jueves, 31 de agosto de 2017

EVALUAR PARA CONQUISTAR EL PODER

EVALUAR PARA CONQUISTAR EL PODER
Jonatan Alzuru Aponte


La represión del gobierno puede ser la chispa que se necesita para encender la pradera. Porque todos sabemos, hasta el gato, que este gobierno no entregará la presidencia por una vía electoral solamente; de allí que la salida cívica es una  combinación de protesta masiva, con insurrección y elecciones; para articular el trípode es indispensable evaluar la forma cómo se dirigió la protesta reciente para detectar los errores, con la finalidad de no volver a cometerlos.

Los errores pueden transformarse en un manantial de sabiduría práctica para acertar en la vida, para lograr los objetivos políticos, se pueden transformar en una condición para el éxito.  

El problema de la oposición en Venezuela no reside en el cambio de táctica de 350 a participación electoral o de 350, desobediencia civil, a una táctica combinada entre desobediencia y elecciones; sino que cometió un conjunto de errores que son delicados porque maximizan la incertidumbre, desorientan y, sobre todo, fracturan la confianza, no solo en la dirigencia sino en la potencialidad como pueblo para luchar contra la dictadura.

Es importante estudiarlos no para lamentarse, ni para realizar una inquisición, sino con un objetivo práctico, precisarlos para no cometerlos nuevamente, para saber cómo luchar, porque la meta es desplazar a la dictadura y tomar el gobierno para transformar esta barbarie.

Un  entrenador deportivo, sabe que los errores del deportista son la fuente de estudio para que él mismo se supere y lo ejercita para que no los vuelva a cometer y, obviamente, replicará, maximizará, aquellas prácticas que fueron exitosa.

El tipo de error que evaluaremos es independiente de la táctica política que se asuma o de la forma de lucha que se decida. Es decir, es independiente que sea  trancazo, paro general, movilización, confrontación con piedras o participación electoral.

En toda batalla, como en todo juego, el fútbol, por ejemplo, el general o el entrenador, en medio del fragor y dependiendo de los resultados, hace cambios en la forma de confrontar desde sutiles hasta bruscos y el equipo permanece amalgamado o el batallón, porque confían en su director, en su general, porque con ese cambio, se gana la batalla o el juego.

Los errores que graficaremos son de otro orden, aquellos que conducen a la fractura de la fuerza del movimiento de masa,  no cumplir con lo prometido sin explicar por qué no se pudo, comprometerse con algo que nadie sabe qué es, porque nadie explica;  errores que tienen en común que el venezolano de a pie, no puede discernir, no puede evaluar si se hizo lo correcto o no, simplemente porque está desinformado, por un lado y por el otro, la única información proporcionada que posee, lo conducen a pensar en un sentido opuesto a la dirigencia.

Daré ejemplo extraídos de los cuatro meses de lucha que vivimos.

1.- La MUD elaboró un extraordinario documento, un programa mínimo de gobierno, para un gobierno de unidad nacional con la metodología a seguir para el nuevo gobernante.  Éste es un asunto de fundamento. Nada dijeron  si se aplazó o no; por qué se desechó o qué cambios le harían. Simplemente se ignoró el asunto.

2.- Un asunto metodológico: La tercera pregunta de la consulta del 16 de julio. ¿Por qué no se realizó lo aprobado? Nadie de la dirigencia ha asumido la responsabilidad de explicarnos por qué no se hizo, más allá que usted este de acuerdo o no con la explicación. ¿El error? un vacío argumental del por qué no se cumplió con lo prometido.

3.- Un problema en la forma de lucha: ¿por qué se suspendió la toma de Caracas y variaron a trancazo? Nunca lo explicaron. Una movilización como la planteada en medio del calor de la confrontación, implica recursos, tiempos para organizar… toda una logística que los movimientos sociales que seguían a la MUD y no necesariamente siguen a ningún partido, quedaron desorientados. Vacío de información; nadie asumió la responsabilidad para explicar el cambio en la forma de lucha, justo en la semana decisiva y era decisiva porque la dirigencia prometió transformar el 16 de julio en el hito histórico del cambio. Por eso ése cambio, de movilización a trancazo, había que explicarlo.

4.- Un asunto ético político: si se nombró a un TSJ y el gobierno empezó a perseguiros, ¿Por qué la Asamblea, quien fue la autora intelectual, no asumió la responsabilidad frente al gobierno de sus nombramientos?  Y por qué se les dejó solos.  Falta de compromiso con lo que se decide. No hubo alguien que asumiera el compromiso con lo realizado, “yo o nosotros, asumimos la responsabilidad del acto y no son responsable los juristas elegidos.”, por ejemplo.

5.- En el plano de las estructura de decisiones, Antonio Ledezma realizó una denuncia pública diciendo que se dio una mesa de diálogo entre el gobierno y la oposición, tras bastidores, donde no fueron los dirigentes máximos quienes asistieron sino cuadros medios. Nadie ha asumido la responsabilidad de esa decisión ni explicado cuál fue su sentido. Es decir, se hicieron compromisos, ir a una mesa de diálogo, a espalda del movimiento de masas, independientemente que llegarán a acuerdos o no.

6.- En la dirección del conflicto, hasta el cansancio nuestros dirigentes pidieron que los militares se pronunciaran. Se pronunciaron uno que otro, otros hicieron unas acciones. ¿Qué dijo el liderazgo frente a eso? ¿Estaban de acuerdo? ¿No había que hacerlo de esa forma…? ¿Se les pide que lo hagan de otra manera? ¿El error? Ausencia de dirección a la fuerza militar que se convoca.

