lunes, 4 de mayo de 2015

EL DISLATE DE PRESENTAR LA FILOSOFÍA



EL DISLATE DE PRESENTAR LA FILOSOFÍA
Jonatan Alzuru Aponte (03-5-2015)
Era de tarde. Un sol inclemente. Estaba en su biblioteca llamada Babel. Al parecer, con el nombre, quería hacerle un homenaje al creador de las bibliotecas. Sentando en su escritorio, labrado en madera al estilo Luis XV, encontró el enigmático libro, La filosofía en Borges, descuidado e impúdico en uno de sus bordes. Su autor fue un profesor muy famoso quién se caracterizaba por descoyuntar a sus interlocutores en la prensa nacional. Siendo estudiante escuchó su voz, la del pensador Nuño, sin entender por qué reían los asistentes a la conferencia que se dictaba en el aula 217 de la Escuela de Filosofía de aquella Universidad; ésa, la que siguió el rigor medievalista de entender como su destino a los libros y a las bibliotecas; donde la vida, no el vocablo vida sino la vida, era un concepto, una palabra como el ser, una curiosidad más del laboratorio del pensar y nada más…  el término vida solo era escuchado, a veces, cuando por fortuna, una contingencia deslizaba la palabra vida en alguna página extraviada de algún oscuro tratado de filosofía alemana. Desde aquél entonces, sabía que algún día tenía que enfrentarse con aquella risa, la del ponente Nuño y la de los estudiantes y profesores asistentes a la conferencia en el aula 217. La risa como destino, como desafío, como descuadre de la diferencia y la repetición.
El libro La Filosofía en Borges de Juan Nuño, resaltaba en la mesa porque era de una exquisita extravagancia. Valga una curiosidad bibliográfica o de dislate político tal vez; el libro fue impreso en un extraño país, donde todos estaban profundamente educados y no existía ni un ser humano sin saber leer y escribir, pero jamás habían visto una hoja de papel; quizás por su afán ecológico eran incapaces de cortar un árbol para producirlo; porque en ese mundo, en ese país extraño, nada de la tierra era considerado como materia prima para producir; o, tal vez, precisamente, por lo contrario, porque detestaban profundamente a la naturaleza y era indigno extraer algún producto de ella; aunque algunos inquisidores hablaban de la brujería de los poderosos en la transformación de un tal oro negro en billetes verdes que por arte de magia nadie es capaz de tener ni de mirar, porque según dicen, era un privilegio de los poderosos, de los magos alquimistas, poseer aquellos papeles verdes, que era el único tipo de papel existente en el país extraño que ninguno de sus mortales veía; dicen que, al parecer, la secta dirigente consideraba pecado tan solo ver, oler o sentir el oro negro o el papel verde. De allí lo extravagante o el dislate político de la edición de un libro en aquel país. Lo cierto del caso es que el libro estaba allí y fue publicado en ese país, donde no existía el papel, y donde emulaban, hombres y mujeres, todos, como un coro de ángeles, a la pequeña Venecia del siglo XV, porque su nombre era su destino.
Vio el libro y resonó aquella escena cuando tenía veinte años escasos, cuando no entendió la risa que provocaban las palabras de Juan Nuño y recordó que no tuvo la dicha ni la desdicha de participar en sus clases y sabía, además, que su destino era cumplir la Maldición de Tántalo. Estaba destinado atrapar lo inatrapable, comerse aquel manjar, imposible de asir.
