios (agua, luz, gas) con represión de los colectivos, uso despótico de la ley y propaganda masiva y sistemática, para ocultar la realidad y colocar todo en clave de izquierda y derecha… Hay que quebrar su disco rayado. Es la hora de la desobediencia civil.
El Presidente Guaidó ha mostrado una gran tranquilidad al no ser reactivo frente a los golpes del despotismo y es valorable; su serenidad es vital para la conducción de la desobediencia civil.  Insisto es vital, urgente, acciones de desobediencia masiva que coloque en jaque al poder y se logre avanzar.  Olfatear esto es sustancial… el tiempo se transforma en un asunto clave para decidir, esta acción.  No podemos dejar que el déspota salga de la presión. Y no es suficiente presión manifestaciones de calle; hay que desobedecer órdenes, leyes, normas, reglamentos, de forma organizada, pacífica y todos unidos.
Hay que hacerle un llamado a todos esos dirigentes y organizaciones demócratas que con sus posturas han trabajado para el despotismo, por la razón que sea, para que se unan en esta etapa, que se una a la jornada de desobediencia masiva contra el déspota.
Hay que hacer un llamado para que se trabaje al interior de las Fuerzas Armadas quienes son el pilar del despotismo, para que se unan, para que fracturen esa fuerza, que dejen el miedo y la sumisión. Con la unidad de todos sin exclusión, sobre todo de la dirigencia (porque el pueblo claramente está unido), es que podremos dar una jornada histórica de desobediencia civil que libere a nuestro pueblo del despotismo.
Unidad, Desobediencia Civil y Libertad.


martes, 26 de marzo de 2019

CONSIDERACIONES POLÍTICAS EN 6 PUNTOS.


CONSIDERACIONES POLÍTICAS EN 6 PUNTOS.
Jonatan Alzuru Aponte

1.- Intervención del imperialismo ruso en Venezuela

Invitamos a todos los intelectuales, líderes, organizaciones sociales y políticas a condenar la presencia militar rusa en Venezuela. Pero, sobre todo, a quienes han estado preocupado por el apoyo internacional que ha tenido la Asamblea Nacional para la defensa de la libertad en Venezuela; sobre todo quienes sostienen que la lucha es de los venezolanos exclusivamente, pues es el momento que alcen su voz nacional e internacionalmente y condenen al imperialismo ruso. La presencia de esos militares no es en futuro. Es el presente. Les invito a condenar en presente.

2.- Guaidó y la intervención norteamericana.  

A todas aquellas minorías, bien sean dirigentes de partidos, representantes de organizaciones civiles o intelectuales que disienten del Presidente Juan Guaidó, pero que consideran que el déspota que reside en Miraflores es ilegítimo, les recuerdo un asunto obvio. Que olvidan, pretenden olvidar o no se sabe por qué opinan sin fundamentos.
El Presidente Guaidó es un voto dentro de la Asamblea Nacional. No está facultado para tomar la decisión de la intervención militar en Venezuela. La facultad para autorizar la presencia de militares extranjeros en el suelo venezolano es una decisión legislativa.
Por lo tanto, supone una discusión, un acuerdo o por votación mayoritaria entre las fuerzas políticas desde la más light como Avanzada Progresista hasta la más dura como Vente Venezuela. De allí que es absurdo y sin fundamento afirmar que la política que conduce a la intervención, al inmediatismo, a la guerra, es una construcción de Juan Guaidó.

3.- Visibilidad Internacional del Conflicto Venezolano

Dos logros internacionales se han tenido en los días recientes. Logros para todos aquellos que, independientemente, de su posición política y de la manera cómo plantean la resolución del conflicto en Venezuela, pero que consideran que quien tiene el poder de las armas es ilegítimo y gobierna de forma despótica, son los siguientes:
a.- Suspensión de la reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo, porque China no reconoció al representante de Guaidó. Insisto, aunque usted no comparta con Guaidó, si está en contra del déspota debería celebrar esa acción de nuestros aliados internacionales.
b.- El pronunciamiento de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, donde denuncia las situaciones de violación de los derechos humanos en Venezuela. Independiente de su posición con respecto a Guaidó, debería celebrar ese logro internacional, porque visibiliza, de manera formal, internacionalmente lo que sufrimos los venezolanos. Obviamente, lo celebra quien se opone al déspota; más allá que no comparta la política que desarrolla la Asamblea Nacional.