7- Con respecto a cómo se enfrentará la lucha, la táctica: No le dijeron a la población enfrentaremos lo primero la Asamblea Nacional Constituyente y asistiremos a lo segundo, las elecciones regionales, en su momento oportuno, cuando el CNE propuso ambos eventos. ¿El error? Dar la información a destiempo.

Con esos tubazos, esos sendos errores, la población quedó desorientada, no ha podido digerir las decisiones, no por la racionalidad del cambio sino por la irracionalidad de los silencios y de las incoherencias; la multitud hizo un repliegue de sobrevivencia.

Lo común en lo diverso, de los errores graficados, reside en el vocablo responsabilidad, para dar cuenta de aquello que se prometió y no se pudo hacer o no se hará; responsabilidad con las decisiones tomadas. Responsabilidad es responderle, explicarle al movimiento de masas, porque se actuó de esa forma y no de otra.  Expresado de otra manera: coherencia entre el discurso y la acción.

La honestidad en política en la dirección de un movimiento de masas, no reside en un discurso que afirma “soy honesto”; ese tipo de discurso tiene el efecto contrario, porque implícitamente se descalifica al aliado. La honestidad es un ejercicio responsable con lo prometido, bien que se logre o no la promesa. En Venezuela hay un ejemplo muy práctico, paradigmático, de un fracaso con lo prometido, pero que asumido responsablemente generó un cambio político: Cuando Chávez fracasa en su intento de golpe, asume la responsabilidad de su acción y afirma que “por ahora no se lograron los objetivos”.
Ahora bien, una decisión no prometida, pero que es necesaria,  debe ser  explicada combinado la prudencia para no fracturar con la palabra y la fortaleza, para saber cuándo y cómo deslindarse de lo programado porque se sabe que se tiene la capacidad de ganar el partido o la batalla, asumiendo siempre las consecuencias de los actos. Como cuando Maradona se arriesgó a meter el gol con la mano a Inglaterra, transgrede para potenciar.
Quien se deslinda es para generar una cohesión mayor o para impulsar un movimiento que dé fin con la dictadura porque se capaz de ello; deslindar para debilitar es errado, como también lo es, seguir la corriente aunque se sepa que nos lleva al despeñadero. Allí hay un término medio que no siempre es obvio. Y eso no lo define la teoría, sino el olfato político, la práctica, la intuición, acompañado de la buena fortuna.

De Cara al presente. Para la conquista del poder.

La Asamblea Nacional apoyó las decisiones de Trump y el gobierno los sancionará, enjuiciará, según han anunciado, tal acto puede ser el talón de Aquiles del gobierno porque, tal vez, podría ser el momento oportuno para que empiece un nuevo momento de confrontación, se encienda la pradera.

La unidad no es un discurso, es una necesidad práctica. María Corina y Ledezma, Vente Venezuela y Alianza Bravo Pueblo, demostrarán su capacidad política si son competentes para aliarse nuevamente o para dirigir una nueva alianza donde arrastren a los otros en esta nueva etapa,  pero si siguen danzando solos,  serán testimonio del por qué nos hundimos aunque, paradójicamente, su decisión en términos de coherencia con lo propuesto el 16 de julio, política y  éticamente,  haya sido ejemplificante en un  momento, por cierto,  quien escribe la subscribía….

Esa decisión que deben asumir en este momento, responde una razón práctica no teórica; del gobierno no salimos, si no existe unidad; no solo unidad con los clásicos de la MUD, con  los opositores que no se identifican con la MUD, sino también con el grueso del chavismo antimadurista.  En este sentido, es digno de resaltar la variación que ha hecho Ramón Muchacho quien afirmó que de estar en Venezuela haría campaña en Miranda, pero auparía la protesta de calle…

Finalmente, para enfrentar a los déspotas reunidos en la Asamblea Dictatorial Constituida es vital maximizar la  voluntad de poder con sentido de trascendencia; quien actúa de esa manera jamás negocia miserias. 

Quién tiene sentido de trascendencia toma las decisiones siguiendo la regla de los antiguos romanos, el pasado ya pasó y es inmodificable, el futuro solo es incertidumbre, la única certeza es la muerte. Por eso se ocupa del hoy y decide, imaginando que esa decisión será la última de su vida por la que lo recordarán generaciones enteras. Esa regla la sostiene Cicerón, la encontramos en Séneca y la aplicaba a diario el gran emperador Marco Aurelio, léanse sus meditaciones  y, curiosamente, o, por ello mismo,  la recomienda San Ignacio, la decisión en artículo de muerte. Esa práctica de decisión fue una de las columnas del éxito de Roma como imperio, del éxito en ganar batallas y no se diga del éxito histórico de la Compañía de Jesús.