Abrió con rigor milimétrico, suave y estrictamente disciplinado, el libro, y en la hoja señalada había una nota amarillenta, escrita quizás por el editor o tal vez por el propio Nuño, jugando una vez más con las imposibilidades de lo real que decía: Cumplo con el deber de informarle que debe presentar el texto que tiene entre sus manos siguiendo la recomendación de Pierre Menard, como usted sabe, él afirmaba que “censurar y alabar son operaciones sentimentales que nada tiene que ver con la crítica.” Debe afinar su ojo con precisión y  aclarar, lo que dijo el autor de la Filosofía -(quisiera decirles que eso me extrañó en la nota; no decía el autor de La Filosofía en Borges, sino de la Filosofía, en mayúscula; tal vez fue un olvido, pero también… no sé… o tal vez es una posibilidad para mostrar que aún cuando todo está dicho siempre es posible crear, porque el autor de la nota de inmediato citó un fragmento de Nuño a propósito de Borges… ese estilo me hizo sospechar que quizás fue Borges el autor de aquella cita, porque Juan Nuño era un filósofo y, por lo tanto, incapaz de jugar con las temáticas filosóficas como si fuesen un cuento de Borges; la otra posibilidad era que la hija o el editor hubiesen intervenido el libro de Nuño, para que quien lo leyese no encontraran al frío epistemólogo sino al novelista, al exquisito creador de ficciones filosófica y el autor de la nota, entonces, la hija de Nuño o el editor, citaban del libro, en su nota, precisamente, lo que ellos habían insertado en el ensayo del filósofo al mejor estilo de la hermana de Nietzsche con el libro póstumo, la Voluntad de Poder, que se le atribuye al pensador alemán… Esa posibilidad, que me gustaba por lo deliafiallesca, la descarté de inmediato; porque un amigo bibliotecario, contrastó la edición con la mexicana y la española y, efectivamente, Nuño había escrito eso que citaba  quien escribió la nota en la hoja amarillenta… Asunto que generará un gran problema a los estudiosos de la crítica filosófica o literaria; porque aquella cita que aparecía en la nota, y era fidedigna del autor Juan Nuño, implicaba que el libro dejaba de pertenecer de forma inmediata al conjunto de libros configurado por críticos, filósofos, pensadores que escriben sobre creadores; la cita excluía al libro de esa categoría; porque a partir de ella, de la cita, el libro, más bien, se transformaba en una narración donde su autor era un creador que interviene la creación de otro creador, para configurar su propio mundo… pero no les distraigo porque la nota dentro del texto es el mandato de mi vida y en realidad es lo que debo comunicar)- Repito, la nota decía: Debe afinar su ojo con precisión y  aclarar lo que dijo el autor de la Filosofía; de inmediato el autor de la nota cita al libro de Nuño: “De ahí que hablar es incurrir en tautologías… Indefectiblemente, el relato de Borges sobre la Biblioteca, y aún este pobre comentario, se encuentran en la Biblioteca de Babel” (p.89)
Borges describe una biblioteca que contiene su ficción y Nuño se sabe dentro de aquél universo “y aún este pobre comentario, se encuentran en la Biblioteca de Babel”, por ello sabe que su comentario es pobre, porque no puede decir nada que no esté dicho y sin embargo lo realiza porque que cabe la posibilidad, quizás remota, pero posibilidad al fin y al cabo, que la obra de Borges y su comentario copulen como un evento prescindible, como el Quijote de Cervantes para Menard… y… desde esta perspectiva, lo que escribe Nuño es una ficción atrapada en otra ficción… pero…
Siempre hay un pero… Nuño está dentro y fuera de la biblioteca, sostengo yo, a pesar del criterio del autor, porque él tenía el don reservado a los dioses, el de la ubicuidad; da cuenta de la biblioteca desde adentro, experimentándola; y desde afuera, contemplándola… de allí que es imaginable que fuese él quien escribiera la nota, el mandato dentro del libro que me obliga a presentarlo; porque en su libro no se limita al juego epistemológico de explicar las condiciones, posibilidades y límites de lo escrito por Borges, sino que elige la ficción como otra posibilidad de su propia existencia, de la función de su discurso y la nota bien cabría en ese juego de ficción.
El primer mandato era presentar el libro sin afirmar nada nuevo.  En segundo lugar, no podía ni juzgar ni alabar. Pero la nota no quedaba allí, sino continuaba de la manera siguiente: Estimado amigo –cuando leí aquella palabra, amigo, quedé paralizado porque efectivamente no fui amigo de Nuño, porque la única vez que lo vi no entendía lo que hablaba,  ni por qué reían los que estaban a mi alrededor; incluso, aquella vez dudé que estuviese hablando español, o quizás quería decir, castellano o venezolano… sabía que eran palabras, me sonaban iguales a otras, pero juntadas y expresadas con el énfasis en las diéresis y en  los silencios de los puntos y coma,  me condujeron a pensar o quizás a imaginar que lo que hablaba era griego o latín o una jerga de un romancero español del siglo XVIII… por otra parte, Borges no ha sido amigo mío ni siquiera en los sueños, porque soy del Caribe y mi hablar es ligero y tengo la lengua llena de escorpiones como me dijo el poeta Márquez; además, me bautizó Marco Aurelio y con el único que soñé fue con Aristóteles; tales razonamiento me condujeron a una explicación común pero loable, yo era amigo del editor y fue él quien me dejó las pautas para la presentación del libro en aquella hoja amarillenta. La certidumbre es la condición de la ataraxia. Me tranquilicé. Seguí leyendo.