4.- Acción despótica y la organización para la libertad de Venezuela

En los días reciente el despotismo sigue actuando de forma grotesca, sin apego a ninguna ley, entre otros acontecimientos, por ejemplo:
a.- La condena a la jueza María Lourdes Afiuni, por corrupción espiritual.
b.- Detención arbitraria de Roberto Marrero, jefe del despacho de Juan Guaidó.
c.- Suspender los pagos a los profesores universitarios del país, hasta tanto formalmente no reconozcan la autoridad de legítima y legal del déspota.
d.- El allanamiento a la vivienda materna de la diputada “Kelly” (chavista, ex tupamaro, quien apoya a Juan Guaidó) del Movimiento por la Democracia y la Inclusión y su persecución.
e.- Corte nacional de la luz como forma de represión social.
Sin embargo, la política de la Asamblea Nacional cuyo vocero es el Presidente Juan Guaidó no ha sido reactiva, ni desesperada ni inmediatista y mucho menos tremendista. El Presidente Guaidó sigue de gira en el país organizando una forma de lucha que implicará una marcha nacional a Miraflores. El despotismo no lo ha podido desencajar hasta el momento, para todos los que apoyamos el Frente Amplio, a la Asamblea Nacional, debemos celebrar esa postura porque indica que estamos organizando desde nuestra perspectiva la forma de lucha, pacífica, constitucional, organizando desde las bases a nuestro pueblo para confrontar al despotismo.

5.- El tiempo de la estrategia de la Asamblea Nacional

Contra aquellos pájaros de mal agüero que sostienen que se planteó una política inmediatista y que, por lo tanto, no se avanza. Que estamos estancados o peor aún que retrocedemos. Le contraragumentaría lo siguiente:
El 1,2 y 3, dígase, cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres es una ruta, nunca se ha establecido tiempo de ninguno de sus momentos. La ruta es la estrategia general para confrontar al déspota y retornar a la libertad democrática.
En términos de tácticas y formas de lucha, la única que no se logró fue el de la ayuda humanitaria y el presidente Guaidó reconoció, en el mismo instante que desobedeció al déspota y a su decisión de no dejarlo entrar, en ese mismo momento, reconoció que no se había logrado. Que no se haya logrado esa forma de lucha tiene un costo inmenso para los más pobres, para los más vulnerables que quedaron sin medicinas y sin alimentos.
Las otras formas han tenido éxito hasta el momento, cabildos, marchas, toma de calles.

6.- A propósito del chavismo disidente del PSUV.

En el ámbito de la política no solo el asunto es de ideas, sino de la fuerza para impulsarlas. Elias Jaua, dirigente del PSUV, quien disiente, aparentemente del déspota, ha venido planteando alternativas para la salida de la crisis que generaron en el país… si tiene fuerza dentro de su organización, antes de plantearle una salida al país, me pregunto. ¿Por qué no le divide el partido al déspota?
Si el chavismo civil tiene fuerza, más allá de esas opiniones individuales, y están confrontados contra el déspota. Su práctica política cónsona en el momento actual es dividirle el partido y dejar en el PSUV estrictamente a la camarilla despótica con los militares. 
Ésa sería una demostración de fuerza política y, entonces, se transformarían en interlocutores importantes para que cese la usurpación. De lo contrario, son vagabundos de ideas o pescadores en ríos revueltos o jugadores encubiertos del déspota. La práctica dice del sujeto que habla, a quién representa y cómo lo representa.  ¿Cuál es su fuerza política dentro del chavismo? La forma de demostrarlo es dejando desnudo al déspota.

jueves, 21 de marzo de 2019

LAS PREGUNTAS A CLAUDIO Y A EDUARDO


LAS PREGUNTAS A CLAUDIO Y A EDUARDO
Jonatan Alzuru Aponte

Claudio Fermín y Eduardo Fernández, formaron parte de la generación de relevo del bipartidismo del siglo XX en Venezuela. Ambos comparten historias similares.  Fueron, en su momento, candidatos presidenciales que representaban, cada uno en sus organizaciones, el cambio político. Ninguno alcanzó sus metas y ambos fueron partícipes, junto a su generación, del hundimiento político de sus organizaciones. Corresponsables del abismo entre la práctica política -de Acción Democrática y COPEI- y la sociedad venezolana. Ahora en su vejez, en su madurez política, han realizado sendas críticas al movimiento político que lidera Guaidó para la liberación de Venezuela.

Considero que el asunto está mal planteado. No se trata en primer lugar que nos digan a los venezolanos de a pie, las fallas, los errores, los desaciertos, en el trecho que ha comandado la Asamblea Nacional en la confrontación contra el despotismo. Las evaluaciones dependen del lugar desde dónde se interpreta lo real; desde dónde se construyen los criterios para la construcción de los juicios.

La pregunta fundante es desde dónde hablan ese par de ancianos. Valga una aclaratoria: La ancianidad no es una virtud en sí misma. La ancianidad es una virtud cuando el sujeto ha adquirido en el transcurrir del tiempo experiencia. La experiencia es un saber práctico que adquieren aquellos que continuamente se evalúan a sí mismo y aprenden de sus errores. Por eso la muerte de un anciano venerable es, en algunas comunidades, tan terrible como la pérdida de millones de libros. Pero no siempre es así.  Se puede ser anciano y vivir como un adolescente cuya fantasía es constitutiva de sus deseos.