Evaluar y actuar con sentido trascendente para conquistar el poder, a través de la protesta, la insurrección y las elecciones. 

domingo, 27 de agosto de 2017

LLAMADO A LA JUVENTUD: ARTICULACIÓN CÍVICA CONTRA EL DESPOTISMO

LLAMADO A LA JUVENTUD:
ARTICULACIÓN CÍVICA CONTRA EL DESPOTISMO
Jonatan Alzuru Aponte

Muchísimos venezolanos de a pie, pensábamos que después del 30 de julio se haría una confrontación radical contra el régimen de Maduro. No era una idea de quien desconoce la política, sino más bien, fundada en los discursos de nuestros dirigentes quienes nos dijeron que la protesta pacífica, multitudinaria, el hito histórico, fundamental, fue el 16 de julio; días después se produce lo que muchos han denominado el fraude más grande en América Latina.  Cuatro meses el pueblo siguiendo a la dirigencia dio todo de sí y con ese análisis pensaba entregarse de forma plena a la lucha.

Sin embargo, de pronto, se escuchó la voz de Henry Ramos Allup anunciando que su partido asistiría a las elecciones, dando una opinión adelantada al resto de la unidad.  Declaración que generó que se iniciará una discusión pública y privada sobre la pertinencia de asistir o no al evento electoral.  Algunos opinamos que eso suponía un cambio de estrategia inexplicable; cuatro meses de ataques y en el momento de la debilidad del atacado, los atacantes se transformarían en defensores.  Aún así, nuestros dirigentes, nos dijeron que era errado pensar el juego de esa manera que la prioridad era el cambio de gobierno pero que no se debía perder el poder de las regiones.  La mayoría de los partidos agrupados en la MUD, sostuvieron tal propuesta. Utilizaron otros argumentos, más débiles pero que lo colocaban como esenciales… “Las elecciones regionales están en la constitución”… Argumento débil porque en ningún lado de la constitución se establece que debe acatarse las lógicas de una dirigencia del CNE corrupta, ni tampoco afirma que las elecciones deben hacerse cuando el gobierno le venga en gana… La lógica política que afirma que solo es Derecho, lo que está escrito en ley, el derecho positivo, está superado ampliamente tanto teórica como en la práctica. Hoy día los asuntos de legitimidad forman parte del derecho.  Y en clave del Evangelio, interrogaríamos, ¿Qué es primero la ley o el hombre?

La mayoría de la dirigencia asumió la estrategia electoral y los demócratas, quienes asumimos que las decisiones del colectivo se acatan por mayoría, asumimos ir en esa dirección.

Sin embargo, venezolanos de a pie, sosteníamos que por lo menos tal opción debía conducirse en consonancia con los cuatro meses de protesta contra el régimen, articulistas, recogiendo el clamor popular, han escrito alternativas donde se combina la participación electoral con un ataque al poder en el presente con el objetivo claro de tomar el poder. En términos futbolístico sería jugar con la técnica del entrenador profesional, José Mourinho, todo defensor es también atacante, todo atacante es también defensor. De allí que el acto electoral tendría que transformarse en un evento que posibilite debilitar al gobierno, desde ahora, hasta lograr su desplazamiento, de allí que la campaña sería no convencional, sino dentro de un clima de ingobernabilidad.  Algunos dirigentes discursivamente mantenían esa línea.

Algunos analistas, sin embargo, han sostenido que el cambio de estrategia responde más bien a un pacto de una derecha histérica con un sector militar gorila, para que sean estos quienes definan el panorama político venezolano, por lo tanto, se silencia la calle.  Hipótesis que deja de tener vigencia con las declaraciones de Henry Ramos Allup en el Programa Primera Página que trasmitió Globovisión en esta semana.

El dirigente adeco, quien se distancia claramente, de la lógica del golpe, afirmó que ir a la consulta electoral supone una confrontación paso a paso contra el gobierno.  Es decir, Ramos Allup, eliminó de un solo sopetón la posibilidad de una confrontación radical contra el gobierno en el presente año. Le coloca su rúbrica al cambio de estrategia, del 350 al paso a paso. Pero su declaración fue muchísimo más grave, cuando le asomó el periodista la posibilidad, legal y legítima de la Asamblea Nacional, de nombrar autoridades del CNE, dijo que no se podía hacer ninguna acción tremendista. Lo que significa que la acción de la Asamblea Nacional al consultar al pueblo si estaba de acuerdo o no de nombrar nueva autoridades fue una acción tremendista y, la realización práctica en el nombramiento del TSJ, por supuesto, también lo fue; ¿Será por eso que la MUD, no asumió la responsabilidad de su acto y dejó a sus suerte a los magistrados a quienes convocó?

Mi pregunta directa no es a las cúpulas, ni a irresponsables que no asumen sus actos; sino a los diputados jóvenes; ¿acaso en este momento se dejarán llevar por esta lógica de paso a paso que nos sepulta a todos los venezolanos?

El gobierno avanza, con más fuerza, cerrando canales de televisión, emisoras de radio, encarcela a diputados, propone leyes para acallar definitivamente cualquier disidencia, maneja a su antojo los poderes, tortura y oprime… ¿Dónde están los muchachos diputados que se enfrentaron en primera fila contra el gobierno? ¿Acaso no son capaces de abrir su propio camino, sin romper la unidad del pueblo oprimido, capitalizando su descontento? ¿Acaso no es posible Configurar un frente amplio que produzca un terremoto, en el presente, y donde la participación electoral se transforme, entonces, en el tsunami que arrase con la Dictadura Constituida? Incluso, desde una lógica individualista, ¿acaso b(v)otarán al cesto de la basura su futuro, su capital político?