Estimado amigo, su labor en la presentación del libro es mostrarle a los asistentes que usted no dirá nada nuevo, no alabará ni juzgará como recomienda Menard y justamente allí estará la diferencia; fundamente su afirmación en la proposición del creador de La Filosofía… otra vez eso del creador de la filosofía; ahora pensaba en el irresponsable del editor con esa nota… el muy incapaz no dice el creador de la Filosofía en Borges, sino el creador de la Filosofía… ¡Coño! Dije… casi con la performatividad de la interjección del pueblo Vasco amamantado en Higuerote, si leen esta nota los alemanes seguro cogen tremenda arrechera, porque tanto esfuerzo que hizo Kant, Hegel, Schopenhauer, Nietzsche, Heidegger… para escribir notas a pie de páginas de los presocráticos o de los griegos en general, siendo bondadosos con el pueblo de Hitler y Habermas… y éste, el irresponsable editor, en estos chaparrales, escribe esos dislates, como que Nuño es el creador de la Filosofía, dando posibilidad a los incautos lectores a imaginar… que es posible pensar en el lenguaje deformado del latín, en esta cosa que le llaman el idioma de Cervantes; porque si así fuese… entonces… si es posible pensar es posible crear y tal vez, quizás, solo tal vez, cabría la remota posibilidad que Nuño fuese el creador de la Filosofía… ¡No!...¡Por Dios!… Me bañé con agua fría, como recomendaba el manual de psiquiatría de comienzos de siglo.
Horas después seguí leyendo la nota, releí nuevamente el inicio del párrafo que me perturbó: Estimado amigo, su labor en la presentación del libro es mostrarle a los asistente que usted no dirá nada nuevo, no alabará ni juzgará como recomienda Menard y justamente allí estará la diferencia; fundamente su afirmación en la proposición del creador de La Filosofía donde afirma que, cita, cita a Juan Nuño, sí a Juan Nuño, al filósofo, repito donde afirma que: “aun dentro de la más ajustada y exacta repetición (tautología literaria), es posible escribir precisamente lo mismo sin incurrir en el pecado reiterativo… Decir lo mismo, esto es, asumir plenamente la condición tautológica del lenguaje en general y, en particular, de nuestra cultura, para decirlo de manera tal que resulte distinto.” (p. 95-97) Finalmente, le sugiero que se esfuerce por realizar lo que hice. Fui yo quien le indicó a la baronesa la influencia de Nietzsche en la obra del señor Menard; obviamente, Borges al escribir su cuento no tuvo alternativa que manifestarlo y Nuño de reiterarlo. Lo hicieron porque ambos están condenados en la caverna; de allí que los autores hispanos, de alguna manera, participen del antiplatonismo nietzscheano siendo platónicos. Fíjese bien, el creador de la Filosofía describe al argentino como si fuese un reflejo de sí y el creador de Ficciones procura no nombrar al madrileño Nuño -que se refugió en un país cuya vocación era volverse premoderno, aceleradamente, por el puro gusto de llevarle la contraria al tiempo- pero sus rostros se confunden en cada letra, se desdibujan y configuran en otros… Ambos pensadores habitan la caverna y, por lo tanto, están “resignado -como escribe el novelista, es decir, el filósofo-  a morar entre la decadencia sensorial.” (p. 162) De allí que el filósofo Borges y el literato Nuño, lo que relatan no es otra cosa que la condición humana, demasiado humana, de vivir.
Lo más plausible de la nota, en la hoja amarillenta, es que culmina con dos citas consecutivas, sin ninguna idea, oración  o párrafo que las ligue. Están las citas sin religar; la primera tomada de la Filosofía en Borges de Juan Nuño: “No es que haya nada que agradecer a la perspicacia del comentarista el logro de un nuevo matiz, la captación de alguna idea difícilmente perceptible…” (p. 256) y la segunda de Otras Inquisiciones de Jorge Luis Borges: “Tal es, en palabras de su inventor, la doctrina idealista. Comprenderla es fácil; lo difícil es pensar dentro de sus límites.”
A veces, suelen añadir, casi al vuelo de pájaro, quienes cuentan la anécdota del presentador del libro La filosofía en Borges de Juan Nuño y el impacto que tuvo al leer la nota que le ordenaba presentarlo, que no realizó la prescripción después de leerla. Más bien, pidió asilo en una ermita y permanece en silencio; otros dicen que llegó a la Feria del libro, vio a la muchedumbre y salió corriendo y lo atraparon en Macuto, cerca del lugar donde alguna vez había un castillete, y está en Bárbula, imitando a un tal Armando Reverón; algunos afirman que está buscando una caverna a las orillas del río Guaire, otros dicen que nunca leyó el libro y se hizo monje tibetano. La otra versión, quizás la más fantástica e inverosímil, la escuché por boca de mi abuela Palmenia de Aponte, quien afirmaba, con acento yaracuyano, que el muérgano se presentó en la Feria del libro, un domingo cualquiera, tal vez un tres de mayo, no hizo la presentación y leyó la nota amarillenta; haciendo una narración, como si él fuese el autor de aquel relato. 