Algunas preguntas para Claudio y a Eduardo con la finalidad de conocer desde dónde hablan serían: ¿Cómo evalúan al déspota? ¿Lo consideran déspota o lo consideran legal y legítimo? ¿Cómo evalúan sus prácticas para decidir? ¿Consideran que la fuerza del déspota reside en la representación popular? ¿Qué papel le asignan al aparato militar? ¿Cómo evalúan el diálogo que culminó con el exilio de Julio Borges y el asesinato de Fernando Albán? ¿Cómo evalúan las elecciones del 2018? ¿Cómo evalúan el diálogo donde participó el Vaticano? ¿Qué opinan de las descalificaciones e insultos que le hizo el gorila de Cabello al Cardenal Pietro Parolin en esa oportunidad? ¿Qué papel le asignan a Cuba y a Rusia dentro del ejercicio de poder de quienes dirigen Venezuela? ¿Cómo evalúan a la Asamblea Dictatorial Constituyente? ¿Es legal? ¿Es legítima? ¿Consideran que en Venezuela existe separación de poderes?; ¿Cómo evalúan las decisiones del poder con relación a los servicios públicos?  Y, tal vez, otras… ¿Cómo jerarquizan la situación venezolana como un problema político o jurídico? ¿Cómo un pueblo, desarmado (porque hasta ahora la oposición no tiene un aparato armado), puede enfrentar al poder?; tal vez una previa a esa: ¿Es legal y es legítimo que un pueblo enfrente al poder del estado? ¿Cómo lo hace?  Solo conociendo las respuestas de nuestros ancianos sobre esos y otros asuntos, es que podríamos pasar a una segunda fase, la discusión sobre las formas de lucha; donde el voto, el sufragio puede ser una forma de lucha, sin duda alguna; una entre otras…   pero todo depende de la caracterización que realicen del sujeto que tiene el poder armado.

Contra argumentarlos con respecto a las decisiones, alcances, límites, aciertos o desaciertos, que han tenido los líderes que hacen vida en la Asamblea Nacional, durante estos meses de lucha por la libertad, sin esas aclaratorias previas, es darle una tribuna a quienes no se sabe hacia dónde están apuntando.

Es preferible, en términos tácticos y estratégicos (y en esto la sociedad civil no puede jugar inocentemente) mil veces, dialogar con chavistas como Juan Barreto, Héctor Navarro, etc… porque se sabe de dónde vienen, qué han defendido, cómo lo han hecho y qué comparten y qué no con el despotismo; qué fuerzas representan y qué ganancia en términos de las formas de lucha se podrían obtener si se llega a coincidir y, por supuesto, qué riesgos se corre al compartir con ellos una táctica común… pero con la  guanábana madura (con las dos F; Fermín-Fernández) que, prepotentemente (sarampión típico de la adolescencia), se presentan más allá del bien y del mal, como si nunca han tenido sus manos llenas de mierda… es, simplemente, una estupidez.

Eso sí, hay que darles un parado en seco, para saber desde dónde hablan, porque esos seres pueden ser más dañinos que el propio déspota, en una circunstancia tan delicada como la que vive nuestro país. Respondan ancianos y con gusto dialogaremos, por la calle del medio.  




sábado, 16 de marzo de 2019

¿Escasez? No. Una lógica deliberada


¿Escasez? No. Una lógica deliberada.
Jonatan Alzuru Aponte

En Venezuela la escasez, la carestía, la falta de servicios públicos, de alimentos, de medicinas, la paralización del país son el resultado de una lógica perversa para oprimir a millones de personas, para someterlas, para que vivan ocupados de la sobrevivencia diaria, para desesperarlos, para que huyan del país, buscando alguna alternativa de vida. La situación venezolana es el resultado deliberado de alguien que maneja a su antojo el país como si fuese su hacienda.
La desesperación del pueblo para salir del yugo, cada día se hace más insoportable. Pasan los días, los dirigentes se han unido, tenemos respaldo internacional, la protesta ha sido pacífica… el grito de las multitudes es ¿Cuándo saldremos de este infierno?
La salida no es fácil, el camino trazado parece una cuesta inmensa, infinita… los llantos de los estudiantes y las denuncias de los médicos de Carabobo, nos llegan al alma… son lágrimas que brotan de una tierra afligida…Falta el informe tal, la exposición en la organización aquella, porque el mundo va a su ritmo y nada lo puede detener… Mientras miles salen por las trochas, el río hacia Colombia se transforma en el único camino de esperanza y allá, los traficantes de personas, los miserables que se enriquecen con el dolor humano hacen su agosto, su feria…  y nada pasa…
¿La verdad? ¿Qué sacrificio tenemos que hacer los venezolanos? ¿Cómo se comerá la autodeterminación de los pueblos? Pienso en el extermino del pueblo judío, cuando nadie creía que era posible, cuando todos dudaban, cuando los intelectuales preferían quedarse cómodo en sus hogares…  y no lo sé… la verdad no lo sé…  ¡Cuándo se detendrá!... ¿Cuál es la salida?
El déspota tiene una fuerza militar que parece no moverse, apenas las grietas son mínimas… es la evidencia, es lo que observamos. ¡Cómo luchar contra ellos! La paz… está en los límites de un infierno… es la verdad… qué tristeza…  Hoy es día de cabildos, de reuniones…  Si no se implementan formas de luchas pacíficas pero que presionen al déspota, que lo pongan en jaque…  una forma de lucha creativa, como intentar pacíficamente introducir la ayuda humanitaria que es una presión doble porque desobedece al despotismo, lo reta y, simultáneamente ayudamos a los más vulnerables; pero no para visualizar que son miserables, eso se sabe… si no para torcerle la mano.  al despotismo, para lograr el objetivo… o cualquier otra forma de lucha…  El despotismo seguirá haciendo estragos….  En Venezuela no hay escasez, es un campo de concentración vestido de país…