Muchachos, inestimables diputados, dirigentes estudiantiles, la lógica electoral es una forma de lucha, si y solo si, está acompañada de un arsenal de instrumentos sociopolíticos de movilización de las multitudes. El paso a paso de Ramos Allup es la alfombra, más probable, para que se consolide la dictadura por un lado y, por el otro, es la apertura de la caja de Pandora de los aguacates podridos. Por el contrario, es su momento. Es el momento de la articulación cívica contra el despotismo.




jueves, 24 de agosto de 2017

MANDE USTED MI GENERAL O MOVILIZACIÓN POPULAR

MANDE USTED MI GENERAL O MOVILIZACIÓN POPULAR
Jonatan Alzuru Aponte

Mi hermano, el Dr. Alexis Alzuru, ha lanzado al ruedo una hipótesis interpretativa de lo que sucede y uno de los escenarios posibles en Venezuela, en una entrevista realizada por Elvia Gómez, en Politika Ucab, que es digna de reflexionar.


No tanto para cuestionar o no la probabilidad del escenario que al final de las cuentas es un asunto de teóricos, cuya última palabra sería la contrastación. Frente a eso, en el presente es bueno recordar que del futuro lo único cierto es la muerte, el resto es incertidumbre.  Más bien, su hipótesis  podría utilizarse como un incentivo para pensar y actuar en el hoy; sobre todo para los que deseamos que la solución de Venezuela NO se resuelva con la consigna, “Mande Ud. Mi general”, sino por un movimiento popular acompañados por la fuerza militar y no a la inversa. Pero el deseo en política, supone la configuración de tácticas y estrategias en el ámbito práctico para hacerlo posible.

Un primer aspecto interpretativo, no tanto del futuro sino del pasado reciente. Las movilizaciones contra la dictadura madurista no dependieron ni de la voz de Leopoldo López ni del partido Voluntad Popular; ellos fueron un factor en la dirigencia dentro de un comando de la lucha. Las movilizaciones tampoco dependían, exclusivamente, del comando de la Unidad donde se aglutinan la mayoría de los partidos de oposición. Fueron cuatro meses donde participaron organizaciones civiles, partidos políticos, movimientos estudiantiles, movimientos vecinales, movimientos comunitarios, asociaciones de vecinos y grupos que se fueron forjando en el calor de la lucha, más allá de la MUD y sus organizaciones. Muchas acciones fueron comandadas, dirigidas, por la unidad y otras fueron prácticas que desarrollaron al calor del movimiento popular.

Un segundo aspecto. Es verdad que se dieron negociaciones, entre el gobierno y la oposición, que ningún venezolano de a pie tiene información, allí queda un lado oscuro que solo el tiempo quizás podrá develar. Es verdad que la salida de Leopoldo una semana antes de la consulta del 16 de julio, desarticuló a la unidad, basta revisar las declaraciones del momento.  También es verdad que el comando de la Unidad no supo capitalizar ni la consulta que se transformó en plebiscito ni el fraude electoral de la Asamblea Dictatorial Constituida del 30 de julio.

Las elecciones regionales tienen la consecuencia práctica que el liderazgo se divide, necesariamente, porque cada dirigente, cada organización con su equipo, debe concentrarse en su región para dar la pelea electoral. Debemos añadirle a esto lo que se realizará, las primarias que requiere de un esfuerzo de organización y concentración de técnicos y líderes políticos para atender ese proceso. El objetivo principal, de nuestra lucha, desplazar el gobierno de Maduro, pasó  a un segundo plano, en este momento. Tal asunto se puede corroborar, por ejemplo, en los programas diarios de Capriles que pasó de orientar acciones prácticas de lucha a describir y caracterizar el despotismo gubernamental que padecemos todos.

Aunado a lo anterior se suma la fractura interna de los dirigentes de la MUD, por la asunción de la estrategia electoral… Tales componentes, quizás también el silencio de Leopoldo, maximizan la hipótesis de Alexis Alzuru.

El gobierno aprovechando el repliegue de la oposición, aumenta sus pasos para la consolidación de su poder dictatorial, porque no tienen reacción, ni resistencia popular ante sus medidas. Por el contrario, declaraciones como la del empresario de la Polar, Lorenzo Mendoza, invitando a la conformación de una Comisión de la Verdad en el área económica, lo que hacen es coadyuvar a la legitimidad de la Asamblea Dictatorial o la asunción pasiva de la ratificación del poder electoral por parte de las fuerzas opositoras.

Frente a lo que sucede, ¿qué hacer? Es urgente la conformación de un equipo, una dirección nacional del conflicto, un frente amplio, diverso de pensamiento y de sectores sociales, que se dediquen a pensar y actuar la forma de confrontar al gobierno nacional de manera inmediata, actuando “como si” no existieran elecciones.

Es vital, si queremos salir de la dictadura, que toda discursividad de los dirigentes regionales, tengan como objetivo central atacar al gobierno central y a sus instituciones ilegítimas.

Se trata de hacer una campaña electoral, ya que se asumió esta ruta, no convencional donde la protesta se transforme en la bandera fundamental del accionar político. Es de urgencia, la emergencia de voces nuevas combinadas con el liderazgo compartido de quienes han conducido el conflicto hasta ahora, que muestren su voluntad de lucha en la calle. Es urgente que líderes, como Capriles, Ledezma, Leopoldo, María Corina, Pizarro, entre otros, dejen de caracterizar lo que ya sabemos de la dictadura o de los errores de unos y otros y se amalgamen en un plan de acción articulado, engranado, con el frente amplio.