Nota: El texto fue leído el 3 de mayo de 2015, en la Feria del libro que se realiza en la Plaza Altamira de Caracas, como presentación del libro "La Filosofía en Borges" de Juan Nuño, editado por Bid & Co. 



lunes, 23 de marzo de 2015

EL SÍNDROME MONEDERO



SÍNDROME MONEDERO
Jonatan Alzuru Aponte
El caso del intelectual Juan Carlos Monedero tiene una multiplicidad de arista que, me parece, nos invita a reflexionar en múltiples ángulos: podría resumirse el asunto como la relación entre la intelectualidad y la política.
No es mi intención abordar el asunto desde una perspectiva moral, dígase, la actuación buena o mala del intelectual español; aunque no dejaré de señalar contradicciones entre sus discurso y sus prácticas, pero es  a mi entender lo menos relevante.
Mucho menos cuestionaré la valía como intelectual del pensador español, no es mi asunto ni soy evaluador de su producción intelectual. Valga decir que he compartido en algunos escenarios académicos con él, cuando hacíamos vida en el Centro de Investigación Postdoctoral de la UCV; hasta una comida y unos tragos compartí. Así que mi enfoque no es un asunto de amistad o enemistad, y lo resalto una vez más, tampoco de una valoración de su vida privada.
Dos asunto me interesan: la asesoría intelectual a gobiernos latinoamericanos y el financiamiento de partidos políticos.
1.- Intercambio de oro por espejitos. La enfermedad de Macondo
Partiré para elaborar mis opiniones y argumentos de la entrevista realizada a Juan Carlos Monedero en un Programa de la Televisión española a comienzos del 2015; donde acepta que recibió por sus honorarios profesionales 425.000 euros, para asesorar a los gobiernos del ALBA, sobre la asunción de una moneda común; tal como se hizo en Europa.
El intelectual español, profesor de la complutense, fundó una empresa unipersonal el 23 de octubre de 2013. Con dicha empresa (con un único propietario y trabajador, obviamente) recibió, según información de prensa, por parte del gobierno venezolano, la cantidad cercana a medio millón de euros. El intelectual en la entrevista argumenta que ese pago se corresponde a dos años de trabajo. Que además, las asesorías a gobiernos se pagan muy bien, en su caso sería cercano a los 18.000 Euros mensuales; y su selección, según él, fue porque es un experto que trabajó en su momento para la Comunidad Económica Europea.  En el programa, el intelectual afirma que los distintos países, se pusieron de acuerdo para realizarle un solo pago desde una misma entidad.
¿Qué dirán mis queridos amigos que se inscriben en la corriente sociológica llamada poscolonialismo? No pienso en los intelectuales que se oponen al gobierno de Maduro o de los intelectuales que se oponen en cada país a sus gobiernos. Pienso en los intelectuales afectos a la revolución bolivariana, a los intelectuales que se asumen de la izquierda contemporánea latinoamericana; los que consideran que se está conduciendo el proceso de transformación por el camino correcto, acertado. ¿Qué pensara de esto, un profesor universitario afecto al gobierno que es titular, ha realizado como mínimo cinco trabajos de investigación con jurados para alcanzar ese escalafón, además de tesis doctoral, dedicado exclusivamente a la academia y su salario no llega a 90 dólares mensuales?
Acaso, un intelectual puede ser más brillante que un equipo de economistas, sociólogos, politólogos, filósofos, psicólogos; quizás, supongamos, 12 de los más brillantes nacionales de cualquiera de los países del ALBA, ¿no habrían aceptado por un salario mensual de un poco más de mil euros mensuales por dos años realizar sendos trabajo sobre la moneda? Acaso, en América Latina no hemos superado el síndrome del complejo de inferioridad…  Pero esto es directo contra los intelectuales que invitan a pensar desde América Latina, sobre América Latina… La estructura de decisión de los países del ALBA, de creerle a Monedero, despreció a todos sus intelectuales latinoamericanos para privilegiar la pericia del español. ¿Cómo se sienten con una noticia como esta? ¿Acaso no valoran su producción intelectual? Jamás Monedero, por más brillante que sea, podía superar a un equipo, multidisciplinario, aunque sea de cinco intelectuales, muy bien pagados mensualmente, desde la perspectiva de cómo se valora la producción intelectual institucionalizada en Venezuela. Más aun, en Venezuela, con toda seguridad, se hubiese conformado un equipo de treinta intelectuales venezolanos y todos hubiesen hecho un excelente trabajo sintiéndose felices de ganar 400 ó 500 euros mensuales, por dos años; porque en nuestro país el salario es de hambre, alcanza si acaso para la cesta básica; si se encuentra en los escalafones de más alto rango.