viernes, 15 de marzo de 2019

LA IZQUIERDA SIN LUZ


LA IZQUIERDA SIN LUZ
Jonatan Alzuru Aponte

A raíz del apagón en toda Venezuela, los países de América y Europa, han añadido el problema de los servicios públicos al conjunto de calamidades que sufre el pueblo venezolano; la argumentación que han utilizado algunos parlamentarios, en otros países, es que la falta de luz generará escasez de agua e incluso que, como se muestra en videos, hay venezolanos buscando agua en las riveras de un río de desechos fecales como el que atraviesa la ciudad de Caracas, el Guaire. Por otro lado, el déspota ha dicho que fue un ataque del imperialismo que intenta desestabilizar, generar una situación indeseable, para provocar su salida; además indica que están trabajando para que regrese el servicio eléctrico y se regularice el servicio de agua.

Ésa es la discusión internacional entre unos y otros. Lo cierto del caso es que los venezolanos y venezolanas, desde hace cinco años, no contamos con el servicio de aguas blancas a diario. En la capital, en Caracas, hay zonas como Los Chaguaramos que durante cuatro años el agua llega dos veces a la semana; y, en los últimos meses solo una vez a la semana. Pero esa zona, que es céntrica, donde está ubicada la Universidad Central de Venezuela, es privilegiada con relación a otras de la ciudad y, a su vez, la capital está en una mejor condición con respecto al servicio de agua de los estados del interior del país. Hay zonas del Zulia, Yaracuy, Táchira o Mérida que han pasado hasta un mes sin el servicio de agua y lo normal es un día de agua cada quince días. No se trata de una temporada sino de un lustro. ¿La luz? Ha sido similar a lo del agua, pero no tan grave, en la capital. El escándalo mundial fue que la situación era generalizada, todo el país, con un promedio de 100 horas sin servicio eléctrico.

El servicio de gas directo o de bombona, cada día desaparece; en los últimos cuatro años gran parte de la población del interior han vivido sin ese servicio y sin posibilidad de comprar, porque no se consigue…  duran desde una semana hasta un mes y más tiempo sin gas… Sin gas, sin agua y sin luz… Un dato económico: La inflación anual del 2009 es la mensual en el 2019.

La situación descrita es inimaginable para quienes viven en otros países. No han terminado de leerme y consideran que narro una ficción; sobre todo porque en Venezuela no ha existido una guerra fratricida, ni ataques terroristas a ninguna de las empresas del estado…
Si son antiimperialistas, progresistas, explican, nos explican, el por qué la desaparición de los alimentos y medicinas o su alto costo,  a partir de la geopolítica mundial y articulan el discurso con análisis a propósito de los precios del petróleo; argumentan perfumados en sus poltronas, después de bañarse, comer bien, quizás sentado con aire acondicionado o desde una posición ligera de equipaje, no por las condiciones vitales de existencia; más bien, por una respetable opción de vida; escriben  y reflexionan  sin riesgo de sus vidas en la cotidianidad, ni la de sus familiares, porque tienen las condiciones de existencia bien resueltas.

Pero les comprendo. Los del imperio no son unas carmelitas descalzas y hay historias, hay evidencias… sí, está bien… pero todos olvidaron o pretendieron olvidar, en sus sendas explicaciones, el por qué en Venezuela no hay agua, ni gas, ni luz desde hace cinco años; ¿cómo explican el problema de los servicios públicos desde la geopolítica internacional? (A menos que consideren, como dice un buen amigo, que el imperialismo trabaja todos los días desde hace cinco años contra el déspota y el muy imbécil cacareando, digo yo, pero derrotado a diario, si fuese el caso. Todo es posible en el País de las Maravillas o de las Pesadillas.) Los cierto es que miran en el mundo de esa manera, porque como dijo el santo de su devoción, Carlitos Marx, las condiciones materiales de existencia determinan su conciencia social.

Pero estemos claros. El jueves 7 de marzo el déspota le dio el guion a los religiosos ortodoxos, que solemos llamar progres, para sostener la versión tropicalizada del infierno de Dante: La catástrofe se inició en marzo del 2019.  ¡Diviértanse cagatintas! Mientras miles de familia siguen sufriendo la explotación salvaje del déspota.

