viernes, 27 de julio de 2018

CARTA-HOMENAJE A FELIPE HERRERA




CARTA-HOMENAJE A FELIPE HERRERA

I
Whatssap: “(26/7/2018 22:53) Jonatan:
Que arrecho querido Felipe. Ya le escribí a Oscar Galindo, el vio tu obra, porque participó en el homenaje que le hicimos a Eugenio Montejo y a Rafael Cadenas en el CIPOST, donde participantes en la colectiva que expusimos en la Galería de Arte de la UCV. Él es quien te escribirá. Ánimo, querido hermano mayor. Te quiero mucho.
(26/7/2018 22:58) Felipe Herrera:
Escribe, escribe, mi querido Jonatan. Tu verbo es tu fuerza, rienda suelta. Llenas sustancialmente los espacios de reflexión. Suéltate y ayúdame
Así cerró Felipe Herrera la conversación que hicimos por whatssap el jueves 26 de julio.
II
Algunas palabras
Algunas de nuestras palabras
son fuertes, francas, amarillas,
otras redondas, lisas, de madera…
Detrás de todas queda el Atlántico.

Algunas de nuestras palabras
son barcos cargados de especias;
vienen o van según el viento
y el eco de las paredes.

Otras tienen sombras de plátanos,
vuelos de raudos azulejos.
El año madura en los campos
sus resinas espesas.

Palmeras de lentos jadeos
giran al fondo de lo que hablamos,
sollozos en casas de barro
de nuestras pobres conversas.

Algunas de nuestras palabras
las inventan los ríos, las nubes.
De su tedio se sirve la lluvia
al caer en las tejas.

Así pasa la vida y conversamos
dejando que la lengua vaya y vuelva.
Unas son fuertes, francas, amarillas,
otras redondas, lisas, de madera….
Detrás de todas queda el Atlántico.
                                                           Eugenio Montejo

III

El artista estaba sumamente emocionado porque gracias al azar, a la buena fortuna, a la Gracia Divina, a los Dioses del Olimpo, nos pusimos en contacto. Él quería despedirse de mí antes de partir a la tierra de los dioses; él, está presto a encontrarse con Jacobo Borges, Jonatan Alzuru, Eugenio Montejo, Reverón, Julio Cortázar y… entren que caben cien, cincuenta parados, cincuenta de pie para invitarlos a su primera muestra donde los creadores se hacen eternos. Está pensando cómo hará para para colocar sus caballitos de ajedrez y sus tableros; no sabe si cargar con dos raíces o instalar una silla en el centro de las nubes… Está diseñándose…  Mientras hace un recorrido sutil por los recovecos de su infancia: El terremoto interior lo produjo una bella foto donde está sonriente, iniciando la existencia de la mano de sus padrinos quienes fueron sus padres y sus maestros. Con ella aprendió los colores de las letras, la música de la arcilla y el baile de las metáforas. Se besa con ellos mientras abraza al pequeño a quien jamás abandonó en su existencia, al niño Felipe quien sigue en él, jugando en una rayuela sin fin.


IV

Me invitó a que me tomara unos rones el día que inaugure la exposición porque toda inauguración requiere el ritual de los tragos y ésta no debería ser una excepción. Le conté la historia de Rigoberto Lanz cuando Miguel Ron Pedrique, su hermano, decidió ir a celebrar con Hannah Arendt y Walter Benjamin, un libro que pensaba escribir de cómo se vive sin estado en Venezuela.  Nos fuimos a un restaurant y él pidió el mejor trago de la casa; lo colocó frente a él e impidió que cualquiera ocupara ese lugar. Pasada las horas; en los albores de la madrugada, tragos, mediante, de pronto, empezó a conversar con su amigo.
Dos semanas antes de irse de fiesta con Nietzsche y Afrodita, Rigoberto, nos dijo a Luis Alberto Bracho, a Rafael Hurtado y a mí, que repitiéramos el gesto que él hizo, cuando apenas lo recibiera Dionisios, justo antes de dar apertura a la orgía en el Olimpo. Y así lo hicimos. Le dije a Felipe que lo haría igual.

V

Está emocionado. Un grupo de amigos y amigas, de Venezuela y Chile, estamos haciendo un libro colectivo, como un cadáver exquisito, a través de los correos, le llamamos momentáneamente: Textos e imágenes en acción: Homenaje a Guillermo Deisler.  
Felipe conoció el asunto y decidió participar.
Les solicité que participara Felipe, en este momento y no después.
- (A quien tenía el turno, a Oscar Galindo, rector de la Universidad Austral de Chile y a quien le iba recibir la participación de él, la artista visual y académica chilena Rommy Martínez, explicándole la urgencia e importancia del asunto)-.
Aceptaron, emocionados, celebrando la vida.
Rommy escribió: “Mientras haya vida, hay esperanza”.
Ahora… Oscar Galindo le escribirá a Felipe y él a Rommy… y seguirá la secuencia.
Felipe al saber la respuesta, me pidió que llamara a su hijo Miguel, quien está en Santiago. Que le contara las buenas nuevas. Así lo hice.