¿Qué dicen los amigos latinoamericanos afectos al proceso bolivariano?
2.- La sonrisa del idiota
Quizás un cínico podría mirarme y reírse en mi cara diciendo “no seas idiota”, dando entender que es muy obvio que el partido PODEMOS se fundó en enero de 2014 y esa “ayudita” era para el partido y no para el profesor Monedero y, por lo tanto, no hay ninguna ofensa a la intelectualidad bolivariana sino una estrategia de expansión del poder político de América Latina en Europa; pero el profesor Juan Carlos Monedero no lo puede decir porque va preso y, por eso, tiene que asumir una defensa de ese tipo. Quizás mi imaginario interlocutor, complementaría su argumento diciendo: eso es lo que siempre ha hecho el imperio norteamericano en los países latinoamericanos; de allí que lo que es bueno para la pava es bueno para el pavo.
De suyo tal argumentación reconoce la ilegalidad de tal acción; tanto de unos como del otro. Pero, de tras fondo, soporta la acción en una lógica moral que supone que al hacerlo los que se inscriben en una mirada de izquierda es legítimo porque su mirada política es verdadera, válida y cualquier medio justifica el fin. De allí que hay una mirada política buena que justifica las acciones y una mirada política mala que no justifica esa acción. Ése es un razonamiento pedestre y callejero. Indigno de discutir en esos términos; porque supone un núcleo de la verdad y la negación de la diferencia, asumiendo el quehacer político como si fuese una verdad revelada y todo el que la comparta está en el reino de los cielos y el que no, se encuentra en el infierno.
Monedero, unos días antes del sonado caso, realizó otra entrevista donde coloca como punto de agenda el financiamiento de los partidos políticos y, mostrándose, para indigestión mía, como un humilde profesor que no tiene para comprarse un par de calcetines, sino que tuvo que coser su calcetín antes de ir al programa; sobre todo la indigestión se produce por la entrevista tres meses después que se asume como asesor muy bien pagado.
Para mí el asunto que se debe poner en el tapete, partiendo de una práctica que es generalizada -tanto en organizaciones de izquierda, como derecha, como de centro o entre partidos verdes- la cooperación financiera internacional, es hacer transparente el acto. Si es legítimo para unos debe ser legítimo para todos… ¿Por qué no se legaliza? ¿Por qué no se establecen los límites? ¿Hasta cuándo vamos a seguir en una política farisea de unos y de otros haciendo lo mismo? De asumirse que tal práctica no es legítima y tampoco legal; ¿Por qué tenemos que aceptar la de unos y no la de otros? ¿Por qué los que están en desacuerdo con tal práctica no empiezan dando el ejemplo? ¿Dónde están los intelectuales afectos al gobierno bolivariano pero autónomos en su pensamiento, confrontando tal asunto o promoviendo una discusión distinta?
Es un tema grueso e importante, de múltiples aristas, lo de la cooperación internacional económica entre organizaciones afines… Es de otro tenor, más complejo y más delicado, la cooperación entre gobiernos y partidos políticos de otros países… ¿Nos atreveremos como sociedad a tratar de dar una discusión en ese sentido…?
Ahora bien, si eso fue una ayudita a un partido de otro país; ¿podemos imaginar la necesaria ayuda para el partido de gobierno, en las próximas elecciones a la Asamblea, para mantener y acrecentar su poder?
A todas estas, ¿dónde están nuestros diputados, los de la oposición,  revisando las partidas del ejecutivo? Venezuela en el periódo odiado por los bolivarianos, no solo destituyó a un presidente sino que lo metió preso, con un procedimiento pacífico, por desvío de la partida secreta, por 250 millones de bolívares…  ¿Dónde han llevado las denuncias? Si lo han hecho, ¿por qué no la han publicitado de forma consistente?
3.- Nota para pensar
La experiencia de PODEMOS, como una comunidad intelectual que se preocupa por su país, por la política de su país; más allá que usted comparta o no sus argumentos y sus visiones; es una experiencia interesante (si apartamos, por supuesto, para pensarla la enfermedad, el síndrome Monedero -que apellido y acción la describen perfectamente-), de cómo una comunidad intelectual se decide a participar en la vida política de un pueblo.