Para los honestos de la izquierda iberoamericana (no quienes se han apropiado de la riqueza de Venezuela, a diestra y siniestra; individual o colectivamente, asumiéndose de izquierda o no…), les invito a no replicar la actitud idiota, miserable, ignorante y carente del sentido común de los intelectuales y partidos políticos que en el siglo pasado hicieron silencio frente a las atrocidades y desmanes del socialismo real por el miedo a coincidir con la derecha internacional.  Les invito a deslindarse de esa izquierda cortesana que baila entre el oportunismo y el cretinismo intelectual, mal trajeado de babosas consignas como instrumento de análisis.

Obviamente, jamás les coaccionaría a pensar como millones de venezolanos y venezolanas que apoyamos a la Asamblea Nacional; tampoco se me ocurriría la osadía de invitarlos a festejar las políticas y posiciones de los países que apoyan a la mayoría calificada del pueblo venezolano quienes asumen el liderazgo, en esta circunstancia, del Presidente Guaidó. No se trata de eso mi asunto. Lo que les pediría eso sí, la condena, sin cortapisas ni a medias tintas, al régimen despótico militaristas y gorila que disfrazado de rojo (como nuestros Diablos Danzantes de Yare) se comportan como los más despiadados de los salvajes capitalistas, opresores de un pueblo; la condena contra quienes tienen el poder de las armas en Venezuela. 

La solicitud obedece a un asunto elemental, sé que existen enormes diferencias entre quienes comparten las tradiciones teóricas y políticas de la izquierda iberoamericana y es un momento crucial para diferenciarse dignamente. Tal como sostenía un teórico de la izquierda venezolana, Rigoberto Lanz:

Lo anterior muestra claramente que la pregunta por “la izquierda” en Venezuela requiere de un largo prólogo que explicite qué se quiere saber, a quién estamos preguntando, para averiguar qué. Sin estas precisiones resulta muy difícil discernir en qué consiste, por ejemplo, la “izquierda” del amigo J. Alzuru, o la izquierda de J. Habermas, o la de A. Guidens, o la M.A. Garretón, o la de Lula o la del “Comandante Marcos” o la de Carlos Fuentes o la de Felipe González o la de Cadafi o la de N. Bobbio o la de Fidel Castro. En todas ellas habrá seguramente un “ruido de fondo” que les sirve de clima cultural, pero inmediatamente notamos las enormes distancias si usted utiliza un zoom epistemológico, politológico, tecno-económico, ético-cultural, periodístico o una simple valoración personal de “me gusta” o “no me gusta”.
Como sospecha el lector yo tengo “mi propia izquierda” (Lanz R, 2006, El discurso político de la posmodernidad, Faces-UCV, p. 151)

¿Será mucho pedirles eso? Es posible que no lo hagan; lo que demostraría que para ustedes valen más sus ideas, egocentrismo intelectual, que los seres humanos. Y si el argumento es la evidencia científica. Les invitaría unas vacaciones en cualquier estado del interior. A estas alturas no se puede ser tan ciegos. Las imposturas, verdaderamente, son despreciables. Una izquierda sin luz.

Post Data. Rigoberto Lanz apoyó las políticas de Chávez, fundamentó teóricamente a la Misión Ciencia y aportó ideas para la creación de la Universidad Bolivariana; sin embargo, en la última entrevista antes de morir, realizada por Sandra Weiss, recién Chávez había ganado su última elección en el 2012, sostenía lo siguiente:

“¿Y ese tema del Estado comunal del que Chávez habla?

Las leyes sobre el poder popular son realmente subversivas porque propician el protagonismo y la participación de la gente. Pero entre la ley y la realidad hay un abismo. A Chávez, le alcanzó su propia incapacidad, ni siquiera fue capaz de poner en práctica sus propias leyes. Podría haber hecho el triple, sin boliburgueses (nuevos ricos del chavismo), y sin ese discurso hostil y excluyente contra los no-chavistas.

¿Ha sido ese el mayor defecto del chavismo?

Por eso se fue una buena parte de la clase media, Chávez los alejó y se los regaló a la derecha. Ese lenguaje típico de los militares no ayudó, Chávez tiene que rectificar eso. Conceptualmente hubo progresos como la educación y la salud gratuitas, pero los monstruos de la burocracia y la corrupción conspiraron contra eso. El gobierno de cierto modo creó sus propias exclusiones. Escuelas para pobres, hospitales para pobres, mercados para pobres… (subrayado nuestro)

¿Cómo se avecina el futuro para Venezuela?

Soy optimista. Ahora hay una conmoción que replantea todo. El desmonte de la izquierda será tan grande que hay una posibilidad de construir una nueva agenda política desde el principio. Necesitamos musculo intelectual, un nuevo discurso, queremos recuperar la diversidad radicalmente anti-burocrática.

¿Y adónde pretenden llegar?

