miércoles, 13 de mayo de 2020

UN ABRAZO DESDE EL DOLOR


UN ABRAZO DESDE EL DOLOR

Jonatan Alzuru Aponte-
Lo que leerá a continuación es una respuesta que realicé en Facebook, a propósito del brevísimo artículo que titulé: Ignorancia política y depresión.

Resumes bien lo que indico en gran parte.  Tú dices: “(…) Si bien no le quita gravedad, es humanamente comprensible y de ello, si no se es un perfecto imbécil, se aprende.” Tu si condicional es lo vital. Bueno yo creo que nuestra imbecilidad ha llegado a extremos. Pero reflexionemos. Haré un esfuerzo en medio de mi profunda y oscura depresión.
Tú lo dices de alguna manera, la política es un arte. Como todo arte, la práctica, implica ensayos que conducen a errores o aciertos. Yo no estoy deprimido solo por los errores.
En todo arte, el aprendiz, más neófito, sabe que hay una mínima literatura sobre su arte, donde se indican desde nociones básicas hasta estudios profundos. El artista no tiene por qué ser un crítico, un teórico, él desarrolla un oficio, pero debe conocer las reglas básicas. En el caso presente el Presidente de la Asamblea sería el artista. .
Quien le ofrece las nociones básicas o las profundas al artista, si él lo requiere, tiene una posición distinta y tiene unas exigencias distintas. Aunque no es un ejecutor, debe conocer con profundidad cómo es la práctica, cuáles son las tradiciones, cómo se investiga y cuándo es probable cometer errores y cuándo no. El artista puede desesperarse por impericia, porque no le sale la obra. Pero el que orienta no. Porque la responsabilidad de la ejecución no reside en él sino en el artista. El asesor debe responsabilizarse, tener capacidad para responder por aquello que orienta y el cómo lo hace. La exigencia para él es que estudie para ser un buen asesor y orientador del artista. Y debe estudiar dependiendo de la obra con la que se enfrente el artista, no es lo mismo asesorar a un aprendiz de escultura, de pintura.; etc.
Imagínate cómo estamos que el asesor no supo discernir dónde residía su pericia. Allí ya estamos mal… pero,  el pero es de proporciones…  Eres asesor de estrategia…. Bueno lo mínimo que debemos exigirle es que conozca las nociones básicas… La literatura que estoy indicando es de primer semestre para quien realiza estudios de política. Es como a un médico que le pregunten por los nombres de los músculos y no lo sepa. Eso es imperdonable.
Hago un paréntesis. ¡Coño y para los imbéciles que creen que es un asunto de prepotencia filosófica! Les digo: Uno de los centros más importantes de estudios sobre Maquiavelo está en Estados Unidos. Los principales Presidentes del partido Republicano, que han sido militantes del partido (no es el caso de Trump) antes y durante el ejercicio de gobierno, asistían regularmente a escuchar conferencias… Incluso demócratas asisten… Pero yo no hablo de esa profundidad sino del ABC de Maquiavelo.
Pero él fue más allá, sin conocer la literatura básica, pasó de pensar la estrategia a ejecutar la estrategia. De asesorar a ejecutar. ¿Qué ejecuta? ¿Cuándo la ejecuta? ¿Por qué afirmo que la ejecuta?   Explicaré por qué.
Pensemos en un asesor ignorante que desconoce la literatura básica, como fue el caso. La posición del asesor, debería ser esta: recomiendo que se contrate una empresa para que forme a un grupo de personas que tomen las armas. Y cuando se contrate debemos colocar doscientas cláusulas.  Las mejores empresas para realizar la acción después de evaluar son a, b, c, y d y el momento de iniciar esas conversaciones es tal.
Otro ejecuta. Y si que el ejecuta tiene un mínimo, pero un mínimo, de experiencia de vida…Vida cotidiana… Seguramente, preguntará: ¿No te parece arriesgado dejar por escrito, detalladamente lo que estamos contratando? Y aquí, entonces la valentía se transforma en temeridad… Pues si lo recomiendo lo hago. La firma es una ejecución. Como desconoce las nociones básicas y cree que la norma hace la política y no a la inversa, porque nunca ha estudiado política; entonces, actúa como un empresario ignorante, firma y luego dice se rescindió el contrato
Entonces mi depresión es por la ignorancia… en primer lugar….  Sé que el ignorante empresario, asumió su responsabilidad y se lanzó ese balde de mierda él solo para salvar a muchos involucrados y eso, dentro del asco que tengo, es valorable desde la perspectiva individual…  Pero si lo piensas, entonces, la imbecilidad grupal no tiene nombre….  Por eso estoy deprimidísimo… Y ahora ruego a Dios… un milagro…porque racionalmente no veo otra… Y quien crea que el asunto es de encuestas…que la gente no se creyó el cuento… Pues le digo… que, en esta etapa de la confrontación política contra el régimen, el rating, está como en quinto lugar de asuntos relevantes.  