domingo, 15 de marzo de 2015

ILEGALIDAD DEL PATRIOTA COOPERANTE



ILEGALIDAD DEL PATRIOTA COOPERANTE
Jonatan Alzuru Aponte
La figura del patriota cooperante es ilegal e ilegítima. Hasta ahora el asunto se ha tratado a manera de chanza en las redes sociales. Pero es un asunto sumamente delicado institucionalmente lo que sucede en Venezuela. Se trata de una figura jurídica, creada por el ejecutivo en la práctica, sin ningún sustento legal; es una persona anónima que denuncia a otro de algún acto políticamente ilegal.  El poder judicial asume la denuncia del anónimo y actúa, sin juicio previo, sino deteniendo a la persona acusada. El anónimo no participa del proceso, no ofrece las pruebas sino que la fiscalía se encarga de promoverlas.
El caso más grave que debe marcar un antes y después es el caso del señor Rodolfo González quien se suicidó bajo la custodia del SEBIN; también el proceso jurídico que tiene su viuda y las repercusiones en todos su familiares. El antes y después en este caso, lo deben marcar los diputados de la oposición, deben hacer una acción jurídica nacional e internacional. Es estricta responsabilidad de nuestros diputados, porque ellos fueron electos justamente para una función legislativa. Y se está realizando una práctica jurídica de forma consuetudinaria sin ningún sustento legal; pero con el respaldo político del ejecutivo, de quienes dirigen el legislativo y, en la práctica, asumida por el poder judicial.  Realizar una acción contundente contra esta figura, nacional e internacionalmente, de tal manera que se paralice esa forma de proceder, es estricta responsabilidad de la bancada opositora como un todo. Y lo tienen que dirigir los diputados junto con la Mesa de la Unidad de forma conjunta, ordenada y sistemática y acompañados por todo el pueblo que considera que debe existir otra alternativa de gobierno.
La dirigencia opositora está obligada a confrontar esa práctica jurídica del patriota cooperante. El manejo apegado a la constitución, al derecho internacional, a los pactos internacionales en defensa de los derechos civiles y políticos, con un manejo jurídicamente sólido, es un arma sustancial para confrontar tal práctica, que debe estar acompañada con acciones políticas institucionales dentro y fuera del país.  Debemos solicitarle que se pronuncie el Defensor del Pueblo a propósito de esa figura jurídica, al Tribunal Supremo de Justicia… De no hacerlo, el gobierno seguirá e incrementará está lógica propia de los sistemas totalitarios, pero sería verdaderamente vergonzosos quejarse… Es posible que venza el gobierno, pero se debe dar la pelea; hay asuntos que es indigno no dar una batalla política… Hasta ahora el gobierno realiza esa práctica de forma impune y descarada; y la oposición, su dirigencia, no ha dado dirigido una batalla política contra esa figura.
En Venezuela tenemos miles de problema y cada día estamos envuelto en una noticia y otra noticia y denuncia y denuncia. Una coordinación política, y para eso es la Mesa de la Unidad no solo para elecciones, debe coordinar las acciones de la política opositora al régimen; debe saber qué asuntos sistematizar, evaluar su proceso y confrontar. La tortura psicológica que sufrió en el SEBIN Rodolfo González, tiene un origen en una práctica jurídica inconstitucional, la acción de un denunciante anónimo que generó una prisión instantánea.
Me limito a esta práctica jurídica sumamente específica e interpelo a los intelectuales de izquierda nacionales e internacionales a evaluarla. ¿Desde qué argumentación teórica es posible sostenerla? Justamente, los intelectuales sureños de América Latina cuando repensando su historia de sangre y dolor conceptualizaban el Terrorismo de Estado, una de las prácticas ejemplarizantes eran acciones jurídico-políticas como esas.
Sé que es excitante las discusiones ideológicas y conceptuales; también de los asuntos de la geopolítica internacional que influyen para bien o para mal en las políticas de los estados nacionales; también es cierto que la discusión sobre la sociedad massmediática y sus efectos políticos es un asunto crítico y crucial… Pero no podemos quedarnos en grandes relatos y perder de vistas prácticas institucionales que al sistematizarla conduce a la configuración de lo que más se detesta.  Justamente, las barbaridades de lo que se llamó el socialismo real eran prácticas como éstas que no se diferenciaban de las prácticas fascistas…
El asunto en este momento para la dirigencia de la oposición no es condenar o realizar una marcha o lanzar unos twitter; sino realizar acciones institucionales al interior de todos los poderes y, de manera simultánea, en todos los organismos de integración latinoamericana y  en los organismos internacionales de regulación de los Estados. Diputados de la bancada opositora, como ciudadano que me siento representado por ustedes, les exijo que nos representen.  Para mañana es tarde, muy tarde… La responsabilidad es de ustedes.