El objetivo es la emancipación total de toda forma de poder. Esto con Chávez evidentemente no es posible. Pero no es fácil dialogar sobre eso con los compañeros.” (Entrevista a R. Lanz, por Sandra Weiss, 10-10-2012)




jueves, 7 de marzo de 2019


EL AQUÍ Y EL AHORA
Jonatan Alzuru Aponte
¿Usted me pregunta cómo será el gobierno de transición? No lo sé. ¿Cuándo y cómo se darán las elecciones libres? No lo sé. ¿Utilizaría mi tiempo para ilustrarme cómo sería? No. ¿Dedicaría un segundo de mi tiempo, para pensarlo? No. ¿Por qué? Porque intento, aprender a pensar con la metodología propuesta por algunos de los grandes maestros de la práctica política, del arte de la política.  No me refiero a las ideologías ni a las corrientes de pensamientos, sino a criterios de abordaje del acontecer. Ejercicios para pensar políticamente.

Maquiavelo en El Príncipe, a lo largo de todo el libro, toma ejemplos de los romanos para describir y caracterizar cómo tomaban decisiones; se dedica argumentar por qué fallaban en algunos casos y dónde estaba la virtud en otros. Los griegos eran grandes teóricos de la política; pero los romanos tenían pericia en el ejercicio del poder, no es casual que el imperio romano tenía una extensión inimaginable, prácticamente Europa, el norte de África y parte de Asia.  

Una máxima de uno de los grandes emperadores como Marco Aurelio, era: el pasado pasó y es inmodificable, el futuro es incertidumbre, lo único cierto del futuro es la muerte. Por lo tanto, ocúpate del presente.  

Quien se ocupa a discutir el futuro como si fuese el presente es literalmente un loco. Porque está discutiendo algo que no ha ocurrido y lo hace con la certeza que ocurrió; cuál Dios sabe,  “porque tiene experiencia del pasado”, que el futuro será así y no de otra manera. Y quien se dedica a contra argumentar, supone que no será así, sino de otra manera. ¿Qué discuten? Fantasía.

Me tiene sin cuidado que genios se dediquen a pensar la Venezuela del futuro. Cuando ese futuro sea mi presente, pues allí tal vez opine a favor o en contra; tal vez me radicalice al extremo y tome las armas o me meta a budista y camine como Gandhi por las calles de la ciudad o tal vez nunca me llegue porque Dios no lo quiera, mañana me da un infarto. Pérdida de tiempo, esas discusiones.

No sabemos ni siquiera cómo será el cese a la usurpación. Que si Acción Democrática, Primero Justicia, Voluntad Popular nos traicionan y… No me puedo ocupar de eso, porque es un futuro, cuando suceda tomaré mi decisión. Eso no depende de mí, ni de ninguno de los venezolanos de a pie. Que si Guaidó, está atrapado o lo coaccionan a negociar o espera que Trump le diga cuando va invadir, para él entregar a Venezuela a los gringos. Ésa es la responsabilidad de él, de los diputados de la Asamblea Nacional, discutirlo como si fuese una realidad no tiene sentido porque ninguno de nosotros somos responsables de esas decisiones; a lo sumo lo que podemos hacer los venezolanos cuando llegue ese momento, es responder y cada quien lo hará a su estilo y forma, celebrando o peleando. Eso es ocuparse de un futuro como si fuese una realidad que está pasando, eso es fantasía.

Lo que sí podemos discutir es lo que se está haciendo. Podemos discutir los criterios que han publicitado los líderes para tomar decisiones y evaluar si su actuar es coherente o no con los criterios que públicamente han expresado y, si evaluamos, que las decisiones son cónsonas con los criterios que públicamente han expresado, pues se respalda en lo que propone, en los cursos de acción donde implique las decisiones personales y colectivas. Cuando llamaron a unas elecciones fraudulentas, por ejemplo, algunos asistieron al acto electoral, según su evaluación y la inmensa mayoría del pueblo no asistió al acto. Y no se asistió porque esa decisión sí dependía de nosotros. Ser ciudadano implica autonomía de pensamiento. Que se tenga a un líder que dirija un proceso, jamás debe implicar hacerse súbdito. Valga la sinonimia, es como el director técnico de un equipo de fútbol, si no gana partido, se cambia y punto. En la práctica es lo que se ha hecho en estos años. Hemos tenido distintos directores técnicos.

El discurso de Guaidó y su actuar ha sido en representación, como lo es, de hecho y de derecho de la Asamblea Nacional. Posición cónsona con las propuestas del Frente Amplio Venezuela Libre, con relación a cómo enfrentar al despotismo. Esto es un movimiento inclusivo con participación del chavismo disidente, con amnistía, con formas de lucha pacíficas y articulado a un movimiento de presión internacional. Ése es el aquí y el ahora. Usted puede estar en desacuerdo con ese criterio político en el aquí y en el ahora. Lo que no puede decir es que hasta ahora ha sido incoherente el director técnico, es decir, el presidente Juan Guaidó.