VI
Querido amigo, querido hermano, querido Felipe, me cuesta un montón escribirte, se me congelan las manos, tienen epilepsia, están de huidas, extraviadas, en las sombras de un sauce.
VII
Mi tío Máximo Aponte decía que él nació del otro lado de la quebrada de Aguanegra. Yo no sé, a ciencia cierta, de qué lado te conocí. Fue en aquél pueblo de mis ancestros donde solías pasar noches, con sus madrugadas y sus días, conversando, como si el tiempo se hubiese olvidado de los días, con mi hermano mayor, Manuel. Allá, en Yaritagua.
Yo era un niño. Los veía hablar de las artes, de las exposiciones que realizarían. Años después, jamás se me olvida, no sé qué edad tenía, creo que estaba en el liceo, cuando hicieron un performance, interrumpiendo la inauguración de una exposición. Entraron cantando el Jingle de “Almorzando con Orlando”, programa de televisión, muy visto en la época, pero ustedes le cambiaron la letra: “Almorzando con un pargo”, entraron con bailarinas, replicaron el show, todos con las caras pintadas. Recuerdo, no estoy seguro, pero tampoco deseo preguntárselo a Manuel, que tu hiciste la lectura como si fuese una curaduría de la exposición con un texto bien tejido con palabras del diccionario, rebuscadísimas, pero sin ningún contenido. Manuel, disfrazado como un artista del renacimiento, frente a una pared invitando a todos los presentes a pintar, porque todos podían ser artistas…  Creo que la despedida, si mi memoria no me falla, fue quitándose el maquillaje leyendo un poema del Chino Valera Mora. Eran los tiempos del Grupo Línea rasante, ganaron un premio juntos, lo recuerdo.
Evoco sus risas… Yo era un muchacho… admirándolos…
En esa casa, allá, en la provincia, los escuché hablar de la guerrilla, de los movimientos armados, de Ernesto Cardenal y de pronto saltaban a Cortázar y Eugenio Montejo y a la poetisa maracucha que me encanta, María Calcaño. Era una fiesta de libros, de óleo, trementina y muchas cervezas.
La fiesta seguía cuando iban a Caracas; se reunían con mis otros hermanos, Alexis y Carlos y el clan se ampliaba con los hermanos Márquez, Miguel y Alberto; a veces asistía Alberto Barrera Tyszka, Y yo ahí. Siempre callado. Aprendiendo con las venas y el ombligo.

VIII
Le conté que participarías en el libro a Armando Rojas Guardia, no sabía nada de tu salud. Me dijo que no te veía desde el XX Aniversario del CIPOST, cuando participantes, junto a un grupo de artistas como Carlos Zerpa, Pájaro, Alicia Velasco, entre otros y leyeron poemas Armando y Rafael Cadenas. La respuesta de Armando fue que era ¡Impresionante!; porque era triste y emocionante a la vez. Justamente, los grandes artistas como tú, se caracterizan por el talante trágico en el sentido nietzscheano. Es la experiencia de la condición humana… Humano, demasiado humano.
El comentario de Armando, pensando en estas palabras, me condujo, a buscar el libro colectivo que hicimos a propósito de aquella vivencia que se tituló Fragmentos de un hacer, allí dices lo siguiente:
“(…) me gustaría referirte que para mí hubo un punto de quiebre, un momento de suspenso con la muerte de Eugenio Montejo. A partir de ese momento algo quedó trunco en mí, y mi manera de enfrentarme con la obra cambia. Yo abandono la unidad un poco neoclásica de mi obra anterior, donde de alguna manera todo coexistía y trataba de ser unificado, dramáticamente, a través de las figuras; y, entonces, entro en un período de fragmentación. No desaparecen los motivos anteriores, ni mi interés por la forma y el cuerpo y la materia y los objetos; pero se fragmentan y se recomponen a partir de fragmentos y voy tratando de construir algo así como un lenguaje simbólico. Voy conformando como un lenguaje ideogramático, de todo lo que me inquieta y me perturba como ser humano: el sexo, el amor, la tierra, la ausencia, la guerra, el dolor, la amistad, la muerte, el nacimiento, el deseo, el miedo… Todo, todo lo que me atraviesa como persona. (Herrera, Felipe, 2010 en Fragmentos de un hacer, Caracas, Bid & Co: 88)
¿Qué quieres que te diga?
Un regalo. Una foto de aquél evento.


Felipe Herrera, Carlos Zerpa, Pájaro y Alicia Velasco (CIPOST 2009)
X

Ya adulto. Empezamos nuestra propia travesía como amigos. No existió ningún evento en aquel extinto hogar académico, el CIPOST, donde estuviese involucrado el arte, sin tu presencia. Por una razón elemental. Te hiciste mi mentor en las cuestiones del arte y juntos nos sentábamos, tragos mediante, a inventar eventos, exposiciones, donde eras tú quien invitabas a mi hermano. Ha sido una gracia de Dios, tener a un formador en las prácticas del arte como tú…
Querido amigo, no me interesa ningún título de ninguna universidad del mundo, porque tuve al mejor de los maestros a mi lado. Esa cosa que llaman comisarios, críticos es de data reciente… en la antigüedad se aprendía de la mano de los maestros, a educar el ojo, a educar el cuerpo… con seguridad, no soy un buen aprendiz; pero me siento dignificado porque en distintas áreas y campos de mi vida me han entrenado maestros como tú.  Y, no…. No quiero superar al maestro… ese talento no lo tengo… por el contrario, quiero reposar junto a él…  Tal vez, para deshacerme en fragmentos.
X
¿Sabes? Los antiguos romanos, solían decir, para qué ocuparnos del pasado, si el pasado pasó y es irrecuperable e inmodificable. Para qué ocuparnos del futuro, si el futuro es incierto cuya única certeza es la muerte. Ocupémonos del presente en tanto presente. Del aquí y el ahora.
Las anécdotas que te cuento, no tienen el sentido nostálgico del pasado. Lo vivimos y lo vivimos bien. ¡Celebro, por eso! Te las cuento, con la única intención de buscar recodos, anécdotas, paseos tímidos, para llenarme de valor… Hacer un silencio, prudente y con majestad... y, solo entonces, abrazarte desde la distancia, desde este sur austral que congela mis sentidos; y decirte que te quiero. Te admiro.
¡Y qué belleza!...
Tener la dicha que lo leas.

XI
Le conté a Miguel Márquez, también, de tu participación en el libro colectivo. Tampoco sabía nada de tu enfermedad.  Y nuestro querido Miguel me dijo esto, que te transcribo literalmente:
“Maravilloso y muy triste al mismo tiempo, pues no estaba al tanto de la enfermedad de ese querido artista y amigo de uno.
Me alegra, claro, su deseo de participar, pues habla de su voluntad poética a toda prueba, incluso en fases terminales.
Gracias por contármelo y si hablas con él, por favor, envíale mi más grande abrazo.”