martes, 12 de mayo de 2020

IGNORANCIA POLÍTICA Y DEPRESIÓN

IGNORANCIA POLÍTICA Y DEPRESIÓN
Jonatan Alzuru Aponte
¿La verdad? Yo estoy tan absolutamente deprimido por la ignorancia. No digamos la falta de pericia para conspirar, para explorar alternativas violentas sin dejar trazos, ni generar consecuencias... Eso es demasiado pedir.
Me refiero a ignorancia de teoría política, falta de lectura pues. Alguien que se dice estratega político y no ha leído a Maquiavelo (siglo XVI) no sabe a qué alude la palabra estrategia en política.
Lo que puede saber es massmediatización de la política...dígase utilización de los medios de comunicación, utilización de las técnicas de publicidad, aplicadas a la política para alcanzar una victoria electoral.
Solo subrayo tres, tan solo tres ideas centrales de Maquiavelo y que se la recomienda al Príncipe a propósito de los mercenarios:
Los mercenarios son desleales y no tienen un interés real en defender el suelo y propiedades del Estado contratante, lo que se debe a que una buena parte de ellos son extranjeros: ultramontanos o de otros lugares de Italia.
Los mercenarios corrompen la actividad militar en tanto que sólo están interesados en obtener la paga y el botín, por lo cual llegan incluso a alargar los conflictos para seguir percibiendo ingresos.
Por ejemplo: en el capítulo XII de El príncipe, refiriéndose a los soldados mercenarios, Maquiavelo dice: "La razón de todo esto es que dichas tropas no tienen otro incentivo ni otra razón que las mantenga en el campo de batalla que un poco de sueldo, siempre insuficiente para conseguir que mueran por ti"
No diré lo que dice Maquiavelo del Príncipe que no tiene pericia para elegir sus asesores, porque me da pena ajena...vergüenza venezolana...
Las muertes de los muchachos, obvio que es responsabilidad de los colectivos, delincuentes y forajidos del régimen; pero ¿cómo decir en términos de la guerra que el déspota fue bruto y nosotros inteligentes? ¿Con qué moral se dice "me infiltraron, le pagaron más al mercenario y ejecutaron lo que ya nosotros habíamos descartado"?
Y quién piense que esto fue un problema de periodistas, de la lucha entre María Corina y Guaidó... de traidores unos y de fieles otros... tampoco ha entendido nada de la naturaleza criminal del régimen y las maneras que utilizan de forma excelente... ¿Lo dije bien? Excelente sus estrategias políticas para preservar y conservar su poder despótico, para costo de todos nosotros, todo el pueblo de Venezuela...
Sí, estoy profundamente deprimido... porque no quisiera morir como Celia Cruz... añorando su tierra y sin pisarla...