Este camino es el más difícil, el más complejo, el que genera más incomprensión y desesperación, es verdad. Pero ha sido hasta ahora, el más efectivo. En articulación de una dirigencia diversa, en apoyo internacional y en menos costos de vida en las formas de lucha. Al déspota le interesa quebrar esa ruta y su manera será provocar violencia, porque la confrontación física, bélica, les beneficia; divide al concierto internacional, a la coalición nacional y transforma el holocausto en un asunto de izquierdas y derechas.  Por el contrario, la ruta de la Asamblea Nacional está colocando lo central del por qué nos hemos unidos los diversos y opuestos; porque estamos desesperados por la crisis humanitaria, por el holocausto, por las muertes infames como la del periodista Alí Domínguez, chavista disidente quien denunciaba la corrupción de la Universidad Bolivariana y según las declaraciones de prensa de los amigos sabían que estaba amenazado, por las bandas paramilitares.

Esta realidad, saber que hemos avanzado, peleando con uno de los peores monstruos de nuestra historia política republicana que tenemos un camino trazado con unos criterios; es la condición para el entusiasmo, pero debemos tener criterio de realidad: no estamos ni siquiera en la primera etapa de la ruta de reconstrucción que es el cese a la usurpación.  Ánimo y sindéresis, fuerza y prudencia; organización y entusiasmo; sin jamás perder nuestra condición de ciudadanía, de autonomía del pensar. Pensemos, discutamos lo que compete, el aquí y el ahora. Un jugador de fútbol que se dedica imaginar cómo meterá el gol, pierde el balón. Hay que estar con mente y cuerpo en el aquí y en el ahora. La distracción beneficia al déspota. No te dejes confundir.

PD: IMPORTANTE.  La ONG PLAN PAÍS que se fundó en el 2011, según señalan en su web, por unos jóvenes venezolanos que se encuentran en Florida; coincide su nombre con el presentado por Guaidó que es producto de un trabajo realizado consensualmente y puede leerse que son acuerdos mínimos.  Como ciudadanos tenemos que pedirles que se pronuncie esa ONG, hasta sería digno de aplauso que le cambiaran el nombre. Y si, por casualidad, el partido Voluntad Popular (asunto que sería un error político del cielo a la tierra, aún más cuando ahora pertenecen a la Internacional Socialista) piensa que ese pequeño grupo, por más brillante que sean, sustituye el trabajo de masa, el trabajo de intelectuales diversos, el trabajo de los diputados de la Asamblea que lo aclare. En esto no se puede ser tímido ni tibio. Dios vomita a los tibios, dice el apocalipsis.

miércoles, 6 de marzo de 2019

¿Tú líder es Guaidó? ¿Y su ideología?