XII
Me dices, hoy viernes 27 de julio, lo siguiente: “Voy a ordenar la azotea. Bastante, emocionalmente, movida. Te iré contando.”
Me cuentas que la imagen que adjuntaras, además de las palabras que dirás, es una composición nueva que hiciste de una obra tuya. La que ofreciste de imagen para la portada del libro colectivo que forjamos: Miradas Múltiples, Homenaje a Rigoberto Lanz que titulaste “La casa de la memoria”.
Busqué el libro. Lo tengo al lado de la computadora.
Un corazón juega divertidamente el ajedrez y el tiempo lo devora. Al lado, la rigidez clásica de las formas matemáticas; todos, a los pies del pórtico de una casa vencida por los años, cuyas paredes gritan historias de fantasmas y aparecidos; cuyos ecos se desplazan por doquier, apuñalando el sentido exacto de cualquier posibilidad de la certeza.
Abrumado… me arrincono en tu relato…
Preguntándome, un tanto distraído, ¿cómo fue que no me comí un níspero aquella noche, ni le entregué una estrella al unicornio que fue a visitarme en el calvario?
XIII

Escribe, escribe, mi querido Jonatan … Suéltate y ayúdame…. Eso me dices. Me pides que te escriba.
¡Coño!
Jamás había sentido un compromiso tan difícil, tan bello, triste, doloroso, hermoso, festivo y amoroso.
Esta tarde, abandoné mis labores universitarias para dedicarme a ti.
¿La verdad?
No hay oficio más importante, como diría Cesare Pavese, que el oficio de vivir, oficio de poeta.
Y tu vida…
En mí,
solo produce,
 abundancia de existir.

XIV

Querido amigo, cuando iniciamos la aventura del libro colectivo, les dije a todos que teníamos a un gran pensador latinoamericano quien observaba el proceso de construcción y estaba oculto, ni en Chile ni en Venezuela sabían quién era. Él escribiría sus notas al final y allí todos sabrían de quien se trataba. Un juego más.
Pero hoy le conté de ti. Le coloqué un par de link que hacen referencia a tu obra.
Hoy me pareció un bello día para revelar su nombre.
Se trata del amigo argentino, ese gran pensador latinoamericano, Roberto Agustín Follari.
Él respondió diciendo lo siguiente:
 “Además del gesto de Herrera ya en un momento tan álgido, es extraordinaria la calidad plástica de las pinturas que aparecen reproducidas. Es bella y valiosa su ofrenda.

  Abrazo grande, RF”

XV
Nuestra gran amiga, extraordinaria crítica del arte, orgullo latinoamericano, quien sabía de tu condición y a quien también le di la buena noticia de tu participación en el libro colectivo, María Luz Cárdenas, dijo lo siguiente: “Su fortaleza y capacidad de luchar han sido ejemplares. Ojalá pueda incluirse en el libro. Un abrazo
En Barcelona, España, vive una gran amiga, filósofa tropical, Rayda Guzmán, quien está dedicada a la escultura en cerámica, a pintar en acuarela y es una gran cómplice. Le mandé nuestras conversaciones, tu relato de infancia. Es una mujer con mayúscula, una pensadora y, como es ella, se sintió invitada a un banquete, a una fiesta, a una degustación, a una obra de teatro, a un performance de la existencia y resumió todo con una expresión:
Es hermoso asistir a un ser humano.

XVI

¿Sabes Felipe? Sandra Vivas, esa excelente y extraordinaria artista, participó en el libro con una Fuga… La tituló, desarraigo. Cuenta sus experiencias en distintos países. Luis Alberto Bracho, nuestro gran amigo, contó el desarraigo desde la tierra, sin salirse, sufriendo allí. Yo, utilicé un heterónimo, Blanca E. Otra expresión del desarraigo.
¿Sabes lo que más me duele del exilio?  No poder abrazarte, acariciar tu cabello, reírme, aunque me cueste; apretarte la mano.
Algunos idiotas siguen creyendo que se trata de izquierdas y derechas, de conservadores o liberales, de negros y blancos… Idiotas, al fin y al cabo.
Otros creen que somos originales en esto de la autodestrucción, se les olvidó que el país más racional del mundo Alemania, parió a Hitler y filósofos grandes como Heidegger se le arrodillaron; se les olvidó el pequeño detalle de la bomba de Hiroshima y Nagasaki; a otros se les olvidó que la bella España, vivió a Franco por decenas de años; se les ha olvidado tantas cosas… entre otras… que esta mariquera de izquierdas y derechas es un invento tan reciente, no tiene ni dos siglos y medio… una adoración tan ridícula a los libros, a costa del ser humano; que no hacen otra cosa que degradarse creyéndose superiores.
Se sustituyó a Dios, el del imperio romano, por la ideología y seguimos asistiendo a sus iglesias…
¿Venezuela? Nuestro país… sigue ese curso.
¿Y? Me duele… Me duele mucho… no por las teorías…. Ni por las posiciones… me duele porque no puedo respirar al lado de los seres que amo.
¿La patria? No sé qué es… ¿Para mí? Son estos cuentos compartidos….
El desarraigo, es el no lugar.
Con todo el amor de los amigos que me han recibido en Chile y a quienes públicamente agradezco…
Vivo en el desierto…
Desde allí Felipe, no desde otro lugar… desde aquí, desarraigado…. 
Con una lágrima batiéndose en mi sangre, querido hermano….
Me levanto, en medio de la pesadumbre, acompañado por las sombras… y, así, estrictamente solo…. Levanto la copa… levanto mi cuerpo y….
Frenéticamente, aplaudo. Aplaudo…. Aplaudo… Aplaudo… tu existencia.