Es necesario y urgente reimpulsar el movimiento de masas. Es vital prepararse pensando en el peor escenario para la oposición dentro de la consulta electoral hasta el peor escenario para el gobierno; calentar la calle tiene que empezar por testimonios de su dirigencia, desde ya.  No podemos permitir que Venezuela siga dominada por los  aguacates a punto de podrirse, los de ahora o los futuros.



sábado, 19 de agosto de 2017

ASAMBLEA DICTATORIAL CONSTITUÍDA

ASAMBLEA DICTATORIAL CONSTITUIDA
Jonatan Alzuru Aponte

El Padre Luis Ugalde en un reciente artículo le dio el nombre ajustado a lo que se ha llamado Asamblea Nacional Constituyente. Nombre que resume, a mi manera de ver, la lógica gubernamental.

Comulgo con la propuesta del Padre de Ugalde que es necesario, urgente, un nuevo gobierno ya, un gobierno de unión nacional. De manera simultánea, el padre Ugalde como otros analistas considera acertado asistir a la consulta electoral.  La propuesta del sacerdote es usar todas las posibilidades de manera simultánea para la confrontación. Si nuestros dirigentes no solo nos plantearan ese horizonte sino que actuarán en consecuencia, sería difícil no asumirlo.

Discutir la asistencia o no a las votaciones de las gobernaciones, me parece que es un sinsentido puesto que se acordó por mayoría asistir. Estamos en ese momento. Obviamente, quienes nos oponíamos a dar ese paso, creo que no deberíamos abstenernos, porque sería contraproducente dentro de ese esquema de juego para la oposición.

Para generar las condiciones que se posibilite un nuevo gobierno, tendría que existir una tensión donde el gobierno pierda capacidad de maniobra y se vea obligado a negociar. Esa es una posibilidad que dependerá de los errores del gobierno en su estrategia que deberá ser aprovechado por nuestros dirigentes.  Quienes nos oponíamos a ir a las elecciones después del 16 y 30 de julio, –valga una brevísima digresión, sobre el pasado que no es lo vital en este momento-  era porque considerábamos que era un momento culmen, para tensionar la cuerda. La asunción de la desobediencia civil implica que se desconoce a quien ejecuta las leyes, a ellas y las formas de implementarlas.  Por lo tanto, no era que perderíamos espacios, no estábamos en condición de defensa, sino de ataque, por el poder completo, por el cambio de estado; que no tenía ningún paragón con las elecciones del 2005, porque no existía una crisis humanitaria como la que vivimos, porque no había una ruptura del orden constitucional por parte del gobierno y porque no se había planteado la desobediencia civil de forma radical como fue la consulta del 16 de julio en su última pregunta.

Ahora bien, nuestros dirigentes plantearon un nuevo escenario. El padre Ugalde ha construido una salida intermedia entre la desobediencia civil con la finalidad de la toma del poder y la participación electoral.  Los que opinamos en las redes y no tenemos cargos, ni participamos en partidos políticos, como es el caso de Ugalde y quien escribe, a lo sumo podemos hacer análisis y realizar alguna propuesta, no somos decisores.

El gran problema de la alternativa del Padre Ugalde, está en nuestra dirigencia. Por ejemplo, Freddy Guevara en el foro de la UCAB, afirmó que se debía desconocer a la Asamblea Dictatorial Constituida y eso en términos prácticos significaba no atender a  sus llamados, no asistir a la Comisión de la Verdad y al día siguiente, Ramos Allup afirmó que quien asuma esa postura implicaba inmovilizarse y eso solo era de torpes y ambos asumiendo un mismo camino, las elecciones, ojalá acuerden entre ellos. Ledezma y María Corina, se desprendieron de la MUD, asumiendo el acuerdo del 16 de julio, con el pequeño veneno que enjuician a sus compañeros como traidores; pero dando un dato que hubo acuerdos entre la oposición y gobierno, por sus resultados nada tenían que ver con la conformación de un gobierno de unidad nacional.

 Imaginemos que son dos casos de dos radicales fuera de orden y concierto, divisionistas. ¿Qué diremos de la diputada Gaby Arellano? La mencionada dirigente de Voluntad Popular, el 18 de agosto, en el programa “La hora de la verdad” en una radio colombiana afirmó, que hay dirigentes de la oposición que ayuda al gobierno y que lo ha denunciado dentro de su partido y en el parlamento, a propósito de la estrategia asumida por la MUD de ir a las elecciones y distender el conflicto político que podía incrementarse en grados superlativos después del 30 de julio, con el apoyo internacional.

La estrategia del padre Ugalde, será exitosa si los decisores trabajan unidos; no de palabras sino en acciones. Asumiendo las toma de decisiones buenas o malas con responsabilidad. El silencio y la falta de acción para respaldar a los magistrados nombrados por la Asamblea Nacional es un ejemplo de ello que estamos a tiempo de subsanar. El pecado por omisión en política desfonda la confianza que es un sentimiento indispensable para una confrontación radical. Lo radical no implica, la negación de un acuerdo para un gobierno de unidad, amplio y diverso; lo radical a punta al cambio de raíz de la lógica dictatorial que nos gobierna y no un paso a paso….