lunes, 11 de mayo de 2020

WILEXIS Y LOS TUPAMAROS DE CHÁVEZ


WILEXIS Y LOS TUPAMAROS DE CHÁVEZ
Jonatan Alzuru Aponte
El caso de Wilexis. Líder de una banda de delincuentes que ha desatado una guerra contra el régimen, durante los últimos quince días, en Caracas. Tienen tal organización y equipamiento militar que los aparatos represivos del despotismo, FAES, Guardias Nacionales y la Policía unidos, no han podido controlarlo. En meses recientes en otra población la Cota 905, el Coqui, alias de otro delincuente, sucedió igual y tampoco lo lograron controlar.  
Se trata de ejércitos paramilitares (dígase organización civil, estructurada bajo una lógica militar y que actúan con independencia de las fuerzas represivas del estado) que controlan extensos sectores de la ciudad capital. Las bandas paramilitares de delincuentes han sido estimuladas, organizadas, financiadas e institucionalizadas como una práctica sistemática del ejercicio del poder por parte del chavismo.
Para demostrar la afirmación, que podría parecer increíble para cualquier político del mundo o cualquier ciudadano, valga el documental distribuido en abril del presente año en youtube, titulado: “Tupamaro: Guerrillas urbanas” del cineasta argentino estadounidense Martín Andrés Markovits. El periodista y crítico de cine argentino, Pablo Scholtz lo reseña en El Clarín (23 de abril 2020) como un trabajo que no pretende convencer a nadie de lo que ya está convencido, con respecto a la situación política venezolana y, por lo tanto, concluye podría ser utilizado como propaganda o contra propaganda del chavismo. Es decir, le da un valor de objetividad al trabajo. De allí su importancia para pensar sociológicamente lo que sucede.
Antes de adentrarme en el fondo de lo que me interesa mostrar, digamos una palabra en el ámbito estrictamente cinematográfico. Es un trabajo que se centra en un personaje Alberto Chino Carías, quien es presentado como el jefe de los Tupamaros en el 23 de enero de Caracas y quien dirigió la policía de la ciudad capital durante el gobierno de Chávez, cuando fue Alcalde Juan Barreto. Debemos destacar que en todo el documental hay una sola manipulación audiovisual y aunque son minutos es capital dentro de la trama, cuando relata los acontecimientos del 11 y 14 de abril de 2002.
Según el documental no fue el General Baduel y las Fuerzas Armadas, junto a las organizaciones civiles (la llamada unión cívico-militar) quienes enfrentaron el golpe de estado de Carmona para restituir a Chávez, sino los colectivos armados.
¿Por qué está narrativa? La reescritura de la historia es importante para el despotismo, porque el líder de la restitución de Chávez, reconocido por el propio presidente en su momento, el General Baduel, así como otros generales, coroneles y mayores, posteriormente, se distanciaron de Chávez o de Maduro. De allí que le es vital para el despotismo borrarlos de la historia.
Consustanciado con ese mensaje, el cineasta manipula descaradamente, cuando ilustra el argumento dado por sus entrevistados, colocando las imágenes del Puente Llaguno del 11 de abril, el día cuando el Ministro de la Defensa Lucas Rincón, dijo que Chávez había renunciado, como si fuese el 13 o el 14 de abril de ese año, con la finalidad de mostrar a civiles disparando y darle crédito a la ficción construida.
La ficción narrativa del documental tiene una intencionalidad específica, legitimar internacionalmente, para los sectores alineados en la izquierda, la política de creación de los cuerpos paramilitares en los sectores populares. Ahora bien, lo que nos muestra el documental es que no es solo una organización política, sino una manera de vivir impuesta en los sectores populares que es lo grueso del trabajo y es esto último lo que me interesa mostrar, porque Wilexis y  El Coqui entre otros, son producto de tal ejercicio del poder.
La justificación de la creación de la organización política social de los Tupamaros, según el documental, antes de Chávez era la impunidad de la policía. De allí que surgió para combatir el hampa y el narcotráfico en la comunidad. Llegado Chávez al poder, le entrega el control del barrio al líder de la organización. Esto significa, según sus propias palabras, que en ese sector no existe otra ley que la impuesta por los Tupamaros.  La seguridad y los beneficios sociales de la comunidad son dirigidos por la organización. A los narcotraficantes le avisan que se retiren de la zona, de no hacerlo los matan. Quien robe en la zona, está sentenciado a muerte.
Los entrevistados en la comunidad describen al líder como el Robin Hood; porque manifiestan sus necesidades y ellos lo resuelven. No saben cómo consiguen los bienes, pero eso no es importante, porque ellos dotan de medicina, alimentos, casas, a la comunidad. Decomisan la droga, por ejemplo, y la distribuyen a otro sector. El experimento social al darle resultado, porque mantenían el control del barrio, lo institucionalizan en la ciudad capital al nombrar al jefe de la organización como el director de la policía de Caracas, quien replicará la experiencia en los barrios restantes de la capital.
Pasado los años de esa práctica sistemática, Wilexis fue nombrado por el Alcalde Rangel Ávalos, hijo de quien fue vicepresidente de la República y mentor de Chávez, José Vicente Rangel, Como el comisionado de paz del barrio más grande de Venezuela y uno de los más violentos de América Latina, Petare. Los trabajos periodísticos recientes al entrevistar a los miembros de la comunidad, recogen una percepción idéntica sobre Wilexis y su organización que los entrevistados en el documental antes citado. Incluso, han realizado manifestaciones públicas, cacerolazos, concentraciones en su defensa. Y tal cual como aparece en el documental, cuando el jefe de los paramilitares pretende actuar sin la bendición del déspota, lo acusan de delincuente y que está en conexión con la CIA. Se lo hicieron al Chino Carías y actualmente es la acusación de Maduro a Wilexis.
Más de veinte años habituados a esa práctica se generan consecuencias sociales;  hay un inmenso sector de la población venezolana y una generación entre los más pobres que no conocen otra forma de vida. Pero quien crea o considere que eso se ha limitado a los barrios y no nos ha configurado como sociedad en la actualidad no tiene conciencia del deterioro ético, social y político que padecemos, con independencia al sector o tendencia política, formación educativa o a la clase social que pertenezca.
Para muestra dos ejemplos que tienen la intención de cachetearnos como pueblo, como venezolanos e invitarnos a reflexionar, descarnadamente, en las actuales circunstancias. La descomposición ética, la desesperación social, la ausencia de pensamiento y práctica política con consistencia (con independencia a las formas de lucha que se asuma, violenta o no), se manifiesta traslúcida en:
(a)  los apoyos de todos los sectores en las redes sociales a Wilexis, porque se está enfrentando a Maduro; Independiente que la cuenta de twitter sea o no del delincuente, eso es insignificante. Lo grave, la mierda espiritual que nos constituye se manifiesta en los apoyos a él o al déspota, es lo mismo.
(b)  Que el asesor del Presidente de la Asamblea Nacional, públicamente, manifieste que exploró como una posibilidad política pagarle a un mercenario, sea bajo las condiciones que sea y con las cláusulas que se les ocurra, para que nos ayude a confrontar al déspota es exactamente lo mismo, ética, sociológica y políticamente que pedirle a Wilexis que nos libere de la esclavitud que vivimos los venezolanos.
Lo que nos está sucediendo como sociedad es muchísimo más grave que decidir una forma de lucha. El dilema de lo que nos está sucediendo no estriba en definir la violencia o no como ruta o la alianza internacional o no. Tampoco el asunto reside en una declaración ridícula: pregúntale a otro que yo no fui…
Mirémonos, detengámonos a pensar, en qué nos hemos convertido, tú, él, ella y yo.  Si no reflexionamos individual, comunitaria e institucionalmente, social y políticamente; si no tomamos conciencia de nuestro cuerpo y cómo el cáncer social nos está consumiendo… Seguiremos siendo esclavos y en el mejor de los casos, cambiaremos a un mercenario por otro.

viernes, 10 de abril de 2020

Deseo, realismo político y el despropósito de José Guerra


Deseo, realismo político y el despropósito de José Guerra
Jonatan Alzuru Aponte

Las acciones políticas se derivan de visiones del mundo, de formas de comprender el mundo. Los líderes lo son, porque con su lenguaje persuaden, argumentan y seducen que la acción que proponen producirán beneficios para el colectivo, bien sea económicos, sociales, éticos o políticos.

Las visiones del mundo conducen a postular formulaciones sobre la sociedad que debería ser. El deber ser es una expresión del deseo individual o colectivo en el ámbito sociopolítico. Los deseos cuando se canalizan, racionalmente, se constituyen en normas, leyes… ¿Cómo debería ser un sistema educativo? Frente a esa pregunta se constituyen unas normas… Pensando en cómo es la mejor educación para una comunidad. La educación que debería ser, la deseable... Ese deber ser, es el horizonte; hacia dónde todos deberían remar.

El deseo en política se traduce en lo bueno, en el bien, en lo moralmente apetecible para la mayoría. Frente al deseo, en cualquiera de su grado, está el acontecer, lo que sucede, las personas concretas. Allí el asunto no es ideal. No son normas ni sociedad utópica, sino las personas de carne y hueso con quienes se tiene que lidiar. El realismo político es cómo asumir lo existente. Cómo hacerse cargo, responsablemente, para saber que no se llegará a ningún ideal y que quizás debemos asumir costos indeseables, pero qué se caminará en función de un horizonte. En el caso venezolano, por ejemplo, si no hay invasión; ¿cómo hacemos para salir de este infierno social, si no tenemos la fuerza de las armas?

Ahora bien, pero el deseo… Quien formula el deseo, en el ámbito político, lo que intenta comunicar es lo mejor que le pueda suceder a una sociedad… El “deber ser” resume, lo bueno, lo justo, lo éticamente correcto. Lo que solemos decir, comúnmente, a propósito del deber y la realidad es lo siguiente: Sí, son hermosas las leyes, pero no se cumplen. Un político puede decir yo desearía tener a todos los corruptos en la cárcel, pero la realidad es… Y uno puede estar en desacuerdo, pero el principio de realidad manda; y ese principio de realidad lo argumenta de tal manera que quien le escucha, puede aceptar que es un mal menor… que es preferible asumir un costo, pero que el beneficio es mayor. Allí está la pericia del político para moverse entre lo ideal y el principio de realidad.

La tragedia, el desastre, la maldición, lo vomitivo, lo irracional… lo inconsistente… y lo que conduce a la desarticulación de la comunidad en una sociedad es, cuando un político formula un deseo y el deseo es igual o peor a la cochina realidad. Ni el más irracional de los políticos que aprecie su oficio o que piense en sí mismo, -que no hable obligado por otro, chantajeado o esclavizado- confundiría el deber ser con el ser… Hasta los más sanguinarios dictadores, dicen que toman tales y cuáles decisiones porque la sociedad futura será… y allí dibujan el deseo delirante o racional para su comunidad…pero el deseo está allá en el horizonte.

La cloaca, el excremento, social y político en una sociedad es cuando un dirigente político dice: “Mi deseo es que el dictador, el déspota, no sea juzgado por crímenes de lesa humanidad o el narcotraficante no pague sus delitos”. Porque ese deseo es lo que él considera el deber ser y trabajará en función de ese horizonte; porque deseo y voluntad de acción están amalgamados. Los que se opusieron a Pinochet, deseaban, querían condenarlo, encarcelarlo, matarlo; pero por un principio de realidad tuvieron que negociar y fue su ministro de la defensa. Pero como el deseo, el querer era otro; el horizonte era otro, celebraron cuando se les juzgó... era el horizonte de la acción política; aunque la realizaron años después.

La declaración de José Guerra no fue un error de apreciación, ni un problema de contextos; fue un despropósito insostenible y perjudicial para la sociedad, porque manifestó su querer, su deseo. No se expresaba de táctica ni de estrategia, ni de la realidad sino del deseo, de lo que quiere para el futuro.

Afirmo con propiedad que no existe argumento racional que pueda sustentar lo que él dijo y reto a quien me lea a elaborar un argumento a su favor, mínimamente racional, desde la perspectiva de la oposición, desde la más light hasta la más radical. Porque se expresó en términos del deseo; lo que él desea. Su deseo es que Nicolás Maduro y Diosdado, dejen el poder y no se les juzguen: ... “(…) no lo quiero ver en La Haya”; “no lo quiero ver preso…” Él y quienes compartan su mirada trabajarán en función de ese horizonte de sentido; porque para José Guerra es el deber ser, lo que desea.

Hasta el último día de mi vida, pase lo que pase en Venezuela recordaré semejante formulación; porque el lenguaje nos configura como sociedad, como pueblo...

miércoles, 8 de abril de 2020

La confusión entre reconocimiento del otro y la ética jabonosa


La confusión entre reconocimiento del otro y la ética jabonosa
Jonatan Alzuru Aponte
El reconocimiento del otro, del opuesto, de quien tiene ideas contrarias y procesar esas diferencias con argumentos y prácticas políticas, como el voto, es parte sustancial del espesor democrático. Sin duda alguna. Es una apuesta para la vida en común.  Tratar de resolver las diferencias con métodos democráticos es una apuesta racional. Reconstruir el país asumiendo que pensamos distinto, pero hay un interés mayor, la vida en comunidad, es éticamente irreprochable.

Pero el reconocimiento de la otredad para la vida en común no supone, en ningún momento, hacerse de la vista gorda frente a las prácticas despóticas de quien gobierna. Reconocer al otro, no supone bajar la cabeza y arrodillarse frente a las injusticias que han cometido los poderosos. Reconocer al otro, jamás supone callarse, doblegarse o arrodillarse. Reconocer al otro, jamás conduce a una actitud de esclavos. La esclavitud no es opción de vida en ninguna circunstancia.

Para Occidente una figura central, de nuestra cultura, fue Jesús de Nazareth, más allá que usted sea un divino ateo o profese una religión distinta a la cristiana; tan solo nombrar la palabra universidad, seminarios, problemas teóricos o pensar en la práctica de escribir e interpretar con rigurosidad, usted ya está inscrito lo ignore o no, en una tradición que se remonta al mundo monástico. Así que Jesús es una referencia, incluso para dar cuenta del año en que vivimos.

Pues bien, Jesús fue un hombre que apostó al perdón como principio, a poner la otra mejilla, al juzgarse primero a sí mismo antes que etiquetar a otros; pero jamás confundió esa postura con el callarse ante las injusticias. Precisamente, la muerte en cruz, fue producto de denunciar a los poderosos; de sacar del templo con violencia a los mercaderes, a quienes llamó hipócritas, sepulcros blanqueados, raza de víboras y siendo consecuente con su palabra y sus acciones, asumió responsablemente, las reacciones políticas de los poderosos frente a su denuncia.

La confusión del reconocimiento al otro con una ética jabonosa, es similar a confundir una cabeza de gallo con una cabeza de perro. La violación sistemática de los Derechos Humanos por parte del despotismo; la muerte de nuestros jóvenes en las manifestaciones convocadas por la Asamblea Nacional, los heridos, los torturados, son responsabilidad directa de los aparatos represivos del despotismo, pero también, esas tumbas, esos muertos, pesa en la conciencia de quiénes convocaron dichas manifestaciones; tanto solo en el 2017 asesinaron de abril a julio a 124 personas; en 2019, de enero a mayo, asesinaron a 66 personas; según las cifras conservadoras de ACNUDH. Esas muertes pesan en los hombros de quienes convocaron a salir, para enfrentar al régimen. Los muertos por causa de la utilización de las políticas sociales como control social, dígase desnutrición, falta de medicinas… son responsabilidad directa del despotismo. ¿Qué razón motiva para que se indulte, sin el debido proceso, a sus responsables?

Las declaraciones del diputado José Guerra, están en consonancia directa, con las declaraciones que realizó Stalin González al periódico digital “La Vanguardia.com”; quien luego afirmó que sus palabras estaban descontextualizadas, pero sin explicar cuáles afirmaciones eran cierta y cuáles no. Pero lo cierto del caso, es que el diputado Guerra lo hizo de forma clara y diáfana. Sus declaraciones, claramente, son el reconocimiento explícito que la línea política de cese a la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres; no solo que fracasó…que no será…  y lo peor, lo más grave, lo despreciable, lo éticamente inaceptable, es que intenta convencernos que lo deseable para el país es que la parranda de ladrones, corruptos y opresores, se les libere de cualquier responsabilidad política y jurídica, con el cuento del reconocimiento del otro.

Quiénes pensaron alguna vez que la mesita dirigida por el inefable Claudio Fermín y compañía era, para decir lo mínimo, un exabrupto… con las declaraciones actuales de nuestros diputados, tendrán que reconocer que son los nuevos líderes; porque su táctica y estrategia política, articulada con el despotismo, ha dado tanto resultado que ahora, es el argumento esencial de quiénes hace meses denunciaban  al déspota no solo como dictador y violador de los derechos humanos sino como capos y narco traficantes. ¡Qué tristeza!

PD: La duda incomprensible. ¿Por cuáles delitos pide perdón José Guerra y los diputados de la Asamblea Nacional? Afirmó José Guerra: “El perdón no puede ser para los nuestros nada más. Tiene que ser para todos. Porque si no; no hay solución…” 


lunes, 2 de diciembre de 2019

DEL CESE DE LA USURPACIÓN A PRESERVAR LA CORRUPCIÓN


DEL CESE DE LA USURPACIÓN A PRESERVAR LA CORRUPCIÓN
Jonatan Alzuru Aponte

Ningún venezolano que se oponga al despotismo, con un mínimo de sensatez, pudiese alegrarse de lo que acontece con los diputados de la Asamblea Nacional. Los sentimientos correspondientes son rabia, indignación, horror, tristeza, quizás mezclados con estados depresivos y en ningún caso es porque nos sorprendamos de la existencia en la política de corruptos, sino por las implicaciones, los efectos que tienen tales acciones para todos los venezolanos.

El asunto no es solo la corrupción; no se trata de un delito y las penas que le corresponden al funcionario por cometerlo. Para el pueblo venezolano no es solo un problema de ética pública, de la moral o las buenas costumbres de un funcionario y de su responsabilidad frente a la justicia, ¡No!

El problema central es que la corrupción está asociada a un hecho de mayor trascendencia, la permanencia en el poder del déspota. Por lo tanto, es absurdo limitarla a un problema de unos individuos que delinquieron.  Se trata que esas acciones han determinado y siguen determinando las tácticas y estrategias para enfrentar al déspota.

El despotismo realizó una estafa (un acuerdo con Claudio y compañía), toda persona mínimamente racional, podía percatarse que era una estafa porque los interlocutores (supuestos opositores) ni tenían representación ni poder alguno para acordar con el despotismo. Sin embargo, los únicos de la oposición que aceptaron en la práctica los acuerdos de la llamada Mesita, fueron los de la Asamblea Nacional, quienes aceptaron la incorporación de los parlamentarios, sin ningún tipo de problema y funcionaron como que si tal acción fuese parte de su propia agenda política.

Obviamente, si se incorporaban hasta el político o analista más lerdo, sabía que tendrían derecho a votar e influir en las decisiones y para alcanzar sus objetivos tendrían que maximizar sus votaciones, dígase, ganarse a más parlamentarios. El Diputado José Guerra denuncia, un día después de la conformación de la comisión de postulación para los miembros del CNE, que hay una operación para comprar diputados… Pero es que la lectura puede ser distinta y al calor de las nuevas informaciones debemos leerlas de otra manera, a saber: Los diputados del PSUV se incorporan al parlamento, cuando tienen amarrado a los diputados de la oposición.

Ahora bien, después de las declaraciones del ex embajador y de la publicación de los trabajos de investigación periodística, se tomaron decisiones administrativas, tardías y viéndosele todas las costuras; pero nada han dicho de la ruta política; como si la corrupción fuese un problema individual y no estuviese articulada a la permanencia del despotismo en Venezuela. Los venezolanos no somos una partida de ignorantes y estamos hartos que la dirigencia política nos trate como infantes.

¿Qué cambiará en el orden político? ¿Cuál será la táctica? ¿Unidad? ¿Con quién? ¿Cómo? ¿De qué manera?

miércoles, 20 de noviembre de 2019

EN INCERTIDUMBRE


EN INCERTIDUMBRE
Jonatan Alzuru
Sigo sosteniendo lo que afirmé en este artículo: “¿De qué ocuparnos?”  Donde analizo por qué es una estafa el acuerdo de Claudio y compañía con el déspota.
El mismo día que salió publicado, los diputados del PSUV, cumpliendo con la farsa se incorporaron a la AN; días antes liberaban al vice presidente de la AN; porque la verosimilitud es la virtud de una estafa bien elaborada... y... la farsa sigue y sigue y sigue... La estafa, sigue... ¿La verdad? Nuestro pueblo, nada tiene que ver con eso, quienes salen a marchar una y otra vez; lo hacen con convicción, con fuerza, con decisión... nuestro pueblo ha enfrentado con más acidez al despotismo y por más tiempo que el pueblo boliviano... Es incomparable, absurdo y verdaderamente infeliz realizar esa comparación... pensemos que solo en el 2017 fueron más de cincuenta días consecutivos, revisemos las caras de miles de jóvenes..... de los centenares de muertos, de los que han torturado... En términos de violación de derechos humanos, el despotismo venezolano tiene un récord.... pero también el pueblo en su resistencia.... Los problemas en ningún momento han dependido de nuestra población... Incluso, de nuevo reitera lo que se hizo o, tenemos tan poca memoria que no recordamos todo el esfuerzo sistemático, en este año, en el 2019,  con las Fuerzas Armadas en febrero, en marzo... Mientras la farsa sigue y sigue... Y el peor error es minimizar, ridiculizar o despreciar lo que sucede con quienes componen la estafa... ¿La verdad? En lo más profundo de mi ser... deseo equivocarme... ¡Cómo voy a querer tener la razón!.... La claridad que algunos tienen en las redes, sobre cómo estamos enfrentando al despotismo...me cuesta verla en la clase política... Ojalá la pasión y el deseo de nuestro pueblo pueda ser canalizado por la dirigencia,... pero me cuesta verlo... Qué se piensa de la declaración dada por el ahora Diputado legítimo y legal del PSUV (estatus dado por la propia práctica de la oposición en consonancia no con su proceso...aparentemente, sino con el de la MESITA) Torrealba, quien forma parte de la Comisión para renovar el CNE, cuando afirma, no hace más de 15 días: “Hemos decidido incorporarnos activamente en la comisión de trabajo que se constituya, para la renovación del Poder Electoral y para el establecimiento de garantías electorales amplias que conduzca a la realización de las elecciones parlamentarias pautadas según dicta nuestra Constitución para el año 2020” (5 de noviembre 2019). ¡No! No le pido a los amigos entusiastas de las redes que respondan... Yo le suplicaría a la dirigencia que nos indicaran, qué dicen frente a esto... ¿cuál es su propuesta alterna que con gusto me apunto...? ¿Acaso los eventos que se realizan hoy, mañana, es para alcanzar una mayoría electoral en noviembre del 2020?
Amigos de las redes ojalá, la dirigencia quienes tienen la responsabilidad de explicar los acuerdos, las negociaciones y la ruta, nos dijeran con claridad hacia dónde vamos... aunque fracasemos, cuál es la apuesta... ¿La verdad? Yo no la sé... Eso sí, la deseo... salir del déspota lo más pronto posible... es un deseo... pero los deseos no preñan, me decía mi abuela.... Quizás no vale la pena lo que escribo, mis reflexiones; quizás estoy deprimido... quizás no debería escribir... Sí tal vez... en fin...
Mis respetos, profundo y mi admiración a todos los que han marchado, a los que siguen marchando, a los que no paran... porque sus rostros me dan ánimo...me dan esperanza... Sí... en medio de mi total incertidumbre....