Un abrazo desde Valdivia y como dice nuestro pana Armando, astronómicamente…
Se te quiere.  
Jonatan Alzuru Aponte

PD. Jacobo Borges, no ha muerto, por supuesto, pero dará la bienvenida por eso la muerte es una ficción.








viernes, 6 de julio de 2018

CARACAS, TRIPAS Y LLANTO


Caracas, tripas y llanto
Jonatan Alzuru Aponte
Caracas, noche insomne. de un país según Cabrujas; es la carretera que de niño transitaba para bañarme en Los Caracas con frailejones a medio andar a la orilla del Tisure; son dos veredas donde dejé el asma en un costado en el Festival 67.  Solía pasear por la perrera antes de comer naranjas en el Bosque Escolar donde crecían los pinos como aguaceros; allí, justo al lado, donde las carreras movían los sueños entre cervezas y rones aladas por caballos.  Caracas es Celia Cruz en el poliedro, los amigos invisibles, los que cantan y el que contaba historias aburridas que me aprendía de memoria para impresionar a los amigos. Es la comprensión precisa de unos zapatos roídos dibujados a diario por Don Pedro León quien bañó de humor a los delfines que solían trepar las enredaderas de Margarita. Caracas es la novia que no tuve, dos hijos y una marusa que se fue tras los ojos de aquella niña que solía sentarse en el pupitre, calladita y en silencio, marcando la vida con su apellido. Son los libros que quedaron huérfanos en aquel Fe y Alegría donde aprendí las primeras letras de la vida. Caracas es un túnel del Cementerio al Paraíso.  Es la noche de bares amenizadas por Justo Brito y Juan Tabares, en el canto hermoso del viejo Máximo el compadre de mi padre y, también, para más señas, el tío que me enseñó que Séneca y Neruda eran importantes. No es el Central Park, sino el Parque Central de la inocencia, donde escuché un zumbido de quitiplá que me abrió la boca en pleno Centro del Silencio. Fue en el Santo Domingo donde los payasos Chachito, Tapirolo, Chepito y Traviesín se colgaron de las nubes para hacer reír a la tristeza; yo jugaba a los columpios en unas residencias donde todos éramos históricos, porque el terremoto marcaba nuestro inicio como comunidad, siempre eterna y diferente. Caracas es Tráfico y Guaire. Ríos, carros y poetas. Yo aquel año dormí con Halley, viendo un extraño pesebre como un laberinto equivocado tramado de luces indispuestas, a los pies del manto que a finales del siglo lavó el estiércol, los sueños y un fractal de belleza de la ciudad, como anunciando el sufrimiento del siguiente; del otro lado, se veían barcos asustados, era de noche y las estrellas poblaban los sonidos de la Colina con Yordano, Frank Quintero y el señor Chester; la Billos era de la vieja, pero qué sabroso era en diciembre. Las mejores hallacas las hace mi mamá, el viejo truco que aprendí para probarlas todas, como quien juega una y otra vez la lotería. No estudié en el Andrés Bello, porque el Pedro Emilio Coll era suficiente. De pronto cerré los ojos y estaba bajo los móviles de Calder quien se sentían sonrientes junto a La Cultura, La Ciencia y el Pastor de Nubes. Recuerdo el olor de Los Chaguaramos, las guacamayas y las Grandes Ligas. La carne mechada con queso amarillo y el jugo de mandarina, a las tres de la mañana, era una costumbre heredada. En esa inmensidad le gritaba al Oh Gran Sol, porque así me lo dijo la película, La Empresa Perdona un Momento de Locura y Sabana Grande Siempre es de Día. En aquella ciudad comprendí la vejez porque Adriano Gonzalez León escribió un libro. Nunca supe jugar bien el ajedrez, pero el viejo Felipe Herrera me enseñó de tableros siendo un niño, por eso empecé a saltar la Rayuela que también es Caracas, porque el jazz y los bongós no tenían descanso ni en Coche ni en San Agustín del Sur. Caracas es un papagayo en el Parque del Este que extiende sus alforjas en los dientes de leche de mis alucinaciones.  Caracas es un reloj torcido en medio de una plaza que mira de reojo a los cuadros de Cabré que dejaron la trementina y el lienzo y se hicieron vida en aquel cerro. Yo la caminaba con mi mochila zanqueando obra tras obra en aquellos tiempos de teatros en las calles. Yo crecí creyendo que la democracia era un Caracas Magallanes, con romerías y pitos donde la juerga de una calle a otra se vestía de naranja y amarillo.  Después me enteré que la vaina era compleja y corrupción también había, las piedras y las bombas, los días jueves, era un ritual que divertía, casi tanto como las cátedras de los lunes, quizás por eso un señor decía que éramos una generación boba, tal vez porque el Ché era una carita para guindarse con sandalias de cuero y ropa ancha, paz, amor y marihuana como retazos de los sesenta. Caracas era una telenovela llena de misses, con la burla permanente de una Radio Rochela siguiente. Yo conocí el tango en Caracas, siendo un chamo, porque Pío Miranda me lo dijo, ese día me comí dos hallaquitas de maíz con chicharrón porque era importante aquello de la identidad. Caracas era una lengua como el Metro que se movía en otra ciudad y en otro tiempo, porque en el subterráneo parecía encenderse la modernidad que se truncaba en las calles y avenidas. Caracas es una mujer desnuda, una diosa, cabalgando a una danta en plena autopista. ¿Caracas? Está en mis tripas y en mi llanto.

lunes, 2 de julio de 2018

APRENDER DEL FÚTBOL 0 CÓMO LUCHAMOS EN TIEMPOS DE MADURO


APRENDER DEL FÚTBOL 0
CÓMO LUCHAMOS EN TIEMPOS DE MADURO
Jonatan Alzuru Aponte

Tenía tiempo sin revisar las redes sociales. Me dediqué a leer opiniones de políticos, mujeres y hombres, que tienen roles de dirección en los partidos o movimientos de oposición. Mis preguntas para leer fueron: ¿Cómo analizan nuestras derrotas frente al gobierno? ¿Qué acciones populares o institucionales rescatan para replicarlas porque fueron exitosas? ¿Qué nueva táctica o estrategia proponen? ¿Cómo se configuran nuestros debates?
Lo idéntico en lo diverso que encontré fue lo siguiente:
1.- Cada quien cree que lo ha hecho bien y los aliados siempre lo han hecho mal. La responsabilidad es del otro.
2.- Cuando se refieren al aliado o a los aliados que lo han hecho mal, no es solo con un análisis de sus tácticas o estrategias erradas (tal asunto argumentativo es mínimo), sino que siempre están cargadas de críticas a la persona, su posición social, su ideología, su pasado o se le coloca en la acera de los traidores (esto siempre maximizado); pero sin mostrar por qué, cómo y la consecuencia de tal descripción en términos prácticos, para sus futuras decisiones.
3.- Lo obvio en el ámbito político de las declaraciones para la mayoría es lo nefasto y desastroso del gobierno de turno y el aliado que, para mal, siempre para mal, le ha tocado lidiar.  
4.- Son muy pocos los que plantean, abiertamente, deslindarse de los aliados; aunque lo realicen en la práctica. Parece obvio que solo con un frente amplio se podría salir del gobierno de Maduro o, por lo menos, así lo expresan.
Hice caso omiso de las opiniones de los diversos y opuestos actores sociales en las redes, mujeres y hombres, porque entiendo que somos quienes hemos padecido las tomas de decisiones tanto del gobierno como de la dirigencia de la oposición y la emotividad regula, normalmente, nuestras aproximaciones. Esto no lo expreso, por cierto, valga la digresión, desde la barrera, quien conoce mi historia personal y familiar, sabe los costos, como la de millones de venezolanos, que estoy padeciendo, desarraigado, social, económica y culturalmente; además, con la familia nuclear desestructurada. Fin del brevísimo excurso.
Esta forma de dirección política y de discusión pública no ha dado resultados positivos. Mientras peor ha sido el gobierno, más débil, más desarticulada y con menos capacidad de presión se ha transformado la oposición; dígase, de todos los que nos oponemos y, paradójicamente, teniendo la posibilidad, la oposición, de mayor apoyo internacional.
En tiempos de fútbol, quizás es bueno aprender de dicho juego, de técnicos y jugadores. Empezar a revisar, (pensadores, políticos, creadores de opinión pública) video en mano, los acontecimientos cuando se ha logrado debilitar al gobierno y qué generó que se desarticulará la presión, cómo fue aprovechada por parte de sus dirigentes para salir del atolladero; Qué no se debe hacer, qué se puede replicar, etc…

Aunque sea una vez en la vida, podrían analizar intentando verse a sí mismo, antes que ver al otro, para saber cómo jugar. Y en lo inmediato, tendría que plantearse, en términos estrictamente prácticos, qué acciones hacer para recuperar la legitimidad del liderazgo y cómo trabajar la organización, en red, desde las bases sociales.






martes, 19 de junio de 2018

¿Hacia dónde apunta “la peste del siglo XXI”?


¿Hacia dónde apunta “la peste del siglo XXI”?
Jonatan Alzuru Aponte
En las redes sociales recién ha empezado a circular un documental titulado: “Chavismo, la peste del siglo XXI” escrito y dirigido por Gustavo Tovar, entiendo que el material forma parte de la “Fundación Humano y Libre”, siendo su productora “La orilla”, en asociación con “El Nacional”, “RCTV” y “NTN 24”.   Es un documental de hora y media.
En primer lugar, considero que cualquier persona, creador, cineasta, venezolano o venezolana de a pie o político o cualquier extranjero tiene el derecho e incluso el deber de expresar su mirada del acontecer social y político del país, sea de la posición política que sea. Y el lector, la audiencia, el receptor puede disentir o no de lo que se le presenta. Allí reside el espesor democrático de una sociedad. Dejo esto sentado como principio. Mi asunto no tiene nada que ver con las opiniones emitidas por ninguno de los entrevistados en el documental.
Mi asunto fundamental es de otro orden, para decirlo trasparentemente, de táctica y estrategia política en el aquí y el ahora en Venezuela.  
El documental tiene como soporte económico una asociación con dos importantes medios que en Venezuela han sido profundamente golpeados en los períodos de Chávez y Maduro. Sus directivas han tenido papeles relevantes en la construcción de la opinión pública y han participado directa o indirectamente en el quehacer político de Venezuela en el siglo XX y en el XXI. Y el documental pretende fijar una posición política en la circunstancia actual de nuestro país. Mi pregunta es: ¿Hacia dónde apunta esa posición política?
Quien lo mira de forma rápida y con el corazón, pues llega a la conclusión que es una oposición radical. Mi pregunta ¿Oposición radical contra quién? Y ¿a favor de quién y con quiénes? Argumentaré mis preguntas.
1.-  El documental de hora y media, nombra a Maduro en los últimos diez minutos. Y sale a propósito de su postulación por parte de Chávez, antes de su muerte. Por lo tanto, el objetivo fundamental del documental es Chávez y no Maduro. Entiende a este último como una consecuencia y pretende hacerse cargo de la causa. Es una oposición radical contra Chávez.
Pensemos tácticamente: Tal posición excluye no digamos a una dirigencia que de suyo la descarta, sino a gran parte de un pueblo que emocional, ideológica, (enajenado o no…como lo quieran tipificar) que estaba con Chávez y hoy día no soportan a Maduro y que han salido a las calles, votado en contra o se han abstenido.
2.- ¿Tiene sentido hacerle la guerra a una persona muerta que fue un líder carismático, con una profunda conexión con los más pobres, tal como lo describen una y otra vez los entrevistados en el documental y no al dirigente vivo que carece de carisma y es quien está al frente del gobierno? ¿Cuál es el beneficio político de esa acción?
3.-  Todos los liderazgos de la oposición han cometido sendos errores, en distintos momentos, se han turnado pues. La prepotencia y el individualismo, tanto de partidos como de dirigentes, han sido los más reiterados. La incapacidad de la construcción colectiva para confrontar, desarticular y consolidar una nueva fuerza política es una responsabilidad compartida por todos nuestros dirigentes. Antes esa constatación que se puede validar fácilmente: ¿Qué aporta ese documental? ¿Estimula a la unidad o profundiza las fracturas? No tanto con relación a los chavistas antimaduristas (excluidos por principio), sino a la masa opositora que se distribuye en distintos partidos, organizaciones y movimientos sociales que se invisibilizan o aparecen matizados en el documental. Y, otros, por supuesto, perfectamente resaltados. ¿Cuál es el destino de esa táctica? En función de ¿cuál estrategia?
4. Por último, para no alargarme, en términos estrictamente cinematográficos, su desastre como documental es que utiliza imágenes y situaciones del período de Maduro 2014, 15, 16, y 17; de una manera tal que quien lo observa y no es del país, perfectamente pudiese pensar que corresponden a la época de Chávez. Porque las acompañan con discursos del fallecido presidente. Esto no es un asunto de opinión sino de mala elaboración fílmica, para decir lo menos o, (otra arista), manipulación exprofesa con algún tipo de finalidad de la historia reciente de nuestro país. ¿Cuál será el objetivo? Quienes financian tienen pericia en el área, pericia política y con excelente formación. ¿Cuál será el interés de producir ese pastel?





miércoles, 31 de enero de 2018

IN MEMORIAM A MAURICIO NAVIA

Amigo, Mauricio Navia, querido amigo, hace minutos me informaron que decidiste ir a pasear al Olimpo; no me dijiste nada. Tomaste ese avión así, tan rápido, tan repentino. Que quedé mudo. Sin habla. Con un manantial de flores multicolores hirviendo de mis ojos, como un volcán en primavera.
Quiero decirte amigo que fuiste una de las personas que me tendió la mano en el momento más desesperado de mi vida. Te debo tanto…Mis publicaciones fueron posible porque tu comprendías que mi pasión era la escritura e hiciste los malabares propios de un buen futbolista para que yo realizara mi deseo. Cuando se levantaron los dragones, sacaste la espada y sin nervio la blandiste, solo por defender al amigo; sin ningún otro interés que defender al amigo.
Querido amigo, bueno ahora podrás librar con propiedad nuestra disputa sobre los romanos, Foucault, su lectura de Nietzsche y el asunto del arte… para nada compartíamos esas visiones… y de cierta manera qué importancia tienen esos asuntos de biblioteca…. Sin embargo, sé de tus gustos, pues aprovecha y ponte al día… De pronto me mandas una traducción, seguro que el viejo Heráclito puede iluminarnos en la diatriba, porque todo fluye…  Es un eterno fluir….
Retornaste amigo… Te fuiste corriendo sin despedirte y me dejas un espacio hondo de silencio en mi interior… ¿Sabes? Recuerdo una tarde que me tocaba dictar el seminario sobre Nietzsche y estaba cerrada la Universidad por los disturbios, me llamaste y me dijiste, dicta la clase en la Dirección de Cultura; cuando llegamos estaban desalojando el edificio… Yo despedía a los estudiantes, cuando me dijiste ya hablé en el Hotel Chama para que dictes la clases en el restaurant y así lo hicimos.
Esa acción no fue gratis, era tu concepción de academia en medio del desastre,  la miseria humana que pulula en nuestro país, la huelga profunda de cerebro, el espíritu de esclavitud que anida en cada rincón y esa religión mágica que monta ideales  y vive con el peso más pesado de las ideas en el cerebro soñando un reino de los cielos para los que piensan como dicta la fe y el infierno para todos aquellos que piensan diferente; la inquisición medieval en un mundo posmoderno cuyos jueces son los peores porque son esclavos de sí mismo y solo el resentimiento los hace gobernar… Frente a eso, tú luchabas desde tu trinchera… La universidad abierta para hacer pensar… eso es innegable…
Querido hermano recuerdo nuestras peleas, nuestras disputas, nuestras diferencias de criterios, pocas veces te exaltabas, pero yo te provocaba… pero luego, tú con la sonrisa amplia me decías… Ya, vamos Jon, tomemos una cervezas… pero como no puedo tomar cerveza, mirabas por encima de tus gafas y decías qué quiere el honorable y así llevamos gran parte de nuestra historia.

Hiciste que la Universidad de los Andes para mí se convirtiera en mi Alma Mater.., Cuando pienso en academia, pienso en la ULA…. Querido amigo allí te recibirá Alberto Arvelo Ramos, ese insigne venezolano, porque fuiste un digno heredero de pensar la Dirección de Cultura no para una Universidad sino para un estado, para un país… ve con él al encuentro de Nietzsche y Heidegger… Que William Blake seguro les reza una oración… Saluda por favor a Dionisio y entrégate en cuerpo y alma a las fiestas venusinas… No sé querido amigo qué decirte, te fuiste así, sin avisar como un viento en ráfaga… Honorable, sí mi amigo honorable, solo mi llanto es mi máximo homenaje a tu existencia… un abrazo y un beso hermoso.

viernes, 3 de noviembre de 2017

APRENDAMOS PARA ALCANZAR LA VICTORIA

APRENDAMOS PARA ALCANZAR LA VICTORIA
Jonatan Alzuru Aponte

El frente amplio no es un deseo sino una necesidad histórica. Es un espacio de construcción colectiva de una política para liberar a Venezuela y para reconstruirla. 
Para que logre su objetivo debemos aprender, con urgencia, a procesar las diferencias; aprender a impulsar proyectos políticos donde se incorporen los disensos. Una práctica que no suponga que el otro debe plegarse a juro y porque sí, a una mirada y a una práctica de quien dirige o lo que piensa la mayoría. Los disensos y las diferencias no son una debilidad, más bien, son nuestra máxima fortaleza.
Quien escribe, lo aprendió a través de muchos años.  Mi aprendizaje se demoró mucho por mi prepotencia e intolerancia hacia los otros, quince años. Sin embargo, estuve en una formidable escuela, el Centro de Investigaciones Postdoctorales que existió en la UCV (1989-2011).  Sus fundadores no solo lo predicaban sino lo ejercían en la práctica. Rigoberto Lanz -(¡Por favor! si le produce incomodidad ese nombre, piense que no me interesa la persona sino su enseñanza; haga el esfuerzo por centrarse en la enseñanza, esto es vital).
Decía: Rigoberto Lanz desde que fundó el equipo de trabajo que se inició hace cuarenta años, en 1977 y que se institucionalizó en 1989, promovió el trabajo con el que disentía, incorporando en el equipo, en revistas y en sus libros a pensadores opuestos a él. El CIPOST fue un Centro donde ninguno pensaba igual al otro, incluso eran opuestos y eso generaba roces, fracturas, serias discusiones, molestias, pero tenían claro el horizonte: hacer un Centro de Investigación distinto. Actualmente, en nuestras librerías, se consigue la redición del libro “Cuando todo se derrumba”, editado por Bid & Co y REDIVEP; su importancia es que se inicia con el antiprólogo de Miguel Ron Pedrique, otro de nuestros fundadores. Pensaban distintos, opuestos, disentían, pero eso se expresaba de forma conjunta en un libro.  También pueden leer “Fragmento de un hacer” publicado por Bid & Co; donde recoge la experiencia de los fundadores.
Apenas a finales del año pasado, publiqué el libro “La vida en breve. Miguel Márquez” que fue cuando me atreví a que me antiprologaran; lo hizo de forma magistral, Gonzalo Ramírez, quien piensa radicalmente opuesto a mí y me hizo críticas tanto de contenido como de mi actitud de lectura durísimas, en su presentación.  Allí concreté, junto a él, por vez primera, lo que me constituía culturalmente: La celebración de la diferencia, sin concesiones. Esa experiencia educativa es vital aprenderla, en la práctica política, para configurar el Frente y alcanzar la victoria.
 Aterricemos. La fractura de la oposición no fue por el evento electoral de las regionales; sino por la prepotencia que en la práctica se manifiesta como intolerancia hacia el otro, al que piensa distinto; intolerancia por el que disiente de los acuerdos. El evento electoral es un efecto de esa actitud, antes, durante y posteriormente. Eso es lo que hay que combatir, desde ya, ni siquiera por convicción, sino por necesidad práctica: la intolerancia y la prepotencia; estimulando de forma simultánea la capacidad para acordar y disentir, manteniendo de forma sólida, un proyecto político común.
Valga un ejemplo. La mayoría de los partidos acordaron asistir al evento electoral de las regionales; dos partidos, Alianza Bravo Pueblo y Vente Venezuela, de forma autónoma decidieron no asistir. Celebrar el disenso e incorporarlo significaría lo siguiente: Ambos partidos explican su razonamiento del por qué no asistirán, en qué están en desacuerdo, sin acusar al resto de traidores; simplemente tienen una visión dentro de la coyuntura distinta, aunque comparten un horizonte común, la estrategia es común. Los otros, tampoco acusan a los disidentes, sino por el contrario, le ofrecen al pueblo el horizonte mayoritario y también el camino disidente. Esto supone no pensar que la multitud, las comunidades, el pueblo, son un rebaño infantil que hay que arrear, sino que es capaz de decidir; tal como fue en la práctica, el ciudadano tomó su decisión.
Se realiza la elección y tal como sucedió, se ganan cinco gobernaciones; cuatro se desprendieron del horizonte común; porque se arrodillaron frente al tirano, porque reconocieron a la Asamblea Dictatorial Constituida, porque en definitiva se burlaron de los electores.  Ese imponderable, jamás lo podemos sortear, las decisiones indignas siempre están en las esquina y cualquiera puede ser presa de la ambición, de la miopía política y en definitiva de la estupidez.  Allí es un costo para todos. Lo importante es saber cómo minimizar su efecto y cómo maximizar cualquier logro que se oriente hacia el horizonte común.
Pero se ganó una, la del Zulia, a pesar de todas las circunstancias.  Celebrar la dignidad del candidato es transformar esa postura individual y del partido en una acción colectiva, donde todos, incluyendo a los disidentes de esa táctica,  podrían juntarse hombro a hombro; tal vez, señalando sus aciertos en la mirada de la coyuntura pero defendiendo al compañero en la calle, manifestando y subvirtiendo, imposibilitando la arbitrariedad de una nueva elección o su inhabilitación. Haciendo de ese evento la ocasión precisa para aclarar, en la calle, con la protesta, que la Asamblea Nacional no está derogada y que es frente al poder constituido que el candidato debe juramentarse, porque la finalidad de la Asamblea Dictatorial Constituida, en todo caso, es hacer una nueva constitución; pero como también es un  horizonte común no acatar sus mandatos, entonces, se maximiza la protesta.
Pero imaginemos, en el supuesto negado, que lo dejasen gobernar; se trata de no aceptar ninguna imposición como esos supra gobernadores nombrados a dedos por el poder, protestar allí con fuerza, con unidad y, simultáneamente, todos, aportar con inteligencia a los mejores cuadros para el ejercicio de gobierno, sobre todo los que disentían. Y en esta nueva etapa de lucha, quien era minoría en el proyecto en tanto disidente, empieza a ocupar un puesto mayor de comando por su mirada acertada; entendiendo que la dirección colectiva siempre rota y no rota por elección, sino por la pericia en el manejo de las coyunturas. Pero, entendiendo, además, que la coyuntura no es lo sustancial sino el horizonte, transformar a Venezuela, recuperar el espacio público y, en definitiva, salir de la esclavitud.
No pierda tiempo refutando el ejemplo o buscándole cuatro patas al gato. Elevemos la mirada. Lo importante es tener la inteligencia práctica para generar acciones, cuando exista disenso (que no  será siempre) e incorporarlo dentro de una estrategia común. Esto no es una receta, sino una actitud en el trabajo cooperativo. Es una práctica diaria que nos conduce a minimizar la prepotencia, la intolerancia y a maximizar las potencialidades de cada persona, grupo o asociación.  La reiteración de esa costumbre irá configurando, desde ya, una cultura democrática.

Este escrito está pensado para nuestros dirigentes desde nacionales hasta locales y, para a todo aquel que comprenda que puede transformarse  en un dirigente de su propia vida en el ámbito político, desde el campo virtual hasta su acción en su comunidad.  No es un reto teórico, sino una urgencia práctica; el país requiere de un mayor esfuerzo que el realizado hasta ahora.  Luchemos por la configuración de un Frente Amplio y es el mejor momento porque hay un repliegue de la ciudadanía, es el momento de trabajar en las bases. 

martes, 31 de octubre de 2017

LIBERACIÓN Y RECONSTRUCCIÓN DE VENEZUELA

LIBERACIÓN Y RECONSTRUCCIÓN DE VENEZUELA
Jonatan Alzuru Aponte

Urge la construcción de un frente amplio de lucha, para el rescate de la vida en Venezuela. No es un frente para ganar elecciones, sino para liberar al pueblo venezolano del yugo explotador que le está robando la vida al pueblo.
Basta solo pensar el tiempo que requiere estar en una cola para conseguir el producto de la cesta básica, el tiempo para  buscar, hacer la cola y comprar una medicina, lo que se invierte en recoger agua, en limitar su uso diariamente; el tiempo para conseguir cualquier repuesto de cualquier aparato o automóvil; el tiempo que se invierte en el trabajo para conseguir un salario que no alcanza para satisfacer las necesidades… por lo tanto, el tiempo que se debe invertir para buscar un rebusque que le posibilite un poco más de dinero… al sumar todo ello, se evidencia que no hay tiempo para vivir, para compartir en familia, para usar el tiempo en aquello que lo hace distinto al resto de la naturaleza, crear y recrear la existencia… Y, si por casualidad, alguien logra un mínimo de tiempo para salir de ese estado de esclavitud, se arriesga a que le roben la vida por el desate incontrolable de la delincuencia.  Nos han convertido en una sociedad de bachacos, de vasallos; han transformado el país en un gran campo de concentración contemporáneo. La liberación es para recuperar la condición de humanidad.
Ciertamente, a finales de los noventa llegó un aire libertario que fue recogido políticamente por Chávez, fue una esperanza que prendió en Venezuela y en América Latina. Pero al pasar de los años se evidenció que cambiaron los rostros, pero se mantuvo la cultura… la cultura de acrecentar la riqueza por cualquier medio y PDVSA que se abría al pueblo, terminó en los bolsillos de la dirigencia; el mismo afán de lucro los condujo a buscar el dinero más seguro, cuando se tiene el aparato del estado, un control de cambio para multiplicar sus cuentas en dólares, mientras el pueblo empezaba a pasar hambre; pero el afán de lucro fue un motor exponencial y los condujo a incrementar la riqueza aún más y por eso pensaron que mejor que el petróleo, que ya lo tenían y el control de cambio, que ya lo tenían, era el narcotráfico y también incursionaron en él. De revolucionarios a delincuentes fue el proceso de descomposición putrefacta  de la dirigencia.
Se impulsaron políticas internacionales importantes, estratégicas, como UNASUR, el ALBA, Petrocaribe, para competir en el mercado internacional contra las grandes trasnacionales, mientras en lo local se destrozaba a la industria nacional y la poca producción agropecuaria que existía fue sustituida por la inercia, el despojo  con un discurso infantiloide destrozaron el pequeño parque industrial que existía –(con perdón de los bellos y admirables niños) discurso de una izquierda que confunde las ilusiones y los sueños con lo real o lo que es lo mismo, confunden una cabeza de gallo con una cabeza de perro-  como si fuese posible aliarse sin producción;  reactivando así, en la práctica, la cultura medieval: debemos vivir en un valle de lágrimas para que algún día llegue el reino de los cielos; cultura medieval para el pueblo, dirigido  y programado para los pobres, enajenando su condición de existencia, porque la clase dirigente se apropió  de la república como los nuevos señores feudales. No es casual que el único país que decreció y se empobreció de forma inhumana de la alianza latinoamericana fue Venezuela; y, a su vez, la clase dirigente se encuentra entre los más ricos del mundo.
Obviamente, perder esos privilegios que tienen, como nunca antes en la historia de nuestro país, los conduce a utilizar todas las tácticas y estrategias para no perder sus posición, ayudados por países que les interesa mantener la relación política y económica, por el usufructo de la riqueza que todavía obtienen de nuestra tierra, de nuestro subsuelo.
Como dice el viejo comandante Tupamaro del Uruguay, Pepe Mujica “… a los que les gusta la plata, hay que correrlos de la política, hay que sacarlo a patadas del ejercicio político…” La sentencia lapidaria marca una frontera, clarísima, entre los nuevos señores feudales y el pueblo republicano, pero también entre los aspirantes a ser miembros de la corte que están en la oposición, deseando estar allí, para apropiarse de la mina que se encuentra en nuestra tierra; y si no pueden, se arrodillan, aunque sea para que les den unas migajas, como las meretrices de los reyes. Se les conoce sus agallas también y por eso es necesario partir las aguas en dos, para empezar, sin claudicar, un nuevo momento de la lucha. Derrotado es quien deja de luchar.
No es tiempo de seguir a encuestadoras, ni a los maquilladores de imagen; es tiempo de la política con mayúscula. Es tiempo alciónico, porque de los fracasos se aprende más que de las victorias; es tiempo de creación gustosa. Es tiempo de bajar las voces en los medios y acrecentar las voces en la organización de nuestro pueblo. Es el tiempo que comande la pasión política.
Hay que dejar que las gallinas sigan cacareando en su corral; mientras se empieza un trabajo de base, acelerado y sin descanso, discutiendo, organizando, en los barrios, en los edificios, en las urbanizaciones de clase media y alta, entre los obreros, entre los campesinos, entre las organizaciones civiles, religiosas, estudiantiles, universitarias, entre los partidos políticos que sean capaces de desprenderse de sus medianas y pequeñas visiones de mundo; invitando a intelectuales de cualquier tendencia, porque no hay que pedir carnet cuando está en riesgo la condición humana; convocando sin miedo ni complejo a los industriales, a los empresarios, a los dueños de medios de comunicación, no para que marquen pauta, ni tampoco como pocillos de riquezas, sino para que se unan como iguales, como tiene que ser en la república y que la política sea la brújula en la discusión, en la organización, para preparar y ejecutar una batalla democrática y republicana, sin precedentes, para la liberación y reconstrucción del país.