La falta de unidad y la concentración en la diatriba interna por las gobernaciones, son ingredientes para minimizar una estrategia radical, por una construcción lenta de confrontación. Sin embargo, los errores del régimen y su ataque desmedido, deberían aprovecharse en este momento para cambiar la lógica del juego.








jueves, 17 de agosto de 2017

¿CANIBALISMO? ESCUCHA CAPRILES

¿CANIBALISMO? ESCUCHA CAPRILES
Jonatan Alzuru Aponte
La forma y manera de cómo ejerce el poder la Asamblea Nacional Constituyente era absolutamente previsible. Un ataque selectivo, seccionado, combinando verdades, medias verdades con mentiras, haciendo una amalgama que difícilmente se puede desestructurar, contra aquellos que le han hecho daño en su plan para perpetuarse en el poder, muy similar a las purgas de Stalin. En el caso contra la Fiscalía, no sorprende ni los delitos ni tampoco la forma de proceder. El nuevo fiscal, a minutos de la entrega de la denuncia no solo tiene una visión completa del caso, sino que además tiene juicios bien formados de los delitos, tanto que de manera inmediata, actúa.
Que no guarden ni siquiera las formas, sino que lo hagan de forma acelerada, es lógico desde la perspectiva del poder, adelantar en el ataque lo máximo, mientras la dirigencia de la oposición está absolutamente entregada a dirimir quién es el candidato en cada estado. La pugna del Amazona por la candidatura, las declaraciones de quien volvió a la palestra Enrique Mendoza, para asumirse como el candidato de la gobernación de Miranda quien se siente más allá de las diatribas menores pero que las denuncia, grafica dónde está la atención de la dirigencia.
El programa que suele realizar Capriles es sintomático de la actitud de nuestra dirigencia. Quince minutos gastó Capriles el día de ayer miércoles 16 de agosto, primero para dar la extraordinaria noticia que se decidirán los candidatos por primarias,  es decir, vamos a una contienda democrática entre nuestra dirigencia para la selección de los candidatos; obviamente en los sitios donde no existan acuerdos. Para construir los acuerdos los partidos dedican todo su tiempo a ese vital asunto para no perder los espacios y confrontar el año que viene al régimen.  Explicándonos esto pasó los primeros minutos. Luego el dirigente dura la mayor tiempo de su intervención, diciéndonos a los venezolanos que producto de nuestra frustración, nos volvimos caníbales, nos queremos comer a los dirigentes. Es decir, según la interpretación de Capriles los venezolanos de a pie, somos los responsables de la debacle que sucede en la oposición; y  los minutos restantes fue para anunciar que vendrán unas decisiones que sorprenderán a todos.
Aunque uno de nuestros líderes principales, en el mismo programa, nos dice que el asunto son los problemas sociales, su orden discursivo, muestra cuáles son las prioridades de los políticos.  El gran problema para acordar candidatos y la fractura de la conexión comunicativa entre ellos y los venezolanos de a pie.
Mientras, el poder vuelve a mover otra ficha en función de su legalización y legitimación de la Asamblea Nacional Constituyente, ratifican a Luis Emilio Rondón en el CNE quien representa la voz de la oposición. La decisión de Rondón al aceptar es lógica dentro del juego propuesto por nuestro liderazgo. No aceptar implicaba que la oposición perdía una autoridad dentro del CNE; no aceptar sería una pésima jugada para la oposición. De allí que la decisión de Rondón no fue un asunto de discernimiento personal, exclusivamente, responde a la manera cómo la oposición planteó el juego. Obviamente, con esa decisión aceptada por el directivo del CNE, la Asamblea Nacional Constituyente aumenta su legalidad y legitimidad.  Pero esto era absolutamente previsible dentro de este escenario. Quien no vio esto simplemente no pensó que implicaba asistir al evento electoral.
ESCUCHA CAPRILES, la desintegración se da por la fractura entre el liderazgo opositor, desde el exiliado Alcalde Ramón Muchacho quien sostiene que no es posible en Venezuela una lucha democrática, por un lado; por el otro, Antonio Ledezma y María Corina, afirmando que se debe asumir los acuerdos que todos firmamos el 16 de julio y que la MUD se comprometió a cumplir hasta  el canibalismo de todos los partidos de oposición para disputarse el candidato a la gobernación, aunado, por supuesto,  a la profunda irresponsabilidad de la MUD, expresada en su silencio,  con respecto al TSJ nombrado que padecen persecución, exilio y cárcel. El llanto del violinista cuando le preguntaron que les pide a los políticos, expresa el llanto de Venezuela.
Será otra prueba de fuego para hundirnos aún más o para utilizar el peor escenario para transformarlo en motor de lucha, la forma y manera cómo los diputados perseguidos enfrentarán a la Comisión de la Verdad, Borges y Guevara en primera instancia.

Es un horror que nuestro liderazgo busque las culpas en los seguidores, mientras siguen tomando decisiones. Los que escribimos en las redes por más acertados o errados que sean nuestras opiniones; todas ellas, son absolutamente inocuas para las toma de decisiones.  Solo un idiota es capaz de tragarse semejante discurso. Quien tiene el poder de decidir, tiene la responsabilidad de lo que decide. 

domingo, 13 de agosto de 2017

¿TRUMP?¡POR FAVOR! UNA BRÚJULA

¿TRUMP? ¡POR FAVOR! UNA BRÚJULA

Jonatan Alzuru Aponte


Enfrentar una dictadura supone pensar tácticamente. La convocatoria a la marcha de ayer, 12 de agosto, era un llamado que no suponía atacar, ni presionar sino denunciar los atropellos a los alcaldes, no entusiasmaba a nadie porque no se le veía su sentido práctico. Mientras, el gobierno juega tácticamente conquistando terreno, ratifica al CNE y, para sorpresa solo de la dirigencia de la MUD, adelanta las elecciones para octubre. Es obvio, le interesa realizar las elecciones en el momento de repliegue de la protesta popular, en el momento de la desesperanza, porque un porcentaje mínimo o grande se abstiene; eso le interesa; y quitarle de una vez, de una bofetada, la consigna a la dirigencia opositora, que Maduro no quiere elecciones.  

La estrategia del gobierno está basada en responder: ¿cómo maximizar su tiempo en el poder? Sus tácticas están en función de ese objetivo. Por lo tanto, les interesa realizar elecciones. Toda decisión está fundada en responder esa pregunta, cómo gano tiempo y, simultáneamente, cómo divido a los otros y, finalmente, cómo aplasto la protesta. En ese orden jerárquico.

Les interesa que la MUD se distraiga pensando en Donald Trump. Tiempo perdido en el comunicado de hoy (13 de agosto) que no fue utilizado para pensar en cómo avanzar. Si tal como lo expresa el comunicado es responsabilidad del gobierno, pues que sea él quien se dedique al mundo internacional, para defenderse en este momento. ¿Qué ganó en términos del conflicto ese comunicado? Y quién escribe (les digo a los torpes que creen que la lucha pacífica implica ser idiota) está literalmente en contra de invasión o de guerra, esa no es mi discusión en este escrito.  

La mayoría de los países del hemisferio y organizaciones como OEA y ONU se han pronunciado respaldando a la Asamblea Nacional. ¿Cómo es posible que no hayan  publicado un sendo documento denunciando la persecución de los magistrados  del TSJ, nombrado por ellos? ¿Cómo es posible que no se planifique una acción donde la dirigencia dé el ejemplo, institucional y social, para reivindicar al TSJ perseguido?

La opinión internacional desconoce  a la Asamblea Nacional Constituyente, ¿por qué no enfrentar la ratificación, por parte de la Constituyente, de los titulares del CNE, a través de una campaña interna y externa, con acciones colectivas e individuales que ponga en tensión al poder ilegítimo que se llama constituyente?¿Acaso no merecía una respuesta contundente esa acción que nos acorrala a todos? O, como mínimo, un comunicado pequeñito el día de hoy.

Quien se enfrenta a un poder como el que dirige a Venezuela, tiene que plantearse el peor escenario y construir las tácticas desde allí. Maximizar las posibles jugadas de quien está en el poder, imaginarlos más brillante de lo que son, es vital en la planificación,  porque eso  genera que se construyan, se planifiquen, las mejores jugadas para enfrentarlas y los errores del otro, serían siempre ganancia. Por el contrario, imaginar que el gobierno no hará elecciones es pensar en la peor jugada del gobierno, por lo tanto, lo que se planifica se hace imaginando el peor error del otro y el mejor escenario para la oposición. (¿Brutos? –Piensa Henry Ramos Allup- ¿Dónde están los brutos y dónde los inteligentes, quién se ha mantenido en el poder?). La probabilidad de la derrota de la oposición, con una juagada mejor de la imaginada, por parte del gobierno, aunque no sea brillante, es altísima; porque se planificó subestimando al enemigo.

Una de las mejores jugadas del gobierno sería, ganar un cuarenta por ciento de las gobernaciones, las que les interesa, haciendo fraude o legalmente, utilizando al CNE o al TSJ, para impedir que en esos estados gane la oposición. Dejar que la oposición gane limpiamente en el sesenta por ciento de las gobernaciones. Con una jugada como esa legitima su poder, neutraliza a la oposición en los estados que le interesa y minimiza la conflictividad, por este año y de paso le quita la bandera de la oposición. En función de cómo les va, suspenden las elecciones presidenciales el año que viene y no será responsabilidad de Maduro sino de la Constituyente que es un poder supremo que tienen dos años de gobierno.

Al gobierno le interesa que militares se levanten en clave de focos, realicen algunas acciones, para luego derrotarlos; aplastarlos, una acción como esa elimina toda esperanza. Les interesa porque la población desesperanzada en su propia fuerza, pone su fe en una salida armada y al derrotarlos aplasta la esperanza del pueblo. El silencio o el pregúntale a otro que yo no fui, por parte de la MUD contribuye con el objetivo del gobierno. Quien dirige, dirige, no se hace el desentendido en un momento crucial.

Para el gobierno es una gran ayuda la declaración de Trump, porque visibiliza un enemigo externo, se enfrenta a un poderoso, que genera amalgama en sus  liderazgos nacionales y regionales  y, a su vez, le da cohesión ética a su militancia. Aunado a ello, como la oposición unos y otros se distraen en su actuar pensando si apoyan o no la declaración del epiléptico verbal de Trump, su ganancia es doble, por supuesto, fractura, aún más el liderazgo de la oposición, a la militancia y distrae la atención; en el momento que debe utilizarse para buscar las mejores vías para encender el conflicto, para confrontar a la dictadura..

La MUD no tiene brújula, hasta ahora.  Una muestra clara es la asunción de ir a las elecciones, sin saber cómo conducir a las masas o peor, asumir que ese no es el tema sino Miraflores. Por el contrario, el gobierno está claro de su táctica que cada jugada le dé más tiempo en el poder. El gobierno porque se preocupa por estar en Miraflores, se ocupa del CNE.

No es tiempo ni de pegar gritos, ni de insulto, sino de cerebro, acompañado con testículos y ovarios para hacer acciones políticas que amalgamen y entusiasmen al pueblo, con ejemplos prácticos de cómo confrontar, por parte de los líderes. Para prender una mecha, no hace falta un fósforo ni una bala, sino saber utilizar algunas piedras en el momento preciso.



viernes, 11 de agosto de 2017

FRENTE AMPLIO: CONSENSO PARA ACTUAR

FRENTE AMPLIO: CONSENSO PARA ACTUAR
Jonatan Alzuru Aponte

La multitud está expectante, la población necesita de orientaciones claras  para la lucha.  La UCAB como punto de encuentro es una posibilidad para reimpulsar la lucha.

No se trata en este momento, como ha sido el discurso de algunos dirigentes, de sostener que el vacío de las calles es responsabilidad del pueblo o que en el momento de mayor debilidad del régimen, la población quiere autodestruirse o, peor aún, que los líderes deben señalar el camino aunque la multitud no lo comprenda. ¡Por favor! Mantener esa discursividad nos conducirá a un barranco sin retorno.

Es responsabilidad del liderazgo tomar acciones concretas para defender, en primer lugar a los magistrados designados como miembros del Tribunal Supremo de Justicia.  Es vital que el liderazgo dé un ejemplo de práctica política frente a los magistrados, no vale denunciar el atropello, ni afirmar que nos equivocamos, sino asumir un acto político donde se muestre el compromiso con la decisión. Teniendo además el respaldo internacional de las toma de decisiones de la Asamblea Nacional.

Es responsabilidad de la dirigencia no de preguntarle al gobierno qué es lo que sucede con el grupo de militares y/o civiles que han robado las armas sino fijar posición. Los principales líderes convocaron al estamento militar a pronunciarse, no es posible su silencio; es sumamente peligroso que ahora los convocados se transformen en dirigentes de la lucha. El vacío en la orientación política a ese sector, maximiza sus acciones de forma no articulada y con el riesgo no solo del inicio de una guerra asimétrica impulsada por el foquismo que se transformará en una soldadura, una amalgama, del régimen, sino que, además, y es lo más grave, copa la esperanza de un pueblo que siente a un liderazgo sin brújula y, por lo tanto, deja de actuar esperando la acción armada.  Hacer silencio como si eso no está sucediendo, es un gravísimo error. Es urgente orientar, fijar  posición, dirigir o confrontar sin nervio tales acciones.

Sería un error gravísimo no plantearse acciones muy concretas en las  formas de lucha que inicien un proceso de acercamiento con María Corina Machado y, por el contrario, criticarla de forma despiadada.  El discurso de la dirigente de Vente Venezuela, a destiempo a mi juicio, porque no le salió al paso a la declaración de Ramos Allup, porque paradójicamente, ha quedado como la divisionista y no como efectivamente es, quien ha sostenido lo que la dirigencia, de manera unitaria, propuso al pueblo venezolano, le consultó y luego, en correspondencia, presentó un extraordinario documento de acuerdos mínimos para un próximo gobierno, aunado a los mecanismo para implementarlo; dando un primer paso en esa dirección con el nombramiento del TSJ; de profundizarse, insisto, ese discurso,  en este momento, será un detonante más para las acciones anárquicas o para inmovilizar a la población.

Es urgente una orientación política de cómo actuar frente a la Asamblea Nacional Constituyente y cualquier acto que realice. Asistir o no a una convocatoria, asistir o no a la Comisión de la Verdad, aceptar o no la “bendita” carta de buena conducta para postularse…  Ninguno de los dos caminos son de lerdos o de ignorantes políticos; la descalificación de una forma de actuar es la manera más burda para legitimar una opinión y asumir que se tiene la verdad; mí comentario tiene una direccionalidad precisa: a Henry Ramos Allup.  La unidad de criterios y la forma de confrontar de la dirigencia puede transformarse, de hacerlo de manera contundente y unitaria, en una amalgama ética, para la protesta. Porque en momentos de repliegue los testimonios son el único fermento para levantar a las masas.

Las elecciones regionales son en diciembre. Hay tiempo suficiente para enderezar las cargas y reactivar con una dirección política renovada, al ser ampliada, para enfrentar al régimen. Estamos en un momento de repliegue pero dos pasos atrás no significan un retroceso total; puede trabajarse, repensarse y asumirse como un repliegue táctico, para reimpulsar la lucha y avanzar.

Un punto de común acuerdo con un objetivo específico podría ser, por ejemplo, confrontar al CNE en todos los terrenos, que tenga como un objetivo de la lucha su renovación. Pero eso no podría ser  en frío, ni por una decisión unilateral, implicaría mostrar el músculo de la protesta, sin cuartel, con diferentes formas de lucha, hasta acordar un nuevo CNE. Sería una lucha que tendría el respaldo internacional y sería absolutamente comprensible para todos y podría transformarse en un paso acordado por todos los sectores para lograr el objetivo supremo, la salida de forma electoral del régimen. Es solo una idea y nada más.

Es vital retomar el evento de la UCAB, como punto de encuentro, para configurar un comando que dirija un frente amplio de lucha en esta etapa. La diversidad es nuestra mayor fuerza y no una debilidad, la clave estriba en cómo se procesan las diferencias.