¿Tú líder es Guaidó? ¿Y su ideología?
Jonatan Alzuru Aponte
Utilizaré como excusa una solicitud que me hiciera una académica de la Universidad del Zulia, la Dra. María Cristina Parra Sandoval, de forma privada, a quien le solicité su autorización para hacerla pública y atender su inquietud. Cito el correo:    
Estimado Profesor Alzuru:
Aunque no nos conocemos personalmente, sigo sus escritos con mucho interés, a través del grupo de noticias universitarias. Me dirijo a usted porque sé que ha trabajado mucho desde hace años para que podamos salir de esta pesadilla.
En este momento me encuentro en Calgary (Canadá) y, por supuesto, pendiente de Venezuela. 
La información que me encantaría saber si usted la tiene, es sobre el llamado Plan País. Según alguno, se trata de un plan elaborado por unas personas inmigrantes en USA, (específicamente en Florida) pertenecientes a lo que pudiera considerarse como elite académica formada en universidades privadas venezolanas. Sin embargo, cuando releo la información acerca del Plan País presentado por Guaidó, no encuentro más relación que la presencia de alguno de los vinculados con el primero, ya que se tratan de reconocidos opositores, ese sería el caso, por ejemplo, Luis Pedro España.
Sé que usted ha participado en muchos de esos movimientos populares y, como dice en su último correo, ha trabajado bajo el liderazgo de nuestro presidente interino, razón por la cual espero que me aclarara acerca del origen del Plan País presentado por Guaidó y cómo se llegó a construirlo.
De antemano le agradezco mucho su atención,
Maria Cristina Parra-Sandoval.”
Considero más relevante la contextualización de la pregunta que la interpelación misma, por lo tanto mi respuesta tendrá esa orientación. El supuesto implícito contextual, lo digo a rajatabla: Es la clase alta venezolana, actualmente, mayamera quienes están dando el soporte teórico y orientación política al proceso que se vive en Venezuela. Taxativamente respondo: falso de toda falsedad.
Cientos de venezolanos y venezolanas desde el 2017, quienes dirigían organizaciones sociales, gremiales, políticas; académicos y académicas, en Venezuela y en distintos países donde habitamos, coincidíamos en la necesidad de configurar un Frente Amplio de lucha. Quizás mi opinión no fue ni relevante ni determinante para su conformación, pero compartía esa propuesta. Todas mis opiniones en Noticias Universitarias, las coloco simultáneamente en Facebook y en mi blog “Reflexiones en tiempos del Chavismo.” Citaré mis palabras, colocando el nombre del artículo y la fecha de forma regresiva, por lo tanto, contrastable:
¿Cómo se resolverá el conflicto?: “(…) Es el primer y más grande escollo que tenemos antes del 10 de enero. Generar el clima que sí se puede, que es posible y que vale la pena apostar; que confiemos nuevamente en la dirigencia, en los nuevos que surjan o en los anteriores, pero pidiéndoles que estén a la altura de las circunstancias, como lo expresó el Padre José Virtuoso en el Aula Magna, es la tarea de todos en los días que preceden a la hora cero, para ver si se inicia la confrontación masiva contra el régimen.” (29/11/2018)
Frente Amplio y despotismo (Parte I): “El frente amplio en Venezuela es un espacio de alianza entre diversos e incluso opuestos actores sociales y políticos, para construir tácticas y estrategias contra el poder despótico, con la finalidad de confrontarlo y desplazarlo de la posición de poder.” (Alzuru J; 9/10/2018)
Aprendamos para alcanzar la victoria: “El frente amplio no es un deseo sino una necesidad histórica. Es un espacio de construcción colectiva de una política para liberar a Venezuela y para reconstruirla.” (Alzuru J; 3/11/2017)
Liberación y reconstrucción de Venezuela: “Urge la construcción de un frente amplio de lucha, para el rescate de la vida en Venezuela. No es un frente para ganar elecciones, sino para liberar al pueblo venezolano del yugo explotador que le está robando la vida al pueblo.” (Alzuru J; 31/10/2017)
El Frente Amplio Venezuela Libre (FAVL), donde no tuve ninguna participación directa, se fue conformando a comienzos del 2018, coordinado por gremios universitarios, autoridades universitarias, sindicatos, movimientos estudiantiles, el chavismo disidente y los partidos políticos de la Asamblea Nacional. Según información disponible en la página del FAVL, se hicieron 24 reuniones en todo el país con una participación de 10 mil personas. El 26 de noviembre en el aula magna de la UCV, se presentaron los acuerdos, el plan para enfrentar el despotismo con una propuesta de reconstrucción del país.
Pues bien, si usted, estimada doctora lee ese documento y lo contrasta con el Plan País presentado por Guaidó verá muchísimas coincidencias, es una propuesta de acuerdos mínimos. Pero, además, el Presidente Guaidó informó que ese Plan había sido una construcción de los diputados, en consultas con especialistas y con muchísimas personas, etc… De allí que es obvio que coincidan, porque en la comisión de redacción de la propuesta del Frente Amplio, por ejemplo, participó, el Secretario de la Asamblea Nacional del 2018, Negal Morales del partido Acción Democrática. Aunado a lo anterior es bueno recordar que quién ha sido el vocero de los análisis económicos por parte de la Asamblea Nacional es el diputado y profesor José Guerra, quien fue director de la Escuela de Economía de la UCV; quien lo ha escuchado, quien lo conoce, puede estar en desacuerdo con sus planteamientos, pero sabe que piensa por sí mismo.
Finalmente, a propósito de las universidades privadas y para el caso es la Universidad Católica Andrés Bello, quien tiene una mínima idea de la Compañía de Jesús, de los jesuitas, saben que el centro de los Ejercicios de San Ignacio es aprender a discernir, a pensar por sí mismo y con esa espiritualidad realizan sus labores sociales y educativas. 
Quien conoce a los académicos de la UCAB, tienen conciencia que no es una escuela de adoctrinamiento neoliberal; su actual rector, por ejemplo, quien participó de forma fundamental en el Frente Amplio, es un sacerdote de barrio. Los venezolanos sabemos todo el trabajo que realizó por años, intentando transformar la vida de las personas que vivían alrededor de las cloacas de Catuche, en pleno centro de Caracas; además esa misma comunidad religiosa, los mismos sacerdotes, tienen los mejores colegios populares del país, los Fe y Alegría que recién cumplen 64 años de su fundación.
Así como un grupo de jóvenes diputados de distintos partidos se formaron en la UCV y nos complace; pues comparto, el mismo entusiasmo, la alegría de mi amiga y colega quien dirigió la Escuela de Filosofía de la UCAB, Corina Yoris, cuando escribe en El Nacional: “(…) de nuestra aulas salió un hombre ejemplar, con sindéresis y es ahora el presidente encargado de liderar y conducir este etapa de reconstrucción de Venezuela; porque ver este momento me explica la razón que nos movió a miles de profesores universitarios a seguir en las aulas, a pesar de la miseria de sueldos…” (Yoris C, 6/03/2019)  

Para concluir, no es Jonatan… sino toda persona quien viva o no en Venezuela y desee transformar el holocausto que se vive, tiene que asumir la dirección política de la Asamblea Nacional y del Presidente Juan Guaidó.