Para finalizar quisiera recordar unas palabras de Rigoberto Lanz en los años ochenta.
El castigo burocrático de las opiniones, la intolerancia a las posiciones diversas, proviene de una chata deformación de lo que es la disensión en un proyecto revolucionario…  No se entiende la disensión y el debate de opiniones como un componente inherente a la propia praxis revolucionaria; el debate ideológico se entiende absurdamente como un acontecimiento que se da eventualmente cuando hay problemas.
Esta concepción ha jugado un papel clave en el tratamiento que hace el socialismo burocrático de la disidencia (disidencia política e intelectual). La regimentación burocrática del pensamiento es una de las más monstruosas aberraciones que han conocido las experiencias socialistas en el mundo...Disimular las opiniones frente a las barbaridades de la burocracia equivale a convalidar prácticas y concepciones divorciadas de la revolución. Independientemente de la hostilidad con que la burocracia suele enfrentar estas denuncias, el deber revolucionario nos obliga a sostener una posición consecuente de defensa de la libertad de discusión; una postura intransigente en defensa de la legitimidad de la disidencia." (Lanz Rigoberto, 1980, Expresamente, N°8, pág 5)

miércoles, 11 de marzo de 2015

ELECCIONES, OPOSICIÓN Y EEUU



ELECCIONES, OPOSICIÓN Y EEUU
Jonatan Alzuru Aponte
Venezuela tendrá unas elecciones parlamentarias este año, en medio de una maxidevaluación a la par de una hiperinflación, nunca antes vista en nuestra historia política contemporánea. Situación, económicamente, peor que en los estados que aplicaron las medidas neoliberales, lo que en el argot se ha llamado neoliberalismo salvaje, porque el dólar está económicamente liberado y políticamente controlado, minimizando al extremo el acceso a las divisas para el grueso de los venezolanos. Tales acciones la evidencia el venezolano común, diariamente, en el alza vertiginosa de precios de todos los bienes y servicios, una escasez galopante, colas desproporcionadas para la compra de alimentos y, peor aún, ahora, con limitaciones para la compra de productos, criminalizando, incluso, la  acción de compra para la satisfacción de las necesidades básicas al colocar capta huellas en todos los supermercados y abastos. Además, de una desproporcionada y grosera corrupción denunciada no por escuálidos al servicio de los más oscuros intereses; sino por los mismos responsables de la debacle económica como fue el caso, por ejemplo, del ex ministro Jorge Giordani.
Al igual, y en algunos casos peor, que en la década de los ochenta donde se aplicaron las medidas neoliberales, el gobierno criminaliza de forma sistemática la protesta ciudadana, con violaciones flagrantes a los derechos humanos. No se nos puede olvidar, los golpes de forma pública y notoria por parte de los cuerpos represivos del estado a la mujer que protestaba en Valencia o, más reciente, la muerte del joven en Táchira. Ciertamente hay autores materiales de las violaciones, pero también funcionarios responsables de dar las órdenes y tal como lo declaró el Defensor del Pueblo, a propósito del Táchira, los cuerpos de seguridad tenían armas no apropiadas para reprimir las manifestaciones; significa quien autorizó para usarla es tan responsable como quien disparó.
Solo grafico, algunos aspectos del contexto, desde la perspectiva de la oposición, en medio del cual se realizarán las elecciones. Enfrentarse al poder del gobierno, electoralmente, teniendo ellos la mayor cantidad de medios de comunicación, el control de los dólares para el financiamiento de las campañas, los poderes públicos, cuyos funcionarios marchan al ritmo que les pide el ejecutivo, no es una tarea fácil; aun con todas las debilidades a flor de piel que se presentan. Se está en una situación de asimetría con respecto a las condiciones para la lucha electoral.
Peor aún, la posibilidad de acuerdos entre la dirigencia opositora para la conformación de sus candidatos cada vez se hace más endeble, porque los partidos o candidatos que no se siente favorecidos por los acuerdos, han iniciado una crítica consistente, a través de las redes sociales de los procesos de negociación entre los partidos políticos y dirigentes opositores. Debilitando, aún más, la fuerza del movimiento alternativo de poder.  
No es el momento ni de pesimismos ni de optimismos. Más bien se trata de concientizar cuál es la situación que se vive, qué problemas se tienen y cómo se puede maximizar la fuerza opositora, minimizando los costos y avanzando. El avance supone una ajustada planificación de las formas de lucha, con sus respectivas evaluaciones. La evaluación de la conducción de la oposición en esta circunstancia, será medible en el proceso electoral que se avecina. Quien deseche esta forma de lucha, simplemente, no ha comprendido que Antonio Ledezma es noticia internacional y es políticamente relevante, porque se trata del Alcalde principal de la ciudad capital quien fue electo por la mayor cantidad de votos, aun con todas las dudas que se tengan del poder electoral. De lo contrario sería un civil preso, sin mayor trascendencia.
La declaración del presidente Obama, puede ser un boomerang en contra de la oposición en el marco del proceso electoral, sino se maneja con prudencia y tino político; porque amalgama, a un pueblo sufriente, las grandes mayorías -por la esquizofrenia económica del gobierno- con el ejecutivo, contra la intervención  unilateral de un país extranjero en nuestra política.
Sin embargo, debo reconocer, que es acertada, prudente y, políticamente correcta, desde mi punto de vista, aun cuando los radicales se rasguen las vestiduras la declaración realizada, oportunamente, por la Mesa de la Unidad. Y, que de ahora, en adelante, se le tendría que preguntar a cualquiera del gobierno: a quién acusa de traición, de vende patria o de lo que sea, que no generalice y que con pantalones empiece a ser específico… y, además, se le tendría que jugar adelantado, al gobierno, para decirle que la grave situación económica no responde a ningún bloqueo internacional como ha sucedido en otros países, sino a su ineficiencia, ineficacia y profunda corrupción en el manejo de la cosa pública.
Para finalizar, me siento representado por el análisis e interpretación realizada por la Mesa de la Unidad en el documento que a continuación transcribo:
A propósito de la Orden Ejecutiva del Presidente de los EEUU Barack Obama el 9-3-2015 titulada “Bloqueando las propiedades y suspendiendo la entrada de ciertas personas que han contribuido a la situación de Venezuela”, la Mesa de la Unidad Democrática declara:
1.  1-  Venezuela no es una amenaza para ningún país. Son las políticas del actual Gobierno venezolano las que amenazan y coartan el derecho de nuestros ciudadanos a vivir y progresar en paz. En ese sentido ratificamos que nuestra lucha es por un cambio pacífico, democrático, electoral y constitucional, y que la libramos en Venezuela y junto al pueblo venezolano, su legítimo protagonista.
2.   2-  Esconderse detrás de la bandera para proteger una cuenta bancaria con fondos de la corrupción es inmoral. Ocultarse detrás de la palabra “Patria” para pretender impunidad a violaciones de Derechos Humanos es, precisamente, ofender la Patria. Hay que distinguir entre sanciones a un país y sanciones a unas personas, por lo que hemos sido consistentes en rechazar las medidas generales contra una nación entera. Pero eso nada tiene que ver con las consecuencias personales que a individuos puedan acarrear el cometer actos que violen los Derechos Humanos o atenten contra el patrimonio público y el bienestar de sus conciudadanos.

3.   3- Preferimos la acción preventiva que implica el acatamiento de los métodos, reglas e instituciones que la comunidad internacional dispone dentro del Derecho, que acciones sancionatorias unilaterales. Pero denunciamos que esta lamentable situación es propiciada precisamente por el gobierno de Venezuela al irrespetar y desacatar los pronunciamientos de instancias de la ONU como el Comité contra la Tortura o el Grupo de Trabajo contra las Detenciones Arbitrarias, que reiteradamente han demandado la libertad de los presos de conciencia venezolanos y el cese de la judicializaciòn de la polítca, y al ignorar as medidas adoptadas sobre Venezuela por el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Al hacer caso omiso de la legalidad internacional, al incumplir los Convenios y Tratados válidamente suscritos por la República, el gobierno venezolano ha propiciado el lamentable escenario que hoy presenciamos.  Y corresponsables de ello tambien han sido quienes durante años han observado estas anómalas conductas con silencio cómplice.
 4.    4- Recibimos con aprecio y agradecimiento el apoyo de la comunidad internacional, pero no aspiramos ni admitimos que la comunidad internacional o alguno de sus miembros asuma deberes que son nuestros. Asi como rechazamos la grosera injerencia cubana, no propiciamos ni aceptamos ninguna otra. Esta es una lucha de los venezolanos por Venezuela.
Caracas, 10-